miércoles, 7 de febrero de 2007

Velasco pretendía una transición


El 5 de febrero se cumplieron 32 años de la huelga de la Policía, hecho que para algunos analistas políticos, constituyó el comienzo del fin del régimen dictatorial del general Juan Velasco Alvarado, del cual ahora muchos ultraderechistas critican, y algunos representantes de la denominada “izquierda caviar” prefieren no recordar, pese a que apoyaron entusiastamente al velasquismo en aquella época.

Se dice que fue una dictadura. Eso es cierto. Mantuvo una censura contra aquellos medios de comunicación que estaban opuestos, y que hacían una crítica al régimen. Expropió algunos diarios, entregándolos a personajes afines al gobierno. Por ejemplo, cómo no recordar que el diario El Comercio fue dirigido por el líder de la Democracia Cristiana, Héctor Cornejo Chávez, quien apoyó a Velasco junto con su partido. La revista Caretas fue cerrada en algunas ocasiones.

Además de la censura periodística, también estaba la no realización de elecciones libres. No hubo una persecución política al estilo del sanguinario “Plan Cóndor” en el cono sur de Sudamérica, donde se desaparecían y asesinaban a los opositores al régimen. Pero sí muchos dirigentes de algunos partidos políticos, como el APRA y Acción Popular, estaban encarcelados, y algunos partieron al exilio (Aunque paradójicamente, el líder aprista Víctor Raúl Haya de la Torre estuvo en el país, con esporádicos viajes al exterior). Sin embargo, relacionándolo con el tema de las libertades políticas, no se puede acusar a Velasco de ser un genocida, que haya asesinado o desaparecido a sus opositores.

Pero ninguna de estas cosas critican los ultraderechistas a Velasco. Le critican acciones que fueron en contra de la “dictadura” de la derecha cavernaria, como el haber emprendido nacionalizaciones de recursos que estaban en poder del capital extranjero. La nacionalización de Petroperú, cuyo símbolo es la famosa ocupación de la Refinería de Talara, fue una de las cosas que más les dolió a los ultraderechistas, porque seguramente tenían “amarres” con la International Petroleum Company, dueña hasta ese momento de la refinería. Porque ellos nunca piensan en los intereses del país, sino en seguir siendo ricos a costa de las mayorías.

La sana intención de Velasco, era que estas empresas, en poder del Estado, fueran competitivas en el exterior para que generaran divisas para el país. Era la industrialización del Perú; por ejemplo, aquí se construían automóviles de Wolkswagen, se elaboraban lavadoras de último modelo y se exportaban (¡Cómo no recordar las épocas en que la Av. Argentina era un movimiento total de trabajadores!). Incluso, se alentaba la inversión extranjera: “Los inversionistas extranjeros serán bienvenidos y recibirán todas las seguridades razonables, semejantes a las de sus respectivas patrias, siempre que estén dispuestos a ayudar al Perú en sus planes de industrialización... los inversionistas que deseen explotar materias primas deben estar dispuestos a elaborarlas en el país, hasta donde sea recíprocamente beneficioso”1.

Entonces, es mentira que Velasco pretendió establecer una “dictadura comunista”, como afirman los ultraderechistas, como Aldo Mariátegui, quien es subordinado a sus intereses. Velasco pretendió establecer una transición de centro izquierda, en la cual se implantaran las bases de una justicia social, para luego de algunos años, transitar nuevamente hacia una democracia con elecciones, que fue lo que le faltó emprender. Pero como siempre, la derecha no le dejó actuar en los últimos años de su gestión, por medio de uno de sus peones dentro del ejército, el general Francisco Morales Bermúdez. Si Velasco hubiera continuado unos diez años más, quizá el Perú de ahora no sería tan injusto como hoy.

1 Libro del año 1970. Editorial Grolier Inc. p. 148

3 comentarios:

Anónimo dijo...

que metida de pata "como sea"... jeje. Tu nuevo blog esta OK.
Acabo de leer tu artículo y dejame decirte q me a servido para informarme, conozco algo pero no lo suficiente sobre aquellos años, pero creo q falto críticas para los de la extrema izquierda (q por esos tiempos eran muchos), no crees?

Ruben

Anónimo dijo...

Se dice que fue una dictadura.

TIO, POR QUE NO HABLAS DE FUTBOL???

Como se te ocurre decir que " se dice que era una dictadura". Por que no te enteras un poco? Confiscar sin pago la propiedad privada que coño es, democracia? Confiscar medios de comunicacion, insultar a los opositores, deportar, encarcelar. Dices que eres periodista? De que medio? Del Periodico de tu parroquia? Si no fuera por los blogs, no existirias

Victor Liza dijo...

Puedes discrepar conmigo, y lo acepto, porque no todos pensamos igual, pero de allí a cuestionar o burlarte de la profesión, eso no lo acepto. No necesito los blogs para existir, escribo porque me gusta.

Sobre el comentario (que es lo más importante) es cierto que la frase que resaltas entre comillas aparece en el artículo, pero debes leer lo que coloco después. Es todo.