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miércoles, 8 de octubre de 2008

Neoliberalismo y corrupción

Han pasado 45 días desde que este servidor dejó de escribir en este blog. Un mes y medio en el que han sucedido muchas cosas en el Perú y el mundo, en la cual se ha puesto en evidencia que el estado de cosas actual está dejando muy claras sus consecuencias, las cuales nos afectan a todos. Y a uno mucho más que a otros.

Enumeremos la lista:
  1. La huelga del gremio de los médicos, quienes no ven atendidos sus reclamos. La intolerancia del ministro de Salud, Hernán Garrido Lecca, en sus expresiones ante los reclamos. El entrampamiento del diálogo, pese a la mediación del jefe de Gabinete, Jorge Del Castillo. El presidente Alan García ha dicho que no hay plata para conceder sus pedidos.
  2. El descalabro de los grandes bancos y financieras de los Estados Unidos. El plan de salvataje propuesto por su mandatario, George W. Bush, por 700 mil millones de dólares (7 veces la producción económica anual del Perú). La negativa inicial, y finalmente, la aceptación del Congreso norteamericano para aprobar el Plan.
  3. Denuncia de once desapariciones en Vizcatán, en la zona del VRAE, producto de una intervención del Ejército Peruano. El ministro de Defensa, Ántero Flores Aráoz niega que se hayan dado estos hechos, aunque reconoce la intervención militar.
  4. Los congresistas peruanos deciden no dar cuenta de sus gastos operativos. Sólo aprueban dar 30 %, habiendo de por medio una Ley de Transparencia que obliga a dar TODA la información. Incluso ven la posibilidad de aumentarse el sueldo.
  5. La renuncia de Mario Pasco al Ministerio de Trabajo y Promoción del Empleo, debido al traspaso, tras votación del Congreso, de las MYPES al Ministerio de la Producción.
  6. El escándalo del “Petrogate”. Involucrados: Alberto Quimper, del directorio de PeruPetro y ex abogado del presidente Alan García; Rómulo León Alegría, ex parlamentario y ex ministro de Pesquería en el primer gobierno de Alan. A ambos se les escucha en un audio, en el que se les escucha hablando sobre una concesión “amarrada” a favor de una petrolera noruega, donde ambos obtendrían buenas ganancias producto de su “faenón”. Renuncia del presidente de Petroperú, César Gutiérrez y del mismo ministro de Energía y Minas, Juan Valdivia. Incluso queda implicado el primer ministro Jorge del Castillo, quien inmediatamente salió a defenderse.
Estas han sido las cosas más saltantes del último mes y medio.

Está demostrado que el crecimiento económico no es suficiente, si no interviene el Estado para resolver las demandas justas de la población. El libre mercado no tiene mecanismos de control para evitar el descalabro financiero, producto de las ambiciones de los dueños de la plata del mundo. El sistema prefiere intervenir “a lo bestia”, sin mostrar un respeto por los derechos humanos. El neoliberalismo no puede controlar los ímpetus de los políticos para beneficiarse a sí mismos. Tampoco logra atajar los lobbies para ciertos intereses creados. Y además, no puede evitar la corrupción.

Queda comprobado que se necesita otra forma de hacer política, basada en el diálogo y atención de las demandas de la sociedad; en la supervisión de la actividad financiera; en el respeto por los derechos humanos; en el que la actividad política sean transparente; y que se castigue con firmeza la corrupción.

sábado, 14 de abril de 2007

Garrido Lecca debe renunciar


La reciente denuncia de los pagos del Ministerio de Vivienda, Construcción y Saneamiento, a diarios vinculados con el fuji-montesinisimo para promocionar las “buenas obras” que realiza este sector del Estado a favor de la población en estos tabloides, pone nuevamente en el “Ojo de la Tormenta” al régimen aprista en su segunda versión.

Y es que luego de los escándalos de las irregularidades en las adquisiciones de patrulleros y ambulancias, y impasse superado (hasta el momento) por el titular del Consejo de Ministros, Jorge Del Castillo, sobre el tema de la designación en un puesto público del ex premier fujimorista Alberto Pandolfi, parecía que se acaban las tormentas para el gobierno. Sin embargo, otra vez el Poder Ejecutivo vuelve a la palestra (de manera negativa) por las pésimas decisiones tomadas desde los ministerios.

En primer lugar, este hecho es muy parecido a aquellas prácticas del gobierno de Alberto Fujimori, cuando se compraban las portadas de los diarios denominados “chicha” (felizmente en decadencia en estos tiempos), para hacer creer a la población que todo marchaba bien. Da que pensar, puesto que un régimen de un partido democrático como el APRA no debería caer en estas contradicciones, y al parecer están tomando un poco del “estilacho” fujimorista, como lo comentara en algunas de sus columnas Augusto Álvarez Rodrich.

Otra cuestión más es que no es la primera vez que se cometen errores tremendos en el sector Vivienda. Recordemos el famoso nombramiento del controvertido Carlos Arana como director del programa “Agua para todos”. Se demostró que Arana está muy vinculado al personaje más siniestro del primer régimen aprista, Agustín Mantilla, además de otras perlitas que nunca aclaró. Recordemos el famoso vídeo donde se dirige a algunos compañeros, defendiendo a capa y espada a Mantilla.

Todo esto es suficiente escándalo. El ministro Hernán Garrido Lecca le debe una explicación al país por este tema de los pagos a los diarios, que es una cereza más en la torta. No pedimos que se le censure, sino que por dignidad debe renunciar a su puesto. Como creador de dibujos animados en el cine y jefe de campaña electoral está muy bien. Pero como ministro no la hizo.

El presidente Alan García ya debe tomar cartas en el asunto. Si no renuncia Garrido Lecca, no lo debe respaldar. Es hora de cambios urgentes en el gabinete ministerial, y no debe esperar hasta el 28 de julio, porque ya que se comienza a sentir una sensación de ingobernabilidad, pues varios de los ministros (como Garrido Lecca) no están a la altura de este puesto, y de lo que exige el país a sus políticos: eficiencia y honestidad.