lunes, 22 de noviembre de 2010

FS Y PPC: defensa de los principios y respeto por las bases


El inicio de la campaña electoral nacional está marcado por la búsqueda de alianzas políticas entre diversos movimientos, los cuales ya están conversando con miras a conformar sus listas parlamentarias y planchas presidenciales. Su preocupación, más que hacerle propuestas al país, es cómo meterse al Congreso para asegurar curules.


Algunos movimientos no necesitan alianzas, y más bien son buscados para ese objetivo. Es el caso del fujimorismo, que va con su candidata Keiko, y que no porta a ningún aliado; Solidaridad Nacional (SN) con Luis Castañeda; y Perú Posible (PP) de Alejandro Toledo, al que partidos como Acción Popular (AP) y Somos Perú (SP) han buscado para iniciar conversaciones que al parecer van a llegar a buen puerto. Otra alianza es la conformada por Alianza por el Progreso, Restauración Nacional y el Partido Humanista (¿qué haces allí, Yehude?), la cual será denominada Alianza por el Cambio, y cuyo candidato es Pedro Pablo Kuczynski. El caso del APRA es distinto: con candidata nombrada a dedo, llamada Mercedes Aráoz, y que la militancia aprista debe ratificar este domingo, si es que no ocurre un terremoto.

En todos los casos, los movimientos políticos se pueden preciar de liderar alianzas, no basados en las consistencias de sus partidos, sino en que el personaje que los lidera tiene, por el momento, un nutrido caudal de votos.

Sin embargo, hay dos partidos que han preferido ir solos, aún con el gran riesgo de quedarse fuera de juego, pues no podrían pasar la valla electoral. Se trata del Partido Popular Cristiano (PPC) y Fuerza Social (FS). Curiosamente, ambos pelearon palmo a palmo la última elección por la alcaldía de Lima, que finalmente ganó Susana Villarán, una de las lideresas de FS.


El primero en tomar la decisión fue FS. En un principio, su presidente Vladimiro Huaroc (que no tiene nada que ver con Montesinos) afirmó que habían conversaciones con PP para hacer una alianza rumbo a las elecciones del 2011. Con este convenio, el partido liderado por Toledo tendría su lado "izquierdista" con el aporte de FS. De paso, los "verdes" tendrían unas curules en el Congreso y podrían crecer rumbo al 2016, además de tener un "presidente amigo" que respaldaría la gestión de Susana en Lima.


Aparentemente no habrían problemas para esta alianza, puesto que son agrupaciones amigas, y algunos militantes de FS ocuparon puestos importantes en el gobierno de Toledo. También existían coincidencias en cuanto a la descentralización, el fortalecimiento de la democracia y los derechos humanos. Sin embargo, las bases de FS estaban en contra del acuerdo con PP, bajo el argumento de que perderían su perfil izquierdista. Los sectores más radicales señalaban que Toledo había ejercido "un gobierno neoliberal" durante su mandato. Al final, triunfó esta posición, que apostaba por el candidato propio. Una jugada bastante arriesgada la de FS.

Desde el retorno a la democracia en 2001, el PPC siempre fue aliado con SN. Tanto en 2001 y 2006 con Lourdes Flores como candidata presidencial; y en 2002 y 2006 con Castañeda como postulante a la alcaldía de Lima. Incluso en la de este año, con Lourdes como aspirante al municipio limeño. Tras una nueva debacle electoral, y con Lourdes avergonzada por una nueva derrota, los más pragmáticos dentro del partido que fundara Luis Bedoya Reyes apostaban a apoyar a Castañeda nuevamente, esta vez en las presidenciales. De paso, se mantendrían en el Congreso y no perderían la inscripción.

Pero como fue en el caso de FS, las bases del PPC apostaron por no ir con Castañeda. Las razones también eran principistas. La facción opositora al pacto con SN, es a la vez la "corriente renovadora" del partido. Si bien es cierto hay conformidad con la economía de mercado, en temas políticos y sociales están más "a la izquierda", como por ejemplo la defensa de los derechos humanos. Por el otro lado, quienes aspiraban acompañar a SN son más conservadores, y tienen apego por la Iglesia Católica. Además, tenían interés en mantener sus curules. 

Ambos partidos han tomado decisiones bastante arriesgadas, teniendo en cuenta que el Perú es un país caudillista, donde los ciudadanos prefieren caras que programas. El PPC y FS tendrán que trabajar duro para lograr lo imposible. Lo cierto es que sus apuestas han sido principistas antes que calculadoras. Y sobretodo, se ha respetado el criterio de la democracia interna, esa que tanto necesitan los partidos. Además, sus militantes, en su mayoría jóvenes, dicen no temer quedar debajo de la valla electoral; y que si pasa esto, no se avergonzarán de recoger firmas para volver a inscribirse. Eso se llama apuesta por un proyecto a largo plazo, antes que el arreglo y el faenón.

De paso, es una lección para el APRA; a ver si se sacude este domingo. Quizás en vez de elegir un candidato a vice-presidente del partido, las bases también den el golpe y terminen escogiendo a un postulante presidencial propio, y desembarcan a Meche.

viernes, 12 de noviembre de 2010

Toledo recargado

Si la semana anterior estuvo marcada por la presentación de Mercedes Aráoz como candidata del APRA, en la noticia fue sin duda, el lanzamiento de Alejandro Toledo como postulante a la primera magistratura de la nación. Más allá de la decisión en sí, lo que sorprendió es que el líder de Perú Posible lanzó su candidatura con anticipación, pues había manifestado el último domingo que se tomaría al menos quince días para anunciar su decisión.

Lo cierto es que Toledo ya está en la cancha. De arranque, anunció que intentaba ser presidente otra vez para mejorar lo hecho en su gobierno, y no hacer mal lo que hizo mal, como dijo textualmente. Anunció que esta vez se preocupará más de los pobres, realizará una "revolución educativa" y encabezará la lucha contra la corrupción.

En esta oportunidad, Toledo tiene algunas ventajas. Buena parte de la ciudadanía tiene un recuerdo positivo de su gestión (2001 - 2006), debido a que, al menos, la economía se mantuvo estable, y que no ocurrieron violaciones a los derechos humanos; incluso impulsó el tema de la CVR. Otro asunto es que fortaleció el sistema democrático, apoyando el Acuerdo Nacional. Incluso pese a los escándalos de su familia, no terminó manchado por temas de corrupción. Hasta ahora no se le encontró nada oscuro. En retrospectiva, su gobierno, si no fue el mejor, fue el menos malo en décadas. 

También tiene segura una buena parte del voto anti-fujimorista que no se quiere encasillar en la izquierda, así como también se ha logrado perfilar como claro opositor a Alan García, posición que ha sido más clara que la del mismo Ollanta Humala, con sus constantes puyas contra el régimen alanista cada vez que retornaba al país. Por ejemplo, en el tema del Baguazo, Toledo salió en defensa de los indígenas amazónicos. Esas cuestiones, y agregando que tenía un nada despreciable 16 por ciento en las encuestas sin ser candidato declarado, pueden ser un hándicap a favor.

Sin embargo, debemos recordar que durante todo su gobierno, Toledo navegó en una cifra de aprobación. Sólo al principio y al final, pudo contar con un relativo respaldo popular. La prensa fue inmisericorde hasta porque impostaba la voz, a diferencia de su pleitesía con la actual gestión. Muchos le enrostrarán su terquedad por firmar el TLC con Estados Unidos, los escándalos de su familia, sus 18 mil dólares de sueldo, sus frases como "¿por qué me aplauden en Wall Street y no aquí?", su sobonería con gente despreciable como Bush y Aznar, tener ministros pro-yanquis como PPK y conservadores como Luis Solari, entre otras perlitas.

Si Toledo quiere ganar (posibilidades tiene) tendría que tomar algunas decisiones. Primero, alejar a su entorno familiar y a la misma Eliane. También debe apartar a esos "ayayeros" que lo desprestigiaron más, como Doris Sánchez, Enith Chuquival, y otras perlas que todos y todas recordamos muy bien. Gracias a Dios, ya no tiene cerca a PPK ni a gente como el "chauchiller" Fernando Olivera. Seguro que lo odiarán los alanistas porque Toledo lo derrotó en el 2001; los fujimoristas porque encabezó la resistencia contra la dictadura; la izquierda, sea caviar o cavernaria, por el arrodillamiento ante EE. UU. durante su primer período.

Sumando todos sus activos y pasivos, Toledo tiene todas las posibilidades de volver a ser electo. Después de Alan García, es acaso el político que tiene más facilidad para variar su discurso sin despeinarse. Sus rivales de enfrente no tienen esa misma habilidad, y puede que en el camino electoral se diluyan por sus inconsistencias, como es el caso de Keiko (liberar a su papi), Castañeda (cuando comience a hablar, la verá verde), y Humala (en las formas). Por eso, y antes que todo, Toledo debe tener en cuenta que su mayor enemigo es él mismo.

jueves, 4 de noviembre de 2010

El APRA necesita un Kirchner

Kirchner recibiendo el mando de Eduardo Duhalde.

Pese a no tener límites territoriales, la Argentina y el Perú tienen muchas coincidencias en cuanto a procesos políticos y sociales se refiere. Ambos países han sido marcados por golpes militares, dominios oligárquicos y restauraciones de la democracia. También se parecen en la poca presencia de partidos de izquierda fuertes, como ha sido el caso de Brasil, Chile y Uruguay. Mas bien, lo que ha predominado en el espacio político no alineado a la derecha están el peronismo, en el caso argentino; y el APRA, en el caso peruano. Más que en el espacio de la izquierda, han sido movimientos denominados por los sociólogos y politólogos como "nacionalistas y populares".

La asunción a la escena pública argentina del general Juan Domingo Perón es el evento político más importante del siglo XX en la nación platense. Un gran carisma y liderazgo, acompañado de un discurso de justicia social, defensa de los derechos de los trabajadores y otras reivindicaciones sociales. Además de la compañía de su esposa, Evita Perón, quien fue la gran benefactora de los pobres, es acaso la razón fundamental por la que hay una masa fiel al peronismo, organizado después en el Partido Justicialista (PJ) hasta la actualidad.

En cuanto al Perú, es sabido que el APRA es un partido identificado más como de izquierda democrática. Tuvo un líder como Haya de la Torre, que al igual que Perón en Argentina, marcó una gran influencia en la política de nuestro país durante el siglo XX pese a que nunca llegó al poder. Más allá de los pactos con Odría y cierto cambio en las ideas de Haya, los ejes centrales de su ideología siguieron en el imaginario de la gente.

Pero también han sufrido sus desvíos. Carlos Menem del PJ llegó a la presidencia en 1989. Contrariamente a lo que todos esperaban, el gobierno de Menem tomó el rumbo neoliberal: privatización de empresas públicas, liberalización de la economía, entre otras medidas distantes a lo que el peronismo original proponía.

Menem gobernó diez años, y si bien al principio le fue muy bien, tanto que fue reelecto; al final terminó muy impopular. Las consecuencias de su manejo económico le estallaron en la cara a su sucesor De la Rúa. Tras la salida abrupta de éste último, pasaron varios presidentes, hasta las elecciones del 2003. Debido a sus divisiones internas, el PJ fue hasta con tres candidatos, además de los de otros partidos. Al final, de los tres peronistas, dos pasaron a la segunda vuelta: Menem, que pretendía volver al poder; y Néstor Kirchner, que fue gobernador de la provincia de Santa Cruz. Menem decidió no presentarse, ante la inminente derrota que sufriría a manos de Kirchner debido a su impopularidad. Y Kirchner asumió la presidencia.

Kirchner hizo lo que nadie creía: logró la recuperación económica argentina, reivindicó derechos sociales a los trabajadores, e incluso reabrió los juicios a los que violaron derechos humanos durante la dictadura (1976-1983). De inmediato, aquellos que en 2001 gritaban "que se vayan todos", recuperaron la fe en la política. Kirchner salió del gobierno con altos índices de aprobación. Lamentablemente, cuando todos pensaban que volvería en 2011, falleció hace pocos días. Su despedida fue multitudinaria. De alguna manera, Kirchner logró reivindicar al peronismo con sus banderas de justicia social. Por eso tuvo un reconocimiento esplendoroso y sorprendente.

Alan García fue el primer aprista que se convirtió en presidente. Pero su gobierno fracasó en su voluntad de cambiar el país. Tras su exilio, regresó al poder en el segundo intento. Al igual que Menem, no sólo ha realizado un programa neoliberal, sino que lo ha profundizado. Y su derechización ha sido tal, que ha impulsado la candidatura de  la derechista Mercedes Aráoz por el APRA en las elecciones del próximo año, con el apoyo de los integrantes de la cúpula, que no quieren perder sus curules.

En las bases apristas ya había descontento con el rumbo del gobierno. Y ahora más con esta abritrariedad de García y su compañía. Quizás ahora el presidente tenga el poder absoluto sobre el APRA, y puede hacer lo que se le antoje. Pero puede que aparezca un Kirchner, un personaje que hace falta en un partido que está bien a la derecha, y reivindique las banderas de justicia social. No necesariamente ahora. Podría ser en el 2016, cuando García termine de convertirse en nuestro Menem.

miércoles, 27 de octubre de 2010

Después del triunfo: los desafíos de Susana y Fuerza Social

Luego de más de tres semanas de una vergonzosa demora en el conteo de votos, acaso inédita en cualquier parte del mundo, Lourdes Flores aceptó su derrota en las elecciones municipales por la alcaldía de Lima. Plenamente consciente de que las tendencias no se revertirían en su favor, la candidata del PPC reconoció que la lideresa de Fuerza Social, Susana Villarán, era la primera burgomaestre mujer por elección popular.

Inmediatamente después del lanzamiento de toalla de Lourdes, la cual se debió dar hace muchas lunas, Susana y su equipo de campaña celebraron su victoria electoral. Tras recibir las muestras de cariño de los ciudadanos, Susana acudió al cementerio donde se encuentra enterrado el primer único alcalde de izquierda que tuvo Lima: Alfonso Barrantes Lingán, en manera de agradecimiento y reconocimiento a su maestro. Por la noche, aseguró que "se sacará la mugre" por la capital.

Susana ha hecho bien en reconocer que la victoria ha sido ajustada. Es un buen primer paso. Pero hay varios desafíos que tanto ella, como la agrupación política que lidera, deben tener cuenta para capear los temporales que se le vienen, y no morir en el intento.

En primer lugar, el tema de la transferencia del poder. Los cachorros del ahora ex alcalde y proclamado candidato presidencial, Luis Castañeda Lossio, no harán fácil esta tarea. Es sabido que el otrora burgomaestre con sus declaraciones, así como sus trabajadores del municipio, apoyaron abiertamente a Flores Nano e incluso hicieron contracampaña en pleno proceso electoral. Al haber mostrado esa actitud, no debe extrañar que haya hostilidad al momento de hacer la transferencia; aunque también está claro que la idea es tapar los casos que complican al líder de Solidaridad Nacional, siendo el más sonado el caso Comunicore.

En segundo lugar, cuando el 1 de enero Susana asuma la alcaldía de Lima, tendrá un vecino incómodo por casi siete meses, llamado Alan García. Al igual que Castañeda, éste mostró su apoyo a Lourdes cuando su candidato Álex Kouri quedó tachado. Incluso se sospecha que habría interferido en el proceso, con un extraño cambio de reglas de juego para acaso favorecer a Lourdes. Al presidente no le cuaja el hecho de tener una vecina como Susana; hubiera preferido a Kouri, o por último a Lourdes. Y estamos seguros que no le facilitará las cosas. Ya lo ha demostrado.

Es sabido que Lima es la ciudad más importante del país, y que quien tiene la alcaldía de la ciudad capital tiene cierto poder. Por eso era importante que ganara Susana. Al no ser de la tendencia de García y de todos los grupos de poder que gobiernan (vale decir, la derecha), le hace un contrapeso importante. Y puede ser determinante para las elecciones generales del próximo año.

El otro desafío es una responsabilidad compartida con su agrupación política, Fuerza Social. De un momento a otro tiene la responsabilidad de gobernar la principal ciudad del Perú. Y de hacerlo bien. Fuerza Social es una opción de izquierda "responsable" parafraseando al veterano líder aprista Armando Villanueva, cuando fue aspirante presidencial en 1980. Y si hace un buen gobierno, puede ser la izquierda que el país necesita. Y hacer que las demás izquierdas se "aggiornen", como sucedió con los viejos del PSOE ante Felipe González en España, a mediados de la década de 1970. Si por el contrario, fracasa en la gestión municipal, puede ser otra oportunidad perdida para la izquierda democrática del país, como la del APRA entre 1985 y 1990.

Pese a su victoria, Susana cometió algunos errores en su campaña. Desde no declarar que era co-propietaria de catorce tiendas, pasando por su conducta de avestruz en el debate (¿por qué no dijiste la palabra "Cataño" aunque sea una vez, Susy?), hasta el irse de viaje en el momento que se estaba cocinando un presunto fraude, son contradicciones que demuestran algo de ingenuidad, la cual confundió con decencia y política sana. 

La política es como el fútbol: hay que jugar bien, pero de vez en cuando hay que mostrar reflejos. Además de una buena gestión, Susana Villarán y Fuerza Social tienen una responsabilidad que no debe ser asumida como un cheque en blanco. Va ser fundamental para construir la izquierda democrática que necesita el Perú.

lunes, 18 de octubre de 2010

El martirio de Jaime Bayly

El Francotirador ha salido del aire. La decisión la tomó el todopoderoso dueño del Canal 2, el empresario israelí Baruch Ivcher. El mismo que era un entusiasta defensor del régimen de Fujimori, hasta que un negocio le salió mal y entonces comenzó a denunciar la dictadura. Quién sabe si el negocio le hubiera resultado; quizás otra sería la historia. Y también, el mismo que entregó la cabeza de César Hildebrandt por 20 millones de soles de indemnización.

El motivo de la salida del multifacético Jaime Bayly (periodista, escritor, conductor de TV, hombre, y a la vez hombre que le gustan los hombres), fue su atrevimiento con el poder. Su campaña de dos meses en contra de la candidatura de Lourdes Flores a la alcaldía de Lima, la cual ella misma consideraba una porquería y a la vez un instrumento fálico que debería ser introducido en las vías anales de todos los limeños; y su apoyo a Susana Villarán, la misma que fue vituperada, vilipendiada, y satanizada por todos los medios de la derecha, los mismos que no le ven ningún defecto a este régimen, fueron acciones que exarcerbaron los ánimos de los que gobiernan, así como a sus socios de turno.

Mientras que Jaime Bayly se dedicó, durante los últimos tres años, a hacer de El Francotirador un verdadero chongo, Baruch lo mantuvo inamovible. Temas como el de su candidatura presidencial, su acercamiento a Pepe Barba, su nueva novia llamada Silvia y su nuevo libro, sus broncas con Beto Ortiz, fueron los que ocuparon las portadas de los diarios y la atención de buena parte de la opinión pública. Incluso la complacencia fue mayor cuando dijo que apoyaría a Keiko Fujimori. No sabemos si lo dijo de chiste o en serio. Como todo lo mencionado anteriormente. Es que eso da rating, pues. Tras varios años con programa dominical, se le concedió a su programa de TV el espacio de lunes a viernes a las 11 pm, además del horario de los domingos a las 10 pm, mucho después de la misa.

A partir de allí Bayly comenzó a operar un cambio extraño. En los programas de días de semana se dedicó a hablar de política, debido a la coyuntura de las elecciones municipales en Lima. No se sabe si por una natural orientación política, o por resentimiento porque no quiso ir a su programa, comenzó a explicar, durante todos sus programas, por qué Lourdes Flores no debía ser alcaldesa de Lima. Denunció sus vínculos con Cataño y sus relaciones con Salazar Monroe. A la vez defendió a Susana Villarán de los ataques que recibió durante la campaña electoral, y la consideró como parte de la “izquierda moderna que el Perú necesita”

Hasta allí, se le había tolerado lo suficiente. Pero sin duda, lo que debe haber exaltado los ánimos del poder fue la difusión de los “potoaudios”, en los que Lourdes Flores se expresa con desprecio por el puesto al que postulaba. A mi entender, eso fue el punto determinante para que la lideresa del PPC pierda la elección.

Tras la incertidumbre electoral, Bayly no se contentó con seguir destrozando a Flores Nano. Se dedicó a decir que había voluntad de voltear los resultados, favorables a Villarán, y demostró que a quien se le dio la potestad para designar los jueces que decidirían sobre las actas impugandas era nada menos que César Vega, muy cercano al APRA y a Alan García, quien ante la caída en desgracia de Álex Kouri, apoyó con todo a Flores.

Estos pronunciamientos evidentes de García y el mismo alcalde Castañeda Lossio a favor de Flores Nano en plena campaña electoral, fueron demostrados por Bayly en su programa. Allí fue donde aparecían cintillos que rezaban “el canal no se solidariza con estas posiciones” o algo así, lo que provocó la ira de Bayly, quien anunció que se iba el 26 de diciembre.

Según algunas fuentes periodísticas, la gota que habría derramado el vaso fue que Bayly tendría en exclusiva una entrevista con Richard Gálvez León, el joven que fue agredido por Alan García, hecho del que no se sabe si fue sólo verbalmente, aunque sí físicamente por el séquito del Presidente. Esto habría asustado a Baruch, quien no quería tener problemas con el poder. Y de inmediato canceló al hombre que le daba más rating en su canal.

En esta columna se le ha criticado mucho por sus ambigüedades. Pero ahora tenemos que salir en su defensa. Debemos reconocer que, de ser un bufón mediático pasó, sin querer queriendo, pasó a ser casi un mártir del periodismo. Quizás no con los pergaminos de Hildebrandt, pero ya forma parte de la galería. No sabemos si de verdad se quería pelear con el poder. Pero de lo que estamos seguros es que Jaime Bayly no estará desaparecido. Quizás, como le sucedió a Vargas Llosa en el ‘90, esto haya sido lo mejor que le haya pasado. Hasta podría llegar a ser nuestro segundo Nobel. Quién sabe.

miércoles, 13 de octubre de 2010

Vargas Llosa, la democracia y los derechos humanos

Para muchos militantes de izquierda en América Latina, debe haber asombrado la unanimidad con que se ha celebrado en el Perú la premiación a Mario Vargas Llosa como Nobel de Literatura 2010. Sectores de derecha y de izquierda han manifestado su alegría y han coincidido en que el laureado escritor peruano se merecía desde hace tiempo esta distinción.

La coincidencia no radica solamente en cuanto a la valoración de la calidad narrativa y descriptiva de Vargas Llosa al momento de escribir sus novelas, cuentos y ensayos. El Nobel peruano ha logrado un consenso entre dos posiciones que pueden ser antagónicas en cuanto a su visión de la economía, pero que tienen una visión común en cuanto a la defensa de la democracia y los derechos humanos.

Es conocido que Vargas Llosa fue un izquierdista militante, que rompió con Cuba y terminó convirtiéndose en un liberal. Pero en todo su caminar, tanto en la literatura como en la política, demostró que sigue una línea y un derrotero: la crítica a todo autoritarismo, sea de derecha o de izquierda; la libertad del ser humano para decidir; y la defensa de los derechos humanos.

Como muestra están algunas de sus más connotadas novelas. Tanto en Conversación en la Catedral (1969) y La Guerra del Fin del Mundo (1981), acaso dos de sus mejores obras; e incluso una de las últimas, La Fiesta del Chivo (2000), Vargas Llosa muestra su oposición a las dictaduras, y su crítica a quienes detentan el poder. Por algo la academia sueca coloca entre las razones de la premación "su cartografía de las estructuras del poder y aceradas imágenes de la resistencia, la rebelión y derrota del individuo".

Pero estas posiciones no las defendió solo en sus novelas. Candidato presidencial derrotado en 1990, muchos de los que lo acompañaron en ese camino lo abandonaron y se refugiaron en los placeres del poder que ofrecía la dictadura de Fujimori. En medio de una soledad completa y con todo en contra, Vargas Llosa se pronunció sobre el autoritarismo fujimorista, incluyendo en su denuncia la corrupción y los crímenes de lesa humanidad. En ese sentido, Vargas Llosa mostró su coherencia en lo que significa la defensa de la democracia.

También defendió el trabajo de la Comisión de la Verdad y Reconciliación (CVR), y reconoció que su trabajo era importante para conocer a profundidad la violencia política vivida en el Perú durante los años '80 y '90. En ese sentido, se mostró a favor de la construcción de un Lugar de la Memoria, al que el gobierno de Alan García le puso peros inicialmente. Finalmente, el régimen cedió y Vargas Llosa asumió la presidencia de la Comisión constituida para este fin.

La emisión del Decreto 1097, llamado acertadamente "Ley de Impunidad", pues permitía que todos los procesados por violaciones a los derechos humanos tuvieran un pie y medio fuera de la cárcel, provocó la renuncia de Vargas Llosa a esta comisión. Ante el ridículo internacional, el gobierno peruano derogó el polémico decreto e incluso tuvo que cambiar al gabinete.

Aunque no coincidamos en algunas de sus posiciones (sobretodo en el tema económico), es saludable encontrar a un hombre de pensamiento liberal como Vargas Llosa que, al contrario de muchos que sueñan con el retorno del dictador ahora preso (la derecha cavernaria), cree en la democracia y los derechos humanos, puntos de partida fundamentales para construir sociedades justas, libres y solidarias.


viernes, 17 de setiembre de 2010

Lo que es más importante que dónde nos metamos la alcaldía de Lima

Lourdes Flores parece tener vocación de autodestrucción. El reciente audio mostrado por Jaime Bayly, en el que se muestra desesperada debido a que saldría una encuesta en la que ya no estaría primera, y además manifiesta su desprecio por participar en la contienda por la alcaldía de Lima con alguna frase subida de tono, es una prueba de ello.

Es cierto que el "chuponeo" es condenable por donde se le mire. Fue una estrategia que utilizaron Fujimori y Montesinos para tener al filo de la navaja a sus opositores (entre ellos, la misma Lourdes). Sin embargo, lo que se conoció en estos audios debe interesarnos.

Pero las palabras de grueso calibre y la desesperación de Lourdes no es importante. Cualquier persona puede tener sus momentos locos, en los que pierde la calma y manda a la michi a todo el mundo. Hasta la persona más inmutable podría hacer lo mismo.

Hay dos temas, tanto de este audio, y de otro más en el que Lourdes no participa directamente, que deben interesarnos sobremanera. Porque están relacionados a la orientación de la opinión pública, así como de las decisiones futuras que tomen los candidatos, en caso de ser elegidos autoridades.

El primero es el de la propuesta que el ex congresista y constituyente Xavier Barrón (sí, el de los viejitos) le hace a Lourdes. Le plantea que en la visita que le van a hacer a Alfredo Torres, de la encuestadora Ipsos-Apoyo, puedan persuadirlo para que "muevan un poco las cifras". Sin ánimo de contradecirlo, la candidata (que no quiere serlo según el audio y que sí quiere cuando tiene la prensa en frente) asiente la propuesta del tal Barrón.

Esto es muy grave. Porque todos sabemos que, de alguna forma, las encuestas generan cambios en la opinión pública. En el Perú, muchos electores quieren votar por algún candidato, pero cuando ven que no levanta en las encuestas se desaniman. Entonces votan por uno que no les gusta tanto, pero que no vaya a perder. Porque aquí no elegimos a alguien porque nos represente, sino porque va a ganar. Con ese criterio, las encuestas orientan la opinión pública.

Entonces, la propuesta de Barrón (que fue consentida por Lourdes) buscaba manipular a la opinión pública. Me pregunto si es que esto lo hacían por primera vez, o ya es una costumbre. Durante todo el 2006 nos pintaban que Lourdes sería segura presidenta. Y al final quedó fuera de la segunda vuelta, 60 mil votos debajo de Alan García. ¿Las encuestas eran verdaderas? ¿O es que Barrón llamaba a cada rato a sus consultores para que "muevan las cifras"? Allí lo dejo.

Lo otro también es peligroso. Un audio en el que la secretaria de Lourdes conversa con el ex ministro aprista Remigio Morales Bermúdez. Para quienes no lo saben (no es pecado no saber) Remigio fue titular de agricultura durante el primer gobierno de Alan. Su gestión fue criticada por el escándalo de la carne malograda y el arroz con gorgojos.

Según el semanario de César Hildebrandt, Morales Bermúdez representa a dos empresas: Camargo Correa, que obtuvo la licitación para irrigar Alto Piura; y ACS Servicios, que tiene a su cargo el proyecto Taboada. Como dice el periodista defenestrado de la TV, ¿qué tenía que estar negociando Lulú, si todavía no es alcaldesa? ¿Y por qué con el señor en cuestión?

Estas cosas nos deben interesar más que pensar si nos metemos la alcaldía de Lima al poto.

martes, 17 de agosto de 2010

La hora de Susana Villarán

La campaña electoral por la alcaldía de Lima ha tomado otro rumbo desde la semana que pasó. No solamente por la tacha a la postulación de Álex Kouri, sino por los cambios que se han dado en las encuestas en los últimos días, que incluso se dieron antes de este hecho determinante, puesto que el ex mandamás del Callao era uno de los favoritos para llegar al sillón de Nicolás de Rivera.

En primer lugar, si bien es cierto Lourdes Flores y Álex Kouri se mantenían en los dos primeros lugares (aunque la primera le doblaba el porcentaje al segundo), ya no tenían tanta ventaja como al principio de la campaña. Humberto Lay se acercó algunos puntos, pero no hacía peligrar a los dos de arriba. Sin embargo, quien experimentó un crecimiento interesante es la lideresa de Fuerza Social, Susana Villarán, que pasó de dos a cinco, y luego a ocho por ciento.

Luego vino la tacha a Kouri, lo cual crea (y creará si es que se confirma esa decisión por el JNE) un nuevo escenario en la contienda. La encuesta publicada por DATUM el fin de semana daba cuenta que Flores Nano sigue a la cabeza, con 40 por ciento, seguida de Susana Villarán, con 14 por ciento. Atrás estaba Lay, con nueve puntos porcentuales.

Pero esa no era la única encuesta. Antes de que se conozca lo de Kouri, las encuestas seguían encabezadas por Flores, con 32 por ciento. Kouri tenía 20 por ciento (se había acercado), y Villarán tiene 13 por ciento. Lay seguía muy atrás con ocho por ciento.

Esto quiere decir que la candidata que más ha crecido en estas dos semanas se llama Susana Villarán.

Porque mientras Flores y Kouri, con sus subidas y bajadas, se mantenían en sus tendencias; y Lay apenas apareció en la campaña empezó con seis por ciento; Villarán estaba entre "los pitufos", vale decir, aquellos que sólo arañan el uno por ciento, o están en el rubro "otros". Aún con la presencia de Kouri en la elección, la ex ministra de la Mujer durante el gobierno de transición ya tiene más de la décima parte de la aceptación del electorado.

Este crecimiento podría tener varias razones. Parte del electorado debe estar cansado de la polarización entre Flores y Kouri, y también se dice que, con sus diferencias, ambos representan "lo mismo". Y han comenzado a mirar a los otros candidatos. Y quizás Villarán, con su imagen de señora bonachona y sin antecedentes negativos, puede haber captado a esos votantes. Otro factor sería el respaldo público de Jaime Bayly, quien tiene "jale" con los jóvenes. Y eso mismo también genera Villarán. La entrevista que concedió al "Tío Terrible" puede darle un alza en los sondeos. Y sus posteriores presentaciones en televisión también.

Seguramente algunos medios de comunicación, algunos ligados al fujimontesinismo y la derecha le harán contracampaña. Que tiene ex terroristas en sus listas de regidores. Que tiene vínculos con Patria Roja. Quizás sea cierto. Pero Villarán ha demostrado ser consecuente con sus ideas, y tiene una imagen muy respetable. Ha crecido sorprendentemente, y aunque todavía está a mucha distancia de la favorita (¿de todos?), Lourdes Flores, a 47 días de las elecciones todo puede pasar.

Que lo diga la misma Flores Nano, que según estas mismas encuestadoras parecía convertirse en la primera mujer presidenta del Perú en 2006. Y quedó afuera de la segunda vuelta. Que lo digan estos mismos medios que le hicieron entusiasta campaña ese verano; y que de hecho le harán contracampaña a la Villarán. Esos mismos medios deberían denunciar que Flores y Kouri albergan tránsfugas y gente de dudosa reputación en sus filas.

sábado, 14 de agosto de 2010

La vergonzosa derrota de la cúpula aprista: el caso Carlos Roca

Al drama que afronta el fujimorismo por la casi segura anulación de la candidatura de Álex Kouri a la alcaldía de Lima, se le suma la dura derrota que acaba de sufrir la cúpula del Partido Aprista, debido a la negativa del Jurado Electoral Especial (JEE)de Lima a retirar la postulación de Carlos Roca por este mismo movimiento político.

Estaba conversado que, con el supuesto desembarco de Roca, todo se allanaba para que el APRA apoye a Kouri sin mas pestañeo. La idea era hacer parecer a la gente que el APRA iba con su candidato propio, y que luego salió por supuestamente no despegar en las encuestas. Y luego se volcabatodo el respaldo a Kouri, justo en momentos en que lo necesitaba, puesto que hasta ahora no lograba alcanzar a Lourdes Flores en el primer lugar.

Pero todo salió al revés. Primero tuvieron un enfrentamiento inesperado de Roca Cáceres, quien dijo que nunca había renunciado a su candidatura. Ante la "rebeldía" de Roca, la cúpula decidió actuar, y en un insólito documento pidieron el retiro del ex diputado y ex embajador en Italia. Obviamente, esto fue rechazado por el JEE, porque no estaba la firma del mencionado. El tiro les salió por la culata.

Además, Roca, quien en estos días se debe haber convertido en una figura para los apristas de base, se atrevió a denunciar que la cúpula del APRA quería retirar su candidatura, para apoyar a Kouri. Les soltó los perros públicamente. Sin nada que perder, ha salido airoso en este enfrentamiento.

Y ayer deben haber estado reventando de cólera por la tacha admitida contra Álex Kouri, a quien iban a apoyar. Sería demasiado evidente (y vergonzoso) que pretendan manipular al Jurado Nacional de Elecciones (JNE) en ambas situaciones.

Los aliados deben estar preocupadísimos. Porque, al quedarse sin candidato en Lima, le están regalando la cancha a otra opción que puede apoderarse de la capital. Recordemos que estas elecciones son claves, porque son previas a las generales del próximo año. Y Lima casi siempre ha decidido el voto nacional, por casi un tercio del electorado en el país. esto, evidentemente, malogra los planes de Alan García, pues busca que quien lo sucede le deje la pista libre rumbo al 2016.

En todo caso, para la cúpula aprista lo mejor hubiera sido no presentar ningún candidato en Lima. Y no hacer este tremendo ridículo. Tras varias derrotas aplastantes, la militancia aprista, bajo el liderazgo de Roca, sale fortalecida, y se sacude un poco del peso que tiene García en el partido.

Esta situación hace recordar que, en 1988, Luis Alva Castro se presentó como candidato a la Cámara de Diputados sin la venia del entonces presidente García. Aún con la oposición de este, salió elegido, lo cual no le gustó al mandatario. Como respuesta, en 1990 no respaldó su postulación presidencial (que alcanzó el 22 %) y prefirió apoyar a Alberto Fujimori.

Algo similar ha ocurrido ahora. Y lo que es peor, con alguien como Roca, quien no tiene la influencia que, por esos años, tenía Alva Castro en el APRA. ¿Cuál será la reacción de la cúpula? Pero sobretodo, ¿cuál será la actitud de la militancia, después de esta sacudida? El APRA debe apuntar a su institucionalidad antes que a las decisiones de unos pocos.

viernes, 13 de agosto de 2010

Kouri tachado: El fujimorismo herido de muerte

La tacha admitida por el Jurado Electoral Especial (JEE) de Lima contra la candidatura de Alex Kouri a la alcaldía de Lima, es un durísimo golpe a las aspiraciones del fujimorismo para volver al poder el próximo año.

Es sabido por todos los interesados en llegar al sillón presidencial, que esta elección municipal y regional es una previa importante para encarar los comicios generales del 2011. También era evidente que Kouri era el candidato del fujimorismo. Sus buenas relaciones con Keiko Fujimori evidenciaban esto. Pero habían otras muestras de ese apoyo tácito.

Otra cuestión es que el "escudero" fujimorista Carlos Raffo había declarado que no apoyarían a Lourdes Flores, e incluso criticó a la postulante por Unidad Nacional (¿o el PPC?). Lo otro es que Kouri siempre ha evitado referirse críticamente al régimen de Alberto Fujimori. De más está mencionar sus reuniones con Montesinos en la salita del SIN. Por último, el fujimorismo evitó presentar candidato en Lima, como una forma de no "quemarse" con miras a la elección presidencial.

Pero para los fujimoristas era fundamental que Kouri gane en Lima. Esa victoria le permitiría tener al menos un tercio de alcaldes en la capital, con lo cual tenía una maquinaria política fuerte (además de los votos que ya son seguros). Recordemos que Lima no sólo es la ciudad más importante del Perú; tiene la tercera parte de los habitantes del Perú, y por ende de electores. Y tiene capacidad de decidir una elección presidencial, como ha ocurrido en nuestra historia reciente.

Ya el hecho de ir segundo en las encuestas, y a bastante distancia de Flores Nano, era negativo para los intereses fujimoristas de volver al poder. La campaña de Jaime Bayly (¿a qué diablos juega este bufón?) contra la lideresa de UN por su vínculo con Cataño no surtió efecto. Esta sigue primera en las encuestas, y Kouri segundo, pero a más distancia. Encima, Susana Villarán y Humberto Lay se le han acercado.

Para colmo de males, el JEE Lima aceptó las tachas contra su candidatura. Por no cumplir el requisito mínimo de tiempo de residencia en el lugar donde postula a la alcaldía; y además porque se han detectado irregularidades en su elección al interior de Cambio Radical. Todo se pone cuesta arriba para Kouri y compañía. Y también para los fujimoristas.

Es seguro que apelarán ante la máxima instancia, el Jurado Nacional de Elecciones, para que estas tachas sean anuladas, y Kouri siga en campaña. En tres días el JNE debe pronunciarse de manera definitiva. Lo más probable es que ratifiquen la sentencia, y Kouri quede afuera. Pero aún si no fuera así, de igual forma va quedar desacreditado ante los electores. Y la derrota será más segura que nunca.

miércoles, 11 de agosto de 2010

De tal Chino, tal Keiko


No debe extrañar la propuesta lanzada por la congresista Keiko Sofía Fujimori, sobre la (re)implantación de la pena de muerte. Por demagógica y populista en primer lugar. Y también porque, al final de cuentas, sigue con la línea que su padre trazara, junto a Montesinos, durante la década de los '90.

Por estos días todos nos sentimos consternados por la ola de crímenes que han ocurrido. Un dueño de una discoteca, asesinado. Una niña de tres años, cuadrapléjica; no podrá caminar de por vida. Y así otros tantos casos. Ante eso, es imposible no conmoverse y reclamar justicia. Y si se mezcla con las emociones al tope, muchos quisieran que se aplique la pena capital a estos criminales.

De esa sensibilidad de la gente es que se aprovecha Keiko Fujimori para lanzar propuestas como esta. Así como hiciera su padre durante diez años. La única forma de vencer al terrorismo fue la estrategia de muerte que empleó. La verdad es que todo esto fue un cuento chino como el mismo Alberto Fujimori (aunque es japonés).

Sendero Luminoso ya estaba derrotado. Su líder, Abimael Guzmán, completamente fuera de la realidad. Un excelente trabajo del Grupo Especial de Inteligencia (GEIN) permitió su captura y el posterior desbaratamiento de la organización subversiva. De esto dan cuenta los juicios posteriores, e incluso una novela-reportaje de Santiago Roncagliolo, La Cuarta Espada. Mientras eso ocurría, Fujimori pescaba en la selva y en paralelo prefería respaldar al Grupo Colina.

El terrorismo fue derrotado con Inteligencia, en alta la primera letra por razón semántica y ortográfica. No era necesario masacrar presos en Castro Castro, meterle bala a los asistentes a una pollada en Barrios Altos, o torturar a sospechosos en La Cantuta. Se hizo un seguimiento que demoró, pero que dio sus frutos. De la misma forma se puede derrotar a esa delincuencia avezada que vivimos en nuestros días. Y lo ideal sería que las penas sean más severas, con cadena perpetua incluida. Eso se puede hacer en democracia.

Pero para Keiko Sofía eso no importa. Es mejor matar diez inocentes si se acaba con un delincuente. La misma lógica de Colina. El mismo desprecio por la justicia, los derechos humanos, y la democracia. La misma demagogia populista y el mismo pragmatismo sin respeto por la vida que mostró su padre en la década de los '90.

Esa es la Keiko Fujimori real. Si quieren al fujimorismo de vuelta al poder, allí lo tienen. Ojalá que los que deseen eso no sean la mayoría. Y que no sean los suficientes como para que tengan una bancada mucho más grande que la que han tenido en el último período.

lunes, 9 de agosto de 2010

El "figurettismo" de Natalia Málaga

Para ganar popularidad en el Perú, hay que hacerse notar con cualquier extravagancia, cualquier actitud fuera de lo común. Allí tenemos a Tongo cuando fue candidato al Congreso y se presentó en pañales en la Plaza San Martín. También está el mismo Bayly cuando besaba hombres en sus programas de TV antiguos. La misma Susy Díaz forma parte del club, pues llegó al Congreso de la mano de un número 13 inscrito en sus nalgas.

Ni qué decir de los futbolistas, quienes en los últimos veinte años no se han destacado por sus proezas en la cancha y sus hazañas en los torneos internacionales. No contentos con dar vergüenza a nivel sudamericano (con la excepción del Cienciano 2003 -2004; y quizás la selección peruana y Cristal del '97), se han hecho más conocidos por aparecer en discos con vedettes o chocar sus lujosos automóviles.

Esa actitud es denominada en el Perú como figurettismo. Está presente tanto en la farándula, e incluso en la política. El deporte se vio invadido de esta moda, y el voley no se quedó atrás.

Luego de algunos años de ostracismo, el voley peruano está experimentando un resurgimiento. Tras estos éxitos relativos, algunas jugadoras las pegaron de "modelos". Empero, no llegaron a superar el impacto mediático del fútbol.

Sin embargo, ya existe una excepción. Se llama Natalia Málaga. En su época de voleibolista, demostró ser una de las mejores. Fue parte del equipo que se llevó un pedazo de gloria en los Juegos Olímpicos de Seúl 1988. Fue tanto su amor a la camiseta, que siguió en la selección varios años después, pese a su veteranía.

Luego se convirtió en entrenadora. Al principio fue asistente de algunos DT que pasaron por el Perú sin pena ni gloria. Finalmente, asumió las selecciones de menores. Es allí donde se ha hecho notar su presencia, no por su capacidad como seleccionadora (que sin duda debe tener), sino por el manejo autoritario y casi escandaloso que le da a ese puesto.

Gritos, insultos, lisuras, mentadas de madre. Esos son los ingredientes de un menú que, en palabras de la propia Natalia, van a estimular a las voleibolistas. Ésta cree que debe emular a Nicolai Karpol, DT ruso que gritaba inmisericordemente a sus jugadoras en Seúl '88 en pleno partido.

Lo cierto es que la violencia verbal de Karpol no fue la causante directa de que la entonces Unión Soviética derrotara al Perú por tres sets a dos. Más que nada, fueron fundamentales la técnica y la capacidad de las rusas-soviéticas para voltear el partido. Además de la estrategia empleada por Karpol. Y el exceso de confianza, que es clásico en el deportista peruano, también jugó en favor de las europeas.

Entonces, el tema no es que los ajos y cebollas motiven. Mas que autoritarismo, del cual muchos creen que sirve para lograr las cosas, lo que se nota es figurettismo. El relativo éxito del voley peruano en los últimos años se debe fundamentalmente al trabajo de las divisiones menores.

lunes, 2 de agosto de 2010

Las indecisiones de Bayly

No hay nada que hacer que Jaimito Bayly es bastante indeciso (por no decir dudoso). Luego de haber pregonado a los cuatro vientos que se bajaba de la "puta combi" de Barba Caballero, tal como denominó a su partido Cambio Radical, por haber albergado a Álex Kouri como su candidato a la alcadía de Lima, ayer entrevistó al ex mandamás chalaco y le manifestó su apoyo. Además de criticar a Lourdes Flores, su principal oponente.

Como se recuerda, Jaimito anunció que se lanzaba a la presidencia de la República por Cambio Radical, y José Barba le dio su venia. Luego dijo que se alejaba de Barba, a la vez que dijo que formaría su propio partido, "No Nos Ganan", nombre que recuerda una famosa frase del recordado animador de televisión Augusto Ferrando.

Durante todo ese tiempo, Jaimito figuró entre los cinco primeros en las encuestas. Hace pocos días llegó a 10 por ciento de aceptación en el electorado. Dijo que se quedaría en el Perú para tener un programa no sólo dominical, sino diario, con la finalidad de afianzar su supuesta candidatura.

Muchos pensaron que era su estrategia de campaña. Y que iba en serio. Al final, en entrevista concedida a Perú.21, dijo que ni loco se lanzaría a la "piscina" presidencial, y que prefería seguir escribiendo sus libros. Todas esas dubitaciones respondían, sin duda alguna, a una estrategia para publicitar su imagen (mas que su candidatura), y lanzar su programa de televisión diario. En este tipo de cosas, Bayly es un capo.

Lo que nos genera dudas es este ir y venir en lo político. Un día dice que Kouri es un mafioso, y luego lo entrevista y hasta le da su apoyo. Otro día dice que apoyará a Lourdes, y finalmente la cuestiona.

Pero lo que más preocupa es lo de su respaldo a Keiko. Y esto no parece ser una indecisión. Antes decía que Fujimori era un dictador, luego dijo que por todo lo que había "hecho" por el Perú debía ser indultado, y al final sostuvo que era mejor someter su caso a referéndum.

En el diálogo con Kouri, el fujimorista encubierto (y público, pues apareció en la misma banca con Cuculiza y la propia Keiko durante la reunión evangélica del 30 pasado), ambos se pusieron a conversar sobre las probables segundas vueltas de las presidenciales. Y en todos los casos, sea el rival Castañeda, Toledo o Humala, la ganadora debía ser Keiko.

Bayly debería confesar de una vez su debilidad por los Fujimori y sus modelos autoritarios, así como dio a entender que todo lo armado en torno a su candidatura era para promover su programa diario. Porque ya se nota que es el bufón mediático de la mafia.

PD: Lo mejor que ha escrito Bayly fueron sus columnas del Mundial en Perú.21.

viernes, 30 de julio de 2010

Lourdes y Kouri no son los únicos


Cuando falta poco más de dos meses para las elecciones municipales y regionales, parece que sólo hubieran dos candidatos rumbo a la alcaldía de Lima. Al menos eso se nos muestra en los canales de televisión, los periódicos y la radio.

Se trata de Lourdes Flores y Álex Kouri. Ambos tienen una conocida trayectoria política en el ámbito de Lima Metropolitana y el Callao; e incluso a nivel nacional. Quizá por eso han recibido más cobertura periodística, en lo que se ha denominado como la batalla “entre la decencia y la corrupción”, en palabras de Flores Nano; o la lucha “entre la ineficiencia y la eficiencia” como lo ha bautizado el ex mandamás del Callao por catorce años.

No obstante, la popular “Lulú” no debe considerarse la única abanderada de la “decencia”; y Kouri tampoco tiene que hacer lo mismo con su supuesta “eficiencia” en sus diez años como alcalde y cuatro como Presidente Regional del Callao. Los demás candidatos también pueden demostrar esos pergaminos; aunque la prensa no les de cabida.

En total son doce aspirantes, pero nos centraremos en algunos que están cerca en las encuestas, y pueden dar la sorpresa.

Tenemos, en primer lugar, a Humberto Lay. Fue candidato presidencial por Restauración Nacional en abril de 2006; y meses después se presentó a la alcaldía de Lima por ese mismo movimiento, proceso en el que quedó en un importante segundo lugar. Ahora vuelve a la pelea por el sillón de Nicolás de Ribera el Viejo, pero tendrá que remar más duro que cuando enfrentó a Castañeda Lossio la vez anterior. El apoyo de Pedro Pablo Kuczynski le puede dar algún empujón.

También está Fernando Andrade por Somos Perú. Fue alcalde de Miraflores en varios períodos. Ahora ha decidido lanzarse a Lima, como lo hiciera su extinto hermano Alberto Andrade, para muchos uno de los mejores burgomaestres que tuvo la capital en los últimos años. Ese legado podría darle algún empujón, pero la cosa está difícil. Y si los medios no lo consideran, mucho peor para él.

Luis Iberico es otro de los aspirantes. Periodista en las décadas del ’80 y ’90, se lanzó a la arena política en el 2000 como opositor a Fujimori. Fue congresista entre 2001 y 2006 por el extinto Frente Independiente Moralizador. Ahora es postulante por Alianza por el Progreso, que lidera al alcalde de Trujillo, César Acuña. Pero parece no tener respaldo en las encuestas, pese a ser un personaje conocido en las facetas del periodismo y la política.

En esta brega hay otra ex aspirante a la presidencia, Susana Villarán. Tras su frustrado intento por llegar a Palacio de Gobierno, con menos del uno por ciento, ahora intentará llegar al municipio limeño. Nadie ha notado que, de entre todos los aspirantes, es la que más ha criticado la gestión de Castañeda Lossio (puede que Lay le siga en ese “ranking”). Su discurso social puede calaren ciertos sectores; pero tiene el estigma (creado por cierta prensa y sus enemigos políticos) de ser “caviar” y “pituca”. Apenas ha sido entrevistada por Rosa María Palacios en un par de ocasiones.

Hay otros candidatos en la pelea, pero tienen menos opción. Pero también deberían tener alguna tribuna; y no sólo por pugnas internas como es el caso de Carlos Roca. Porque la lucha no es sólo entre Lourdes y Kouri. Al ciudadano limeño se le deben mostrar todas las alternativas.

jueves, 29 de julio de 2010

Todos con Keiko

Parece ser que la intención de los dueños de los medios de información en estos tiempos es regresar a los “gloriosos” años ‘90, en los que gozaban de las prebendas del poder fujimorista y embrutecían a mas no poder a los lectores ávidos de enterarse qué futbolista era ampayado con alguna vedette, o quien le sacaba la vuelta a quién.

Quizás ya no se utilicen las mismas formas, como lo fueron los diarios denominados “chicha”, los cuales hoy no tienen el apogeo de aquella década infame; o los talk show donde se mostraba las peores miserias de los pobres, tanto de riqueza como de espíritu. Ahora se usan los denominados “reality” de baile, en los que artistas, ex futbolistas, modelos, vedettes, etc. muestran sus mejores habilidades en la pistas, cada uno junto a un “soñador”. Y se hace noticia de todo lo que les ocurra, de sus dimes y diretes, incluso en periódicos que dicen ser serios.

También existen programas de televisión donde se puede observar a un “famoso” que muestre su compasión por los pobres, y los acompaña toda la semana para ayudarlos y de paso “expiar” sus culpas. Todo eso parece ser más importante que lo que acontece en nuestra alicaída política nacional, que pese a su mediocridad, debe importarnos porque de ello depende nuestro destino y el de nuestros hijos.

No conformes con querer desviarnos de la realidad, también pretenden distorsionarla. A raíz de la liberación (condicional, ojo) de la ex integrante del MRTA, la norteamericana Lori Berenson, muchos medios sobredimensionaron esta información, e incluso dieron cuento de un supuesto rebrote del terrorismo, quizás con la finalidad de infundir temor en la población. Esto les dio tribuna a sectores fujimoristas y de ultraderecha para promocionarse y promover un retorno a los '90, ahora con versión Keiko.

Además, esto fue utilizado por el régimen aprista para desviar la atención y enfilar sus baterías contra el ex presidente Alejandro Toledo, a quien se le atribuye un probable relajamiento en la lucha contra la subversión. Como se sabe, pese a no liderar las encuestas, Toledo tiene un importante respaldo y la idea sería bajárselo de una vez.

Así como a Toledo, la idea también es desprestigiar desde el arranque al actual alcalde de Lima y anticipado candidato a la presidencia, Luis Castañeda Lossio. Quien escribe no simpatiza con el líder de Solidaridad Nacional, e incluso ha criticado su accionar como burgomaestre de la capital. Pero nos parece un ensañamiento brutal de los medios con este, buscándole en algunas cosas el quinto pie al gato (el Metropolitano), e investigando serias irregularidades como la de Comunicore con un énfasis tan marcado que no utilizarían para investigar, por ejemplo, de dónde provienen los fondos con que Keiko Fujimori estudió en los Estados Unidos.

Es que todos quieren a Keiko. Desde el presidente Alan García, para que le cuide las espaldas cinco años, hasta los medios de información, cuyos dueños al parecer quieren la vuelta de la autocracia para que cuiden bien sus negocios, que cuentan con el aval legal que les dio el fujimorismo. Para que ya no bloqueen carreteras ni se hagan marchas de protesta. Se necesita una dictadura.

La idea es bajarse a Toledo debido a su anti-fujimorismo (ahora parece más socialdemócrata pese a que su gobierno defendió los intereses de los grupos de poder) ; y a Castañeda, porque no sería tan autoritario como Keiko. ¿Y Humala? A él por ahora no lo tocan, la idea es dejarlo "pasar de fase" para después hacerle cargamontón en la segunda vuelta. Porque parece que con el líder nacionalista en esta instancia de la elección, será más fácil para la hija del ex dictador la victoria que con la presencia de los dos anteriormente mencionados. La estrategia está clara, y por ahora está dando resultados.

miércoles, 28 de julio de 2010

Carlos Roca y una nueva rebelión en el APRA

Desde que fuera elegido secretario general del partido en 1982, Alan García manda en el APRA. Salvo su período en el exilio, en el que el aprismo se manejó autónomamente, quien ha llegado a ser dos veces presidente de la República siempre ha impuesto su peso en las decisiones del movimiento que fundara Haya de la Torre. Pese a ese dominio aplastante, parece que las rebeliones se están dando más seguido.

Recordemos que en 2004 se eligió por primera vez una secretaría general colegiada en el Partido Aprista, algo que antes nunca había pasado. La reelección de Jorge del Castillo parecía segura, pero García impuso a Mauricio Mulder para que lo acompañe en el puesto, pese al reclamo de las bases. Del Castillo se alejó cuando asumió la presidencia del Consejo de Ministros en julio del 2006, y Mulder quedó solo en el balcón.

El mismo Mulder debió convocar a un Congreso para elegir a su reemplazante en el 2008, pero dejó pasar el tiempo y no lo hizo, quizás presionado por un García al que le interesaba que continuara, para seguir manejando indirectamente las cosas en Alfonso Ugarte. La derrota del APRA en las elecciones regionales de noviembre del 2006 generaron descontento en las bases, que reclamaban la salida de Mulder. Incluso un mismo “compañero” como Wilbert Bendezú hizo pública su posición en ese sentido.

Finalmente, en 2010, parecía que Mulder se iba a la reelección, pero otra vez apareció Jorge Del Castillo, quien asumió el puesto nuevamente, en la secretaría general “política“; aunque acompañado esta vez por Omar Quezada, en ese entonces mandamás de Cofopri, en la parte “institucional”. Esto último fue visto como una presión de García, para quien era demasiado que Del Castillo tenga solo las riendas del partido, pues tiene perfil propio y una maquinaria que lo respalda. Pese a eso, el hecho de que “Jorgito” haya vuelto al poder en el APRA era una reacción de la militancia, que respaldaba el anti-fujimorismo del ex premier en contraste con la alianza infame de Palacio de Gobierno.

Fue entonces que se resucitó el asunto de los petroaudios, espinoso tema en el que Del Castillo está aún implicado. Y de taquito, para asegurarse que Quezada tampoco levante mucho la cabeza, salió a la luz el tema de las ventas irregulares de terrenos en Cofopri. Tanto Del Castillo como Quezada dieron un paso al costado. Parece ser que esos temas fueron sembrados desde el Ejecutivo, en una prensa que parece muy sumisa en estos tiempos y anhela la vuelta de los Fujimori al poder.

Hace más de un mes, Carlos Roca Cáceres, un distinguido militante del APRA, y a quien no se cuestiona su honradez, fue electo candidato del partido a la alcaldía de Lima. No obstante su poca intención de voto (apenas dos por ciento), Roca continuó con su campaña.

No obstante, como lo ha señalado alguna vez César Hildebrandt, el plan de García consiste en que ni la presidencia de la República ni la alcaldía de Lima queden en manos apristas. En primer lugar, por su exagerado ego de pasar a la historia como el único aprista que ha sido mandatario. Y en segundo lugar, porque Castañeda o Keiko le pueden cuidar las espaldas en Palacio. Y Álex Kouri es su carta en Lima.

La consigna de García y sus seguidores en la comisión política es apoyar con todo a Kouri, porque el ex alcalde del Callao parece estar perdiendo la batalla con Lourdes Flores. Va necesitar votos apristas. Por ello, el domingo se anunció que la candidatura de Roca ya no iba. Con eso, algunos votos de Roca pasarían a Kouri.

Sin embargo, ante la sorpresa de apristas y extraños, Roca dijo que no renunciaba, que en ningún momento se le había comunicado, y que incluso iba a continuar con su campaña. La reacción de Roca es sui generis considerando que es un político con perfil bajo y poco dispuesto a la confrontación. Y las bases lo han respaldado, desde las declaraciones de Bendezú, hasta los comentarios de usuarios apristas de las redes sociales.

Quizás Roca no gane la elección en Lima, y termine la campaña electoral sin pena ni gloria. Pero su firmeza ante García y sus ayayeros es un ejemplo de defensa de la institucionalidad, que se debe construir desde los partidos políticos. Y que parece que al presidente no le interesa, porque quiere defender mas bien sus propios intereses.

Hay que agregar que también podría ser una jugada para recolocar a Roca en la competencia electoral. Pero es vóx pópuli que Alan quiere a Kouri en el sillón de Nicolás de Rivera.

lunes, 19 de julio de 2010

Velásquez Quesquén, el duro

Ahora sí no existe ninguna duda que el nombramiento de Javier Velásquez Quesquén como presidente del Consejo de Ministros, decisión tomada hace un año por Alan García, se dio para que sea la caja de resonancia de un régimen cada vez más radicalizado que lo que fue cuando comenzó a gobernar en el 2006.

La muestra es que el accionar de Velásquez desde la PCM es mucho más radical e intolerante que el de sus antecesores. Jorge del Castillo trató de buscar el diálogo en medio de los conflictos sociales, de allí el apelativo de “bombero” que recibió durante su gestión. Yehude Simon, con menos éxito, tuvo un lenguaje conciliador y no buscó la confrontación. Sin embargo, su poca energía fue acaso una de las causas del “baguazo”.

Sin embargo, está claro que desde que García asumió la presidencia de la República el 28 de julio del 2006, su segundo mandato tenía tintes de derecha. Todo para favorecer la inversión privada en petróleo y minería, a costa del maltrato al medio ambiente y la depredación de la sierra y selva peruanas.

Velásquez Quesquén también tiene esta orientación. El “baguazo” no sólo fue responsabilidad de Simon, junto a sus “Meches” Aráoz y Cabanillas. También tuvo que ver el actual primer ministro, pues cuando fue presidente del Congreso (cargo que ejerció hasta hace un año atrás) impulsó la aprobación de los decretos legislativos 1015 y 1073, los mismos que fueron el origen de las protestas en la amazonía, con el desenlace trágico que todos conocemos.

Hace poco, defendió la expulsión del Perú del religioso británico Paul Mc Auley, quien reside en el departamento de Loreto y promueve la defensa del medio ambiente en esta zona de nuestra selva. Velásquez aseguró que Mc Auley fomentaba protestas contra el régimen de García. A pesar que un juzgado de Maynas permitió un hábeas corpus a favor de Mc Auley para que la medida de expulsión no se concrete, Velásquez anunció que su gabinete apelaría la decisión judicial.

Ahora ha anunciado que planteará el retiro parcial de la Corte Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) para evitar indemnizaciones a terroristas que han sido ordenadas por esta jurisdicción. Sin embargo, esta decisión podría poner en peligro a quienes se muestren en contra de la política del régimen, pues pueden ser tomados como subversivos y ser sancionados sin posibilidad de un debido proceso y ni siquiera podrían apelar a la Corte.

Debemos recordar que esas mismas decisiones de la CIDH de indemnizar a elementos de Sendero Luminoso y el MRTA se tomaron porque no se les realizó el debido proceso (época de Fujimori). Pero este es otro tema.

El asunto es que desde que Velásquez asumió el premierato, el régimen se radicaliza más. Lo que no sabemos es si es con perfil propio, o si alguien desde Palacio lo maneja como marioneta. Parece ser más lo segundo.

lunes, 28 de junio de 2010

Perú: el otro mundial que nos estamos perdiendo

Mientras los amantes del fútbol en el Perú nos deleitamos con los goles de Higuaín y Luiz Fabiano, la contundencia de Klose y las apariciones de Arjen Robben, también parece que olvidamos que no sólo la pelota es redonda. El mundo en que vivimos también lo es, y tiene problemas más difíciles que los que deben enfrentar ciertos defensores ante la habilidad y eficacia de los futbolistas anteriormente descritos.

En ese mismo mundo está inmerso el Perú. Aquí suceden cosas que nos deberían preocupar.

Lo primero es que, cuando terminan los primeros tiempos de los partidos del Campeonato del Mundo, el gobierno publicita sus "obras" por medio de spots publicitarios que rezan: "En el mundial contra la pobreza, el Perú avanza", y en los mismos aparece el presidente Alan García colocándole un chullo a la Copa del Mundo (que estuvo de paso hace unos meses por aquí).

Esto es criticable porque en primer lugar, se trata un uso desmesurado de los fondos públicos para publicidad estatal, la misma que García prometió reducir a la mitad en su primer mensaje a la nación, allá por el 2006. No sabemos cuánto se gasta allí; pero es obvio que la televisión cobra sumas cuantiosas por colocar spots. Y más si es una transmisión masiva como la Copa del Mundo.

Además, el presidente no puede con su genio y se muestra con el trofeo más deseado por cualquier futbolista del mundo, en un acto egocéntrico y egolátrico. García no pierde la ocasión de exhibirse y aparecer en cuanta foto o vídeo sea preciso. Una muestra más que primero es él, segundo es él, y tercero, es él.

Sin embargo, en los últimos días ha ocurrido algo que ha pasado desapercibido en los principales medios de comunicación. Se trata de otra acción del Poder Ejecutivo (personificado, claro está, en García), que ha preferido no promulgar la Ley de Consulta a los pueblos indígenas, aprobada hace un mes por el Congreso de la República. García ha argumentado que no podía permitir que las comunidades indígenas "detuvieran el desarrollo económico que beneficiaría a todos los peruanos".

Este gesto revela soberbia y desprecio de parte de Alan García hacia los indígenas. A esto se agrega que al presidente, cuando le conviene, sí se ampara en los tratados internacionales (TLC con EE.UU) que el Perú ha firmado; pero en otras situaciones, no le importa que la nueva norma esté en consonancia con otros que el Estado peruano ha suscrito, como el Convenio 169 de la OIT, que defiende los derechos de los indígenas a ser consultados en caso que se quiera invertir en las tierras.

Parece que al actual gobierno no le importa atropellar los derechos de las comunidades nativas, de los pueblos originarios. Y generar conflictos que deriven en desgracias como la ocurrida en Bagua el año pasado, en la que murieron 34 peruanos.

La selección peruana de fútbol no está presente en la Copa del Mundo hace 28 años. Y terminó última en la eliminatoria para el mundial de Sudáfrica, que hoy observamos por TV. Está bien ver el mundial y disfrutar grandes jugadas de los mejores futbolistas del orbe, pero no debemos olvidar que, en la eliminatoria para derrotar a la exclusión y la pobreza, estamos casi en la misma situación. Y quizás hasta peor.

lunes, 7 de junio de 2010

Lori Berenson y las viejas pitucas

Un grupo de vecinos de Miraflores ha mostrado su indignación debido a que la recientemente liberada (ex) terrorista Lori Berenson decidió fijar su residencia en este distrito. Sostienen que es una amenaza para la tranquilidad de su barrio, y están pidiendo al gobierno que busque otro domicilio. Muchas personas se preguntan si esta misma gente que protesta por este hecho, tendría la misma actitud si es que la señora Berenson hubiera decidido trasladarse a otros lugares más modestos, como Comas, San Juan de Lurigancho o Villa El Salvador.

Está claro que no la hubieran tenido. Ni les importaría. Los antecedentes tienen peso. Durante todo el período de la violencia política en nuestro país, toda nuestra Lima (con Miraflores a la cabeza) fue indiferente a lo que sucedía en el interior, en zonas como Ayacucho o la denominada "ceja de selva". Los aniquilamientos selectivos y el fuego cruzado entre el Ejército y los movimientos subversivos, hechos que se vivieron con mucha intensidad en los Andes, fueron cosas que no se vivieron en la capital, aunque no dejaban de causar terror los apagones y los cochebombas.

Pese a ello, Lima nunca se interesó por la violencia atroz que se vivía en provincias. Hasta que ocurrió lo del atentado en la calle Tarata (fue triste lo que sucedió, recordar las imágenes de ese suceso es horrible), precisamente en Miraflores, para que la capital voltee sus ojos. Este fue un pretexto para agarrarse del lamentable suceso, y erigirse como "bastión" de la lucha contra la subversión. Cuando el verdadero bastión, personalmente, es Ayacucho con sus rondas campesinas.

Por eso es que esta actitud de demandar linchamiento y venganza, cual jauría o turba, es sumamente hipócrita. Debemos recordar que en Miraflores está con detención domiciliaria uno de los protagonistas del "faenón": nada menos que Alberto Quimper, alias "don Bieto". Ya hace casi dos años que este señor está detenido en su casa, y nadie en este barrio dijo algo, ni mostró su indignación de la misma manera por su presencia. Pero la corrupción es acaso tan generalizada en el Perú, que parece no indignarnos.

Esta gente no sólo muestra su cultura de la jauría y la turba, sino también su ignorancia, personificada en su alcalde, Manuel Masías, quien dijo que Berenson tenía que ver con lo que ocurrió en Tarata, cuando este suceso fue responsabilidad de Sendero Luminoso. Y otro detalle: Este atentado ocurrió en 1992. Berenson llegó al Perú en 1994 para colaborar con el Movimiento Revolucionario Túpac Amaru (MRTA). Y algunas vecinas diciendo que "esa mujer no va cambiar, porque la ideología ya está en sus genes". Como si la ideología se transmitiera sexualmente. Con ese criterio, Aldo Mariátegui sería marxista como su célebre abuelo.

Por último, la señora Berenson cumplió su condena de acuerdo a ley. Y está con libertad condicionada (ojo), hay cosas que ella no podrá hacer; de lo contrario volverá a prisión. Pero parece que la gente que se supone, es más civilizada y educada, no comprende eso, y se comporta como bárbara y troglodita.

Todo esto es muestra de que aún existen temores y viejas heridas que aún no cierran, y que la sociedad peruana está muy lejos de la reconciliación, debido a que ciertos sectores no lo desean así.

lunes, 24 de mayo de 2010

El APRA en su laberinto

Fue realmente patético observar la última manifestación del Partido Aprista en la Plaza de Acho. Miles de militantes de la Estrella congregados sólo para seguir siendo engañados por quienes han tomado el liderazgo del principal movimiento político del país.

Es lamentable que el Partido Aprista, acaso el único que nos queda, se haya reducido a ser una maquinaria organizada para servir intereses de una cúpula que, goza ahora de los privilegios del poder. Es triste que la militancia sólo repita en coro y aplauda todo lo que sus líderes, con el presidente Alan García a la cabeza, digan sobre la actual coyuntura. Y que encima creer en sus mentiras.

Porque es una tremenda mentira que el actual gobierno esté "defendiendo al pueblo" o "luchando contra los grupos de poder económico". Casi todas las medidas que ha tomado el actual gobierno se han dado para favorecer precisamente a esos mismos grupos de poder. Un claro ejemplo es el afán desmedido por atraer la inversión en minería, sin tomar en cuenta las cosmovisiones y los intereses de las comunidades que habitan en zonas donde se ha encontrado minas o petróleo. Casos de estos hay muchos, y han generado varios conflictos sociales detectados por la Defensoría del Pueblo.

Y también es falso que se esté defendiendo a los trabajadores. Pese a las numerosas inspecciones del Ministerio de Trabajo a las empresas privadas e incluso a las mismas instituciones estatales, lo cierto es que los empleadores no garantizan los de sus empleados. No existe estabilidad laboral, y en la mayoría de los centros de trabajo, los trabajadores no son colocados en planilla.

Estos mismos "líderes", entre los que está el mismo García, son quienes han contado con la venia del mandatario para que ocupen tales posiciones. Sin ninguna representatividad de por medio. Y contando cuentos a su militancia.

Esta situación es consecuencia de que el APRA prefirió el poder en el corto plazo, antes que la reestructuración. Teniendo elementos básicos como la organización y una doctrina sólida, permanente en el tiempo, abdicó de estos por el miedo a desaparecer electoralmente, y apostó por apoyar a García con todo para volver al poder inmediatamente. Lo más consciente era hacer una evaluación de lo ocurrido en el primer régimen de García, y apuntar a definirse política e ideológicamente. Y no rendirse a todo lo que el número diga o haga (o interprete de acuerdo a sus intereses. De haber definido esas posiciones, sería un partido sólido y un modelo de institucionalización, de los pocos que tendríamos en el país.

Hace 87 años, un 23 de mayo de 1923, miles de obreros y estudiantes se manifestaron contra la Consagración del Perú al Sagrado Corazón de Jesús, en pro de la libertad, la equidad, y la justicia social. Ese movimiento generó al APRA. Lástima que ahora esté tan lejos de esos ideales y responda a intereses mezquinos de unos pocos.

sábado, 22 de mayo de 2010

Los cambios radicales del Francotirador

La mayoría de los medios y parte de la opinión pública han criticado con dureza la forma en que Álex Kouri y José Barba pactaron, con la finalidad de que el primero pueda ser candidato a la alcaldía de Lima por la agrupación del segundo, Cambio Radical. Es válida la crítica, tanto porque el otrora mandamás del Callao maneja su postulación con improvisación, y el ex parlamentario sigue manejándose como picaflor, "de flor en flor".

Y Jaime Bayly ha hecho bien en señalar (y demostrar) en su programa, la volubilidad política de Pepe Barba. Primero aprista; luego estuvo con Toledo; apoyó a Lourdes Flores para luego ningunearla; y finalmente fue nombrado embajador en Panamá bajo el segundo régimen de Alan García. Ahora está aliado con Kouri, quien a su vez tiene cercanías con el fujimorismo. Finalmente, el conductor de TV anunció que se apartaba del ¿partido? de Barba y postularía a la presidencia por su propia cuenta.

Pero Jaimito no debería ver la paja en el ojo ajeno, sin haber visto el tronco en su mismo ojo. El ahora autoproclamado candidato presidencial también ha tenido sus cambios de camiseta inesperados. Recordemos que en las elecciones de 1990 apoyó decididamente a Mario Vargas Llosa; y que en 2001, junto a Álvaro (hijo del escritor), lanzaron una campaña del voto en blanco, manifestando su rechazo a los candidatos presidenciales de ese entonces, Alejandro Toledo y Alan García. Luego se enemistó con Álvaro Vargas Llosa, y hace unos meses criticó al novelista por encabezar el proyecto de construcción del Museo de la Memoria.

Respecto de su posición al fujimorismo, primero dijo que fue un régimen corrupto y autoritario. Cuando anunció que postularía a la presidencia de la República, manifestó que pese a todos los abusos que cometió en su gobierno, Fujimori le hizo mas bien que mal al país, y que por eso lo indultaría de llegar a ser Jefe de Estado. Sin embargo, después anunció que sometería el caso a un referéndum. Que tales cambios de posiciones.

Y la última perla es la alianza con Cambio Radical. Anunció con bombos y platillos que sería candidato de este ¿partido?, y tenía un "feeling" único con Pepe Barba. Empero, el anuncio de éste de que le daría cobertura a la postulación de Kouri al municipio limeño hizo cambiar de opinión al Francotirador. Y terminó diciendo que "se bajaba de esa combi".

Esta muy bien que Bayly haya mostrado los constantes cambios de camiseta de Barba. Pero, ¿por qué se subió a esa combi, si ya sabía que era así? ¿O acaso es tan ingenuo Jaimito? Antes de criticar, él mismo debe observar cómo ha mudado de opiniones en toda su trayectoria, de una forma tan radical como la de su (breve) ex aliado. Y los medios y la opinión pública también deberían tener en cuenta esto.

viernes, 14 de mayo de 2010

Los equipos peruanos en la Copa Libertadores

Alianza Lima y Universitario de Deportes quedaron eliminados en los octavos de final de la Copa Libertadores. Y el Juan Aurich se quedó en la fase de grupos, aunque sacó de carrera previamente al Tecos mexicano. Estos resultados, sin duda alguna, son mejor de lo que se esperaba, debido a los antecedentes recientes de nuestro fútbol: el último lugar de nuestra selección en las últimas eliminatorias, y las campañas discretas de los clubes en los torneos internacionales, donde se acostumbra a quedarse en primera fase.

No obstante, quedó la sensación de que, pese a los pocos pergaminos, Alianza y Universitario (e incluso el Aurich) podían avanzar más en la Copa. No por tener grandes jugadores, con mucho nombre; sino que los rivales de la Copa no fueron los cucos que parecían ser.

Y esto se debe a la falta de oficio para definir los partidos claves. Falta de oficio es falta de calidad, falta de clase para resolver las oportunidades que tuvieron los tres elencos peruanos.

Todos y todas pensábamos que el Aurich caería eliminado fácilmente por el Estudiantes Tecos de México. Hasta el mismo entrenador del cuadro de Guadalajara afirmó que ganarían a los chiclayanos en los dos partidos. Pero el "Ciclón del Norte" sorprendió no sólo a su propia hinchada y a la afición peruana, sino a toda América Latina, con el juego que desplegó para sacar del camino a un cuadro mexicano que no fue lo que se esperaba.

Ya en la fase de grupos, el Aurich hizo lo que se esperaba: derrotó de local tanto a Alianza como al Bolívar de La Paz. Pero en el encuentro decisivo contra Estudiantes de La Plata, pesó más la camiseta de los campeones de América, que lograron vencer en el mismo Chiclayo.

Alianza Lima comenzó espectacularmente: ganó en La Paz al Bolívar por un categórico tres a uno; y luego aplastó al Estudiantes en Matute por cuatro a uno, en un partido que asombró no sólo a nuestro continente, sino que dio la vuelta al mundo.

Tras una primera rueda perfecta (nueve puntos en tres partidos), el cuadro íntimo mostró serias deficiencias en su defensa, en el partido ante Aurich en Chiclayo, donde perdieron cuatro a dos. Al Bolívar le ganaron con las justas uno a cero en Matute, asegurando la clasificación a octavos. Y las derrotas ante Estudiantes como visitante, en el último partido de la fase de grupos; y ante la Universidad de Chile, en el partido de ida de octavos disputado en Lima, fueron por gruesas fallas en la zona defensiva.

Es cierto que en el último partido de octavos, disputado en Santiago, un grueso error arbitral influyó en el resultado. Pero también hay que decir que la clasificación se perdió en Lima, y en la capital chilena se tuvieron todas las condiciones para ganar el partido, ante una "U" de Chile desconocida. Precisamente por esas fallas defensivas que quedaron bien cubiertas por el escándalo del final del partido.

Por el lado de la "U", comenzaron como Alianza, pero con un estilo más discreto. Derrotaron al Blooming de visitante y al Lanús argentino en Lima. Pronto se haría presente el problema latente en tienda crema: el poco poder ofensivo de los merengues. Esto se manfiestó en los partidos de local ante el Libertad paraguayo y el Blooming, contra el que se erraron ocasiones de lo más increíbles. Por suerte, la "U" contaba con un buen esquema defensivo, que le valió para sacar un empate ante Lanús en Buenos Aires, y conseguir una clasificación angustiosa.

El rival en octavos era São Paulo de Brasil, un equipo con muchas copas en sus vitrinas. Aquí se empató a cero, y el equipo brasilero jugó mejor. Sin emabrgo, en el partido de vuelta, el cuadro crema sacó a relucir su tradicional "garra" y su buen orden defensivo. São Paulo estuvo desconocido y no pudo quebrar el cero en la valla de Llontop, que ese día estuvo gigante. El cuadro crema no fue menos que el equipo paulista, y hasta pudo hacer daño; pero nuevamente el ataque piloteado por Piero Alva no estuvo atinado.

El empate global obligó a los penales, y la "U" perdió, con dignidad, es cierto, pero también le faltó oficio a sus pateadores desde los doce pasos. La "U" se fue con todo lo alto, aunque sus delanteros terminaron en deuda con su afición.

Alianza Lima, Universitario y Juan Aurich se esforzaron e hicieron una Copa Libertadores positiva, dejando mucho mejor la imagen del fútbol peruano. Quedó la sensación de que no era muy difícl llegar a cuartos de final, e incluso a instancias superiores; lo cual no se dio por no tener la categoría para lograrlo. Están bien las ganas y el no sentirse menos, pero no es suficiente. Si corrigen esos pendientes, puede que en la Copa del 2011 lleguen más lejos.

lunes, 3 de mayo de 2010

La crisis del APRA viene de antes

Mauricio Mulder afirmó, en una entrevista concedida hace un par de semanas al diario La República, que el Partido Aprista atraviesa una seria crisis.

Evidentemente, Mulder dijo esto en referencia a las recientes denuncias por corrupción en las que se han visto envueltos sus secretarios generales, Jorge Del Castillo y Omar Quezada. Estos hechos han provocado un remezón en el partido que fundara Víctor Raúl Haya de la Torre.

Remezón que es evidencia de una crisis que no es reciente, como quiere dar a entender Mulder. Esta situación viene de años, y se ha acentuado durante el período en que él estuvo como secretario general. Una situación como ésta no se da en unos pocos días. Viene de tiempo atrás. Para entender esto, es necesario hacer un recuento histórico.

El APRA (Alianza Popular Revolucionaria Americana) fue fundado en 1924 en México como un movimiento continental que buscaba la afirmación de las soberanías de las naciones latinoamericanas, en respuesta a los imperialismos. Todo aquel que se adhiriera a la nueva doctrina, era denominado "aprista". Pese a que tenía dimensión latinoamericana, mostrando su influencia con la fundación de partidos como el PRI mexicano y Acción Democrática en Venezuela, y en políticos como Perón en Argentina y Getúlio Vargas en Brasil. Pese a esto, su espacio se redujo a nuestro país, con la fundación del Partido Aprista en 1930; aunque sin desvincularse con sus llamados "partidos hermanos".

De posiciones reformistas en sus primeros treinta años, y obligado por las constantes persecuciones, el APRA tuvo que pactar con sus otrora archienemigos: primero con Prado (la "convivencia" de 1956) y con su perseguidor Odría (la Coalición de 1963). Allí perdió apoyo popular, el cual comenzó a volcarse hacia una izquierda que comenzaba a gestarse en esos años, y tendría su apogeo en los años '80. Y perdió la oportunidad de ser gobierno, cuando en 1968 un golpe de Estado de militares revolucionarios sacó a Belaúnde del poder, y se quedó en Palacio 12 años. No obstante, el APRA recuperó fuerzas cuando logró la mayor votación en las elecciones para la Constituyente de 1978, con Haya de la Torre como su presidente. Sin embargo, sufrió un duro golpe con su muerte al año siguiente. Entonces llegó el debate acerca de quién sería el sucesor.

Más allá de que Armando Villanueva fuera elegido el candidato presidencial en 1980, y perdiera dignamente ante Fernando Belaúnde, casi todos los líderes de la generación del popular "zapatón" andaban por los 60 y 70 años de edad. Y se asomaba una generación de entre los 30 y 40 años, cuya cara más visible era un muchacho llamado Alan García.

Alan García saltó a la palestra política en la Constituyente de 1978. Y su ascenso fue rápido. Fue cabeza de lista de Diputados en la campaña del '80. Y en 1982, derrotó al ilustre abogado Carlos Enrique Melgar en la elección por la secretaría general del APRA. Con sólo 33 años, se erigió como la esperanza renovadora, no sólo del Partido Aprista, sino de la política peruana, que estaba cansada de sesentones y setentones que tenían años en las curules.

Y en 1985 se hizo de la presidencia. Los dos primeros años de García fueron de bonanza económica en el país, y gozó de inmensa popularidad. Pero hechos como la matanza del Frontón en junio de 1986, la galopante hiperinflación, además de actos de corrupción, fueron medrando su imagen. Y la de su partido. Aún así, Luis Alva Castro sacó 22 por ciento de los votos, lo cual era más de lo que se esperaba.

Como consecuencia de lo anterior, en la década de 1990 ser aprista era ser un apestado. Un corrupto. Un leproso. No sólo por lo ocurrido en el primer período presidencial de García. Hay que recordar que la campaña de los medios controlados por Fujimori le echó más sal a la olla. La mayoría se tuvo que esconder. Muy pocos salieron a enfrentar a la dictadura.

Volvió la democracia, e inesperadamente el APRA retornó al primer plano del escenario político, sin haberse recuperado plenamente de lo vivido en los '90. Pasó a ser el principal partido de la oposición al régimen de Alejandro Toledo. Aún así, siempre fueron vistos con recelo por gran parte de la población. Pero el miedo a Humala pudo más y los devolvió al poder el 2006, otra vez con García a la cabeza.

La victoria de García no significaba que el APRA estuviera bien. Sólo maquillaba algo que no se veía por dentro. Desde la vuelta de la democracia en el 2000, y hasta el 2006, su padrón no se llenó de gente que necesariamente creyera en los ideales de Víctor Raúl. Tal como ocurrió en los '80. Gente interesada e inescrupulosa, con ganas de vivir del Estado. Y ahora vemos las consecuencias.

El APRA no estaba obligada a salir a la palestra tan rápidamente luego de la caída de Fujimori. Ni debió concentrarse en ayudar a García a volver al poder. Más bien, tendría que haber definido bien hacia dónde apuntaba como movimiento político, antes que servir de maquinaria electoral del presidente. Hacer un análisis y un mea culpa de lo ocurrido entre 1985 y 1990. Luego de eso, podría haberse reafirmado como un partido fuerte, vinculado a los sectores sociales y ayudando a consolidar la institucionalidad del país. El "alanismo", sin duda alguna, pudo más que la reorganización. Y eso es lo que le ha hecho daño.

Entonces, la crisis del APRA no es reciente, señor Mulder. Viene de años. Y parece que se acentuó cuando usted era secretario general.