martes, 13 de marzo de 2007

América Latina se despierta contra Bush

En toda América Latina, se vienen produciendo sonoras protestas contra la gira del presidente de los Estados Unidos, George Bush, a cinco países de nuestro continente. Tanto en Brasil, Uruguay, Colombia, México y Guatemala, naciones visitadas por el gobernante yanqui en los últimos días, así como en Argentina, en una manifestación encabezada por el mandatario venezolano Hugo Chávez (de gira también por aquel país), se dieron muestras de rechazo al gobernante norteamericano, denunciando el genocidio que se comete en Irak, así como las políticas que ha empleado ante nuestra región.

Estas protestas se han dado con justa razón. La conducta del gobierno de los Estados Unidos con América Latina siempre fue como la de un padrastro que maltrata a su hijastro. Pero con Bush se aumentó este yugo. Recordemos que ahora se han endurecido las condiciones para obtener visas para ir al país del norte, sobretodo en el caso de los latinoamericanos; y a los residentes de este origen se les está exigiendo más condiciones.

Todo esto es promovido por los legisladores del Partido Republicano, al que pertenece Bush, quienes además están impulsando en el Congreso el asunto de la muralla en la frontera con México, para impedir el traspaso de más migrantes de aquel país, lo cual constituye una medida de lo más deplorable y despreciable, y demuestra el profundo desprecio de una buena parte de los ciudadanos norteamericanos por los latinoamericanos.

Además, no debemos olvidar el asunto de la invasión a Irak (ojo, no es guerra, sino invasión), lo cual ha sido repudiado en todo el mundo, y Latinoamérica no se ha mantenido al margen de este conflicto. El ejército de los Estados Unidos no abandona el territorio iraquí pese a la gran cantidad de pérdidas humanas, tanto propias como de los civiles de este golpeado país del medio oriente, en cuatro años de ocupación. La mayoría de pueblos de nuestra América han manifestado su repudio a la prepotencia yanqui en otras tierras.

Por eso es comprensible la energía de las protestas, así como los mensajes que se muestran en los carteles en contra del mandatario norteamericano. Síntoma de que América Latina ya no ve, como hace cuatro o cinco décadas, a la nación del norte como “el país salvador”, y sus mujeres ya no llorarán las muertes de más Kennedy's. América Latina ya se da cuenta de todo esto, pese a que algunos de sus gobernante aún se muestran serviles al Imperio que ya se comienza a caer.

Una última cuestión. Estas manifestaciones no se produjeron en el Perú, cuando Bush visitó nuestro país, hace tres años. La respuesta: muchos tuvieron vergüenza de aparecer en una protesta con organismos como la CGTP o el SUTEP. Ni para esto hay unión.

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