viernes, 18 de mayo de 2007

El Papa que se quedó en el Tiempo

Benedicto XVI ha llegado por primera vez a América Latina. Dos años después de asumir como la máxima autoridad de la Iglesia Católica, arribó a Brasil, con ocasión de la inauguración de la V Conferencia Episcopal Latinoamericana.

Aprovechando su visita, el Papa se reunió con el presidente Luiz Inácio Lula Da Silva, y le solicitó que el Estado que gobierna propicie mejoras para la Iglesia Católica Romana en este país. Lula, en respuesta, reafirmó la laicidad del Estado brasileño, negándose de manera diplomática, pero enérgica, al pedido del Sumo Pontífice.

Benedicto XVI pretende que las cosas vuelvan a ser como antes, cuando en todo nuestro continente, la Iglesia Católica estaba aliada con el poder político, el cual utilizaba para mantener su hegemonía a nivel religioso y cultural, y donde las demás expresiones sólo tenían derecho al silencio. Las cosas han cambiado, ciertamente.

América Latina sigue expresándose en español y portugués, idiomas de la conquista, (aunque hay variantes como el “spanglish”), y aún se conservan algunas tradiciones, ahora se caracteriza por ser el continente más variado que los restantes. Pese a la subyugación y explotación despiadada que fuera objeto de parte de los conquistadores de fines del siglo XV, Latinoamérica ha mantenido su variedad cultural. Expresiones de los grupos indígenas, tanto en América Central como en los países andinos, sobreviven pese al paso del tiempo, y hoy buscan manifestarse y mostrar que están presentes, y piden ser incluidos en la agenda, luego de siglos de exclusión. También piden reconocimiento de sus lenguas maternas, que en algunos países (como Paraguay) son oficiales. Las manifestaciones culturales afro-descendientes también son muy marcadas en nuestras tierras americanas.

Asimismo, otros grupos religiosos no católicos y no cristianos están más visibles que hace un siglo. Incluso tienen participación en ámbitos de la sociedad: evangélicos, judíos, musulmanes, y otras confesiones religiosas activan muchos espacios públicos de nuestros países, en los que también participan católicos que entienden que es necesario unir esfuerzos para lograr una sociedad mejor. No podemos dejar de mencionar a organizaciones sociales, que defienden fueros como los de los homosexuales, por ejemplo. Ahora existe mucha diversidad étnica, religiosa y cultural en el continente latinoamericano.

Esta realidad no ha sido observada por Benedicto XVI, quien al parecer no se ha dado cuenta de que los tiempos (obviamente) han cambiado. América Latina es ahora un continente diverso y complejo, sin hegemonías y con variedades. Es una sociedad con expresiones múltiples, donde los que no tuvieron voz, ahora ya la poseen.

Por ello, desear volver a las épocas en que el Estado era garante absoluto de la religión Católica, es cosa del pasado. El Estado está para gobernar sobre todos los ciudadanos, y no para vigilar los intereses de una sola comunidad, ha sido la respuesta del gobernante brasileño.

Benedicto XVI quiso volver al pasado. Qué diferencia con las posturas de sus antecesores, como Juan XXIII y Paulo VI, quienes reconocieron que la Iglesia Católica se había alejado de la realidad, y se acercaron más bien a ella, propiciando un diálogo con los protestantes, evangélicos e incluso con otros sectores no católicos, dándole el giro que necesitaba la mayor congregación del mundo. Giro que aún se mantiene, en cierta manera, a pesar de los intentos de dar la contraria de parte de algunos sectores conservadores y de la actual administración del Vaticano.

También puede verlo en:

http://www.alcnoticias.org/articulo.asp?artCode=6030&lanCode=2

1 comentario:

Pedro Armando Rosario Ubarnes dijo...

Saludos cordiales;
Ya habia hablado en este blog, interesante tu nota, con una critica suave, que cntraste con lo que yo hago.
Recpecto a tu tema, el catolicismo apesta hace mucho, huele a letrina reciclada, una letrina usada por borrachos y delincuentes, tego que reconocer que Juan Pablo 2 aminoro bastante eso a paritr de su carisma, pero mucho no se puede hacer cuando hay todo un sistemas creado y organizado para conseguir los fines propuestos, dines que no nesesariamete son favorecer a la humanidad.
Benedicto no habla sobre sus cardenales, algunos de ellos se dedican a la pedofilia, en irlanda del norte, mas de 13 sacerdores han sido condenados por violar a varias niñas, durante no se cuantos años.
Enfoncandome en otro de tus post, hay que tener cuidado con lo que uno escribe, parece que estuvieras tratando de destruir Unidad Nacional, creeme que yo tambien ya eh escrito sobre ellos, no hay que ser solo honesto, sino tambien hay que parecerlo.