viernes 18 de septiembre de 2009

Abimael en el Show de los Sueños


No conozco al señor Phillip Butters, quien de ser un regular periodista deportivo, ha pasado a ser un payaso animador de los encuentros de voleibol en el canal de Baruch. Además de ser conductor de un programa radial, donde una guapa periodista llamada Claudia Cisneros a veces le pone freno.

La verdad que el tipo también a veces se hace antipático. Pero la otra verdad es que, en un último comentario que ha realizado, ha acertado.

Los presos no pueden salir de prisión por ningún motivo, ha dicho Butters. Si quieren realizar un espectáculo, lo pueden hacer dentro del penal. Esto en alusión a la presentación de unas presidiarias en el programa sabatino (y nocturno) de la señora Gisela Valcárcel.

Inmediatamente, la conductora junto a otros personajes de la farándula que han tenido el infortunio de pasar por la cárcel, como Magaly Medina y Malú Costa, han salido a responderle al robusto periodista. Le han dicho que no puede hablar de eso, porque él nunca estuvo tras los barrotes.

Entonces, con ese criterio, no hagamos ningún escándalo mediático cuando a Alberto Quimper, el del “faenón”, se le vea apostando sus caballos en Monterrico. Pero claro, él tiene derecho, también podrían decir estas personas. Que Rómulo salga a pasear por las calles de Lima. Lógico, el pobrecito se aburre en prisión. Que Abimael Guzmán se encuentre con su Elena Iparraguirre. Qué pena que no se puedan reencontrar, dirían las ahora eruditas en legislación. Y con ese mismo criterio, que Alberto Fujimori vaya a visitar a su hija Keiko, que acaba de tener una hija. Es inhumano que no pueda salir a ver a su primogénita.

Estas mujeres están equivocadas. Y esto es porque desconocen la ley. Toda persona que es condenada a prisión, pierde su derecho a la libertad. Y en ese sentido, no puede realizar sus actividades normales como cualquier persona libre, salvo que las haga dentro del centro penitenciario donde se encuentra.

La culpa la tiene la misma prensa chicha que tenemos, que alaba a todas esas figuras representativas de nuestra farándula mediocre, luego de haber salido en libertad de la prisión. Como si haber estado allí fuera un logro o una distinción.

No señores. Esta gente ha delinquido. Han sido un mal ejemplo para la sociedad. No se merecen ninguna condecoración.

Pero no debe quedar allí el asunto. El que a varias internas se les haya permitido salir de prisión para bailar en un programa de televisión, debe ser investigado. Porque ningún interno, ninguna interna, debe salir de prisión, salvo porque un juez determina su absolución o el final de su condena. Esto es un hecho extraño y contrario a la norma, en el que quizás haya algún hecho de corrupción. Por eso es que Phillip Butters tiene razón.

Nota: La foto fue tomada de "El Otorongo".

martes 15 de septiembre de 2009

Recordando el comienzo del fin del fuji-montesinismo

A mediados de septiembre del año 2000, Alberto Fujimori ya tenía casi mes y medio desde que asumió el poder por tercera vez, superando la década en Palacio.

Todo parecía indicar que iba a ser muy difícil poder sacarlo de allí. Pese a las marchas de protesta y las denuncias de fraude en las elecciones de abril de ese mismo año, Fujimori parecía muy seguro en el poder. Tanto, que si él quería, en el 2005 podía haberse presentado a otra reelección más.

Pero algo se podría al interior.

El 14 de septiembre del año 2000, el entonces congresista del ahora extinto Frente Independiente Moralizador (FIM), Fernando Olivera, en una conferencia de prensa junto a varios de sus seguidores, hizo público un video en el que se observaba al otrora asesor presidencial, Vladimiro Montesinos, entregando 25 mil dólares al congresista Alberto Kouri, de Perú Posible, para que se pase a las filas del fujimorismo.

Este vídeo desató un escándalo político, que comenzó a dañar seriamente las estructuras del poder de Fujimori y sus compinches. El presidente, obligado por las circunstancias, tuvo que dar un mensaje a la nación, en el que anunciaba el recorte de su período presidencial a un año, y que convocaría a elecciones en el 2001, en las que no participaría.

Tras el anuncio, Montesinos desapareció de la escena, hasta que se supo que había intentado fugar a Panamá. Conocedor de que su ex asesor le sabía varios secretos, ordenó un ilegal allanamiento a la residencia de éste. En esa diligencia, a Fujimori ya no se le vio como el hombre fuerte y seguro, sino desesperado, como quien quisiera cubrir alguna evidencia de lo que se iba a destapar después.

En noviembre es cuando su ministro de Justicia, el finado Alberto Bustamante, anunció que se habían descubierto cuentas de Montesinos en bancos suizos de hasta 48 millones de dólares. A los pocos días, Fujimori viaja a la Cumbre APEC, que se desarrollaba en Singapur. Luego se dirige al Japón, país de sus ancestros, y desde allí envía el famoso fax, el 20 de ese mes, en el que comunica su renuncia a la presidencia de la República.

En sólo dos meses, un vídeo de unos cuantos minutos y otras evidencias se tumbaron un régimen prepotente y soberbio que sólo unos meses antes parecía muy sólido. El fujimontesinismo cayó cual castillo de naipes. Las luchas democráticas habían conseguido su triunfo. La restauración de la democracia fue posible.

Es cierto que nos falta mucho por alcanzar, en materia de justicia social y libertades. Pero es bueno recordar estos hechos, para saber que un gobierno autoritario no es el camino para lograr el bienestar nacional.

Ahora cuando un sector parece olvidar (o no querer ver o recordar) lo que fue el régimen de Fujimori, y pretende apoyar a un personaje que se benefició de esa misma corrupción (que es la principal causante de la pobreza), es imperativo no olvidarse de estos hechos.

sábado 12 de septiembre de 2009

El 11 de septiembre que no debemos olvidar


En Estados Unidos se ha recordado el octavo aniversario de los atentados ocurridos en las emblemáticas Torres Gemelas, aquellas que se hicieron polvo y cenizas luego de que fueran impactadas por dos aviones secuestrados por terroristas, supuestamente de Al-Qaeda. Decimos supuestamente, porque, quien sabe si el mismo gobierno del entonces presidente George W. Bush estuvo detrás del asunto

Desde allí es que Bush emprendió una cruzada contra el terrorismo, y utilizó los atentados del 11-S para justificar sus abusivas invasiones a Irak y Afganistán, donde estamos seguros se han cometido más bestialidades que las de ese fatídico martes de septiembre del 2001 en el World Trade Center. Y se nos quiere hacer creer (vaya ironía) que la primera potencia del mundo es la que tiene que encabezar la lucha mundial contra este flagelo.

Hay que recordar que estas mismas bestialidades también las cometieron en América Latina. Aquí, sin embargo, utilizaron a los dictaduras que se impusieron bajo los auspicios de la CIA, las cuales utilizaron el terrorismo de Estado. Y claro, de un Nixon que quería ver muertos a aquellos que se le rebelaban en nuestro pueblo continente.

Uno de los se rebeló, y nunca desmayó en su afán de convertir su país (y por ende nuestra Patria Grande) en una nación libre y justa, fue Salvador Allende Gossens. Ese socialista que no tomó las armas mas que para defender la legalidad cuando se vio amenazado por la reacción, y que demostró que un proyecto revolucionario puede hacerse del poder por la vía democrática.

Contra todos los pronósticos, Allende logró la victoria electoral en 1970, y se convirtió en el primer presidente socialista que llegaba al gobierno por medio de las elecciones. Eso fue visto como peligroso para los intereses de los grandes capitales, la gran mayoría cercanos a los Estados Unidos, que comenzaron a mover sus fichas en aquel país. Y no pararon hasta derrocarlo.

Esto llegó a su clímax justo un 11 de septiembre de 1973, fecha en la que varios helicópteros sobrevolaban el Palacio de la Moneda y las tanquetas de los militares estaban cerca de la Plaza de la Constitución. Todo este despliegue estaba dirigido por el general Augusto Pinochet, quien luego inauguraría un régimen de terror en el país del sur. Y lo acompañaron Stroesnner en Paraguay, Videla en Argentina, Bordaberry en Uruguay, Banzer en Bolivia. Y nos faltarían nombres para citar.

Allende resistió en La Moneda todo lo que pudo, en consecuencia de su posición de emprender cambios dentro del marco democrático. A pesar del tiempo, es el mayor símbolo de la resistencia contra las dictaduras.

Ese 11 de septiembre de 1973 es el que no debemos olvidar. Porque fue el inicio de una época de terror. Torturas, desapariciones, asesinatos, e invasiones fueron los ingredientes que el imperio le puso a sus deseos de dominar a nuestro continente.

Es cierto que los atentados de las Torres Gemelas causaron muchas muertes. Y todo un pueblo quedó traumatizado por esa experiencia. Pero el 11 de septiembre de 1973 es el símbolo de nuestra resistencia ante el dominio norteamericano, y sus ímpetus de dominación. No debemos olvidar, para que no se repita.

viernes 11 de septiembre de 2009

Fritz, Cayetana y el puerto de Paita

Ayer se destacaron en las portadas de los principales periódicos limeños algunos temas como el encarcelamiento de Eva Bracamonte y Liliana Castro, acusadas del asesinato de la empresaria Myriam Fefer en el 2006, y los escándalos en los que están involucrados algunos congresistas, como Ricardo Pando y la violencia en su familia; y Nancy Obregón con su intervención para que la Policía no cumpla su trabajo.

Si bien es cierto estos asuntos no deben dejar de ser investigados, lo cierto es que mientras las redacciones de los diarios los preferían la noche anterior, al mismo tiempo se firmaba el contrato de concesión del Puerto de Paita, uno de los más importantes de nuestro país.

Esto ocurrió luego de la accidentada sesión de la Comisión de Transportes y Comunicaciones del Congreso, a la que acudió la directora ejecutiva de Proinversión, Cayetana Aljovín. Fue accidentada debido al intercambio de palabras entre Aljovín y la parlamentaria del Partido Nacionalista, Marisol Espinoza, quien sugirió que el proceso de concesión tendría visos de corrupción. Pese a esas observaciones, que también las tenían varios congresistas, igual se firmó el convenio, de manera apresurada.

Este contrato implica que el puerto de Paita será concedido a Terminales Portuarios Euroandinos (TPE) relacionada con capital portugués y chileno, por espacio de 30 años; y que el Estado peruano sólo recibirá el dos por ciento (leyó bien, ojo) de las utilidades. Definitivamente irregular.

Sin embargo, los medios (salvo La Primera) han preferido darle tribuna a otros escandaletes, que luego podemos tratar. El Comercio prefirió hablar de que uno de cada 5 congresistas tienen problemas judiciales o farandulescos; y Fritz Du Bois escribió en su columna en Perú 21 acerca de la catadura moral del Congreso.

Es cierto. Ese es el Congreso que tenemos. Desprestigiado y de bajo nivel. Pero, ¿acaso no tiene la función de fiscalizar? Parece que el grupo El Comercio pretende desprestigiar más al Congreso, para descalificarlo moralmente, y no pueda supervisar con apoyo popular un tema tan espinoso y sospechoso como la concesión del puerto de Paita.

Recordemos que Du Bois fue, antes de ser director de Perú 21, editor de economía de El Comercio, y durante los años 90 fue un conspicuo fujimorista. Además, es esposo de la señora Aljovín, quien por cierto, hace unos años fue periodista de Radio Programas del Perú, otra emisora afín al régimen.

Entonces, se demuestra que los medios de información vinculados al poder económico están a favor de la defensa de intereses particulares, y soslayan un tema tan importante como el de Paita. Y utilizan a sus “periodistas”, que encima están demasiado cercanos a esos intereses.

Porque el problema no es la concesión, sino las condiciones en que se ha realizado. Pero parece que algunos no quieren que se investigue.

jueves 10 de septiembre de 2009

Carta abierta a Manuel Burga

Estimado Manuel:

Disculpa que te escriba con esta confianza de tutearte. Mucha gente aficionada al fútbol nunca te la tuvo por cierto. Tanto así, que más del 90 por ciento de la afición quiere que te vayas de una vez por todas de la presidencia de la Federación Peruana de Fútbol. Te consideran el culpable directo del hundimiento del deporte rey en nuestro país.

Pero la gente debe saber que tú no eres el único responsable. Es cierto que has cometido errores, mas no es exclusivamente tuya la capacidad de equivocarte. También te acompañan en esto varios dirigentes de los clubes de Primera División, y los representantes de las federaciones departamentales, que tienen más tiempo atornillados en sus sillones de poder que los que tú pretendes en la FPF.

Estos “dirigentuchos”, además de tomar decisiones de lo más insólitas, les gusta andar con gollerías, y te mantienen en el puesto. No sólo peca el que da, sino el que recibe. Por eso no te responsabilizo a ti exclusivamente.

Y quienes dirigen a los clubes no se quedan atrás. Además de tener en cero a sus divisiones menores, en vez de impulsar a jugadores jóvenes, netos de sus regiones, prefieren traer un jugador extranjero (mejor si es argentino o uruguayo) de tercera, cuarta, quinta y hasta sexta categoría. O que nadie conoce en su país de origen. Y se los traen con faenón incluido, seguramente. Por eso las enormes deudas, sino pregúntale a los señores Souza Ferreira y Franco, ex dirigentes de Alianza Lima, que está hasta el cuello con la Sunat.

Tampoco es exclusiva culpa tuya que, en los últimos años, hayan surgido jugadores de tan bajo nivel. Eso es responsabilidad de divisiones menores, un tema que no se trabaja en muchos clubes. Se prefiere, además de traer parrilleros y gente que se dedica a otros oficios, hacer jugar al hijo o al sobrino de tal o cual dirigente. Así nunca avanzaremos.

Ayer la selección cayó tres a uno en Venezuela, contra el equipo local. Seguimos en el fondo de la tabla de las eliminatorias sudamericanas, y parece que así terminaremos. Una raya más a la cebra, dirán algunos. Pero igual, es un rotundo fracaso terminar últimos. Por eso es que mucha gente quiere que ya no sigas. Porque ya tocamos fondo. Hace rato. Y eso que casi estábamos allí antes que asumieras en la “Fepefútbol”.

Y encima, has anunciado que vas a la reelección. No pues. Como si tu gestión hubiera sido una lluvia de éxitos. Salvo lo de los “jotitas”, lo demás han sido puras eliminaciones y últimos lugares. En los demás países se burlan de nosotros.

Pero igual, lo más seguro es que te reelijan. Porque así es nuestra querida realidad dirigencial futbolera. Empero, algún día tendrá que acabarse.

Ya que vas a seguir al frente del fútbol peruano, me atrevo a darte algunos consejitos:

1. Terminado este “proceso” (¿Cuándo lo fue?), despide a Chemo del Solar. Que se dedique a dirigir clubes durante una década, y con esa experiencia recién podrá volver a dirigir una selección. Fue un error haberlo llamado, estaba demasiado verde.

2. Contrata de una buena vez al Chino Rivera, que está suelto en plaza. Y hazlo hasta el 2014, con opción a renovación. Ha demostrado ser un buen técnico. Ha sido bicampeón con un equipo chico que quiere ser grande. Dale toda la libertad para trabajar. No le impongas ningún jugador. Y prográmale todos los partidos amistosos que te pida.

3. Acaba con esa tontera de las Comisiones Mundialistas. Nunca fueron. Asume directamente la responsabilidad, aunque a algunos no nos guste.

4. Compromete tu palabra desde ahora, a que no irás a ninguna reelección más. Y quítale poder a los dirigentes de las departamentales. Que sean los clubes los que manden.

Atentamente,

Víctor Liza Jaramillo