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domingo, 27 de marzo de 2011

Ollanta en la punta: Nadie sabe para quien trabaja

Iba a continuar con mis consejos para los candidatos presidenciales, pero lo mostrado en el Twitter por el periodista Beto Ortiz ha variado mis planes.  Se trata de la nueva encuesta que pone, tras varios meses de campaña electoral, al líder nacionalista Ollanta Humala a la cabeza por primera vez.

Durante mucho tiempo parecía un hecho que Alejandro Toledo estaba seguro en la segunda vuelta, y que la pelea por el otro puesto en esta instancia sería entre Luis Castañeda y Keiko Fujimori, quienes extraña y maquiavélicamente, no se tocaron para nada. Más atrás Ollanta que no le hacía daño a nadie por el momento, y más rezagado aparecía Pedro Pablo Kuczynski, quien apenas pasaba la valla electoral.

De pronto, y quizás por encontrarse en primer lugar mucho tiempo, Toledo cometió una serie de errores que le han costado puntos. Castañeda ni qué decir, acaso la peor campaña que haya realizado un candidato en mucho tiempo. Keiko se mantuvo con la táctica de equipo chico en el fútbol: la del murciélago, los 11 colgados del arco para aguantar el cero y así clasificarse al mundial de la segunda vuelta.

El que sorprendió fue PPK, quien comenzó a subir como la espuma luego de un episodio que linda con lo anecdótico y lo vulgar, y de su exiguo 5 % pasó a 14 %, con lo cual mucha gente se entusiasmó, y la cosa comenzó a variar.

Todos los medios, con excepción de La República y La Primera, hicieron alusión al repunte de PPK, la caída de Toledo y Castañeda, y a Keiko que no se movía. Nadie dio cuenta que, de uno en uno, de dos en dos, de a poquitos, Ollanta crecía silenciosamente.

El punto de quiebre se produjo con el tema de los Wikileaks, en los que se denuncia que el exministro del toledismo (porque, siendo sinceros, el peruposibilismo no existe), Fernando Rospigliosi, comentó que había pedido al embajador de los Estados Unidos que frene a Humala, por medio de una campaña en su contra en los medios.

Inmediatamente Humala, que estaba estancado en 10 o 12 %, aprovechó la ocasión para decir que quien estuvo detrás de eso fue Toledo, porque él era el presidente en esa época, y que jugó en pared con Alan García que le hacía la trampa a Lourdes Flores para pasar a la segunda vuelta, y así se cubrían las espaldas y tanta vaina. Aunque Rospigliosi lo negó, aduciendo que cuando sostuvo esa conversación con el embajador norteamericano, ya no era ministro de Toledo, parece que para la población fue difícil de creer esto. Y más porque el mismo Rospigliosi dijo que se sentía contento de que Humala no haya ganado las elecciones del 2006.

No contento con eso, ese fin de semana Humala visitó todos los canales, y repitió el mismo discurso, haciéndose un “faenón” en los mismos medios que antes no le daban cabida. Luego, en la siguiente encuesta, subió dos puntos, y cada sondeo publicado daba cuenta de ese ascenso. La subida de PPK, aunque por debajo de Humala, fue más propagandizada en los medios.

Las encuestas que han aparecido en esta semana han ocasionado más confusiones: En todas Toledo iba primero, pero muy cerca le respiraban Humala, en una encuesta; y en otra Keiko. Ese escenario apretado ha generado cambios de estrategias. Por ejemplo Keiko, que dijo que mantendría su estrategia hasta el final, le ha dado palo sutilmente a PPK y con más fiereza a Humala, sacando su lado más derechoso. En esta misma manera procedió PPK; pero se ha comenzado a enredar con el tema de su nacionalidad, y parece que su ascenso se revertirá.

Humala ha dado el gran salto. Parece que no habrá con qué darle. Por lo pronto, algunos consejitos para los candidatos:

A Toledo, que no hable de saltos al vacío ni cojudeces. Que se presente como de centro, y ataque a Keiko, que ahora sí es su rival directa. Preséntate como demócrata, cholo. Y olvídate de Humala. Derrota a Keiko primero y en la segunda vuelta le das vuelta a Ollanta.
A PPK, que comience a hacer propuestas, como un técnico. Golpea también a la china. Quizás otra payasada te ayude. Ah! Guárdala a Lulú en un baúl hasta después de la campaña.
A Castañeda, que no hable mucho, eso le dará mejores resultados. Aunque la verdad podrá lograr poco.
A Keiko no le aconsejo nada.

En síntesis, no le den combustible a Humala, porque seguirá creciendo.

Ah, me olvidaba de Humala. Síguete portando bonito nomás. Guarda tu chavismo para después de la segunda vuelta.

lunes, 7 de febrero de 2011

Toledo: la nueva piñata

Las campañas electorales en nuestro país parecen haberse convertido en fiestas infantiles. Además de haber los payasos de siempre, que quieren llegar al Congreso, tenemos algunas exponentes que podrían hacer de animadoras infantiles. Al final de la fiesta, no debe faltar la piñata, que es golpeada por todos los niños para encontrar los dulces que hay dentro de ella.

En nuestra política también encontramos "piñatas", pero no para sacarles el dulce, sino para sacarles la michi, con el objetivo de bajarlo y evitar que llegue al poder. Así ha ocurrido desde siempre en el Perú, pero ha sido más evidente esta práctica en los últimos cinco años.

El primero en asumir el papel fue Ollanta Humala. A fines del 2005 aparecía en las encuestas con apenas cinco por ciento, pero en seguida comenzó a crecer hasta apoderarse del primer lugar. Inmediatamente le cayó el huaico de acusaciones. Violador de derechos humanos en Madre Mía, títere de Chávez, colaborador de Montesinos, admirador de Velasco, futuro dictador, agitador y violento, etc. Pese al cargamontón mediático sufrido, Ollanta terminó en primer lugar con 30,7 por ciento de los votos. Al no alcanzar la mitad mas uno, tuvo que irse a la segunda vuelta con Alan García. El barro siguió llegando, y con el talento reconocido de García para la política, terminó perdiendo la elección, aunque con 47 por ciento.

Para las elecciones municipales de octubre 2010, en Lima parecía ser todo una confrontación entre Lourdes Flores y Álex Kouri. Parecían ser fuerzas parejas, y los diarios se limitaban a dar cuenta de los pullazos que se mandaban. Además del mismo tema de la pelea por la elección, es evidente que ambos se odian. En un momento determinado, Lourdes le sacó ventaja a Kouri; a éste le jugó en contra su pasado fujimontesinista. Todo parecía indicar que "Lulú" se sentaría en el sillón de Nicolás de Ribera, el Viejo. Pero faltando dos meses, el ex alcalde del Callao fue tachado.

Con Kouri fuera de carrera, el voto anti que se había recostado en Lourdes, como una forma de evitar que el cuestionado personaje llegue a la alcaldía de Lima, se fue en otra dirección. Y apareció en escena Susana Villarán, esa tía que a todos les caía bien, pero nunca votaban por ella. De pronto comenzó a crecer en las encuestas. Aunque a bastante distancia de Flores por ese entonces, los medios la comenzaron a tildar de roja, comunista, izquierda caviar, pro - SUTEP que traerá el caos a la educación, otra vez los ambulantes como en los '80, etc. Lástima que la misma Lourdes se prestó para la cuestión.

Felizmente para Susana, ella misma supo manejar bien la situación. Además que contó con el apoyo de Jaime Bayly, quien en vez de unirse al coro unánime, prefirió utilizar a Lourdes como piñata. El resultado: Susana derrotó a Lourdes por apenas 40 mil votos. A pesar del cargamontón. Y Lourdes quedó peor que Susana, porque acumuló su tercera derrota, acaso de la forma más increíble, cuando tenía todo a su favor.

Han pasado unos meses y estamos en otra contienda electoral, esta vez por la presidencia de la República. A fines del año pasado, Castañeda y Keiko parecían fijos en la segunda vuelta, mientras que Toledo y Humala (la piñata de la ocasión anterior) aparecían con menos opción. Pero apenas el ex presidente lanzó su candidatura en noviembre, comenzó a subir en las encuestas, a tal punto que ahora aparece con diez puntos de ventaja sobre el segundo lugar.

Ante ello, al Cholo de Cabana le han llovido piedras, palos, huaicos y todo lo que se relacione con barro. Le reiteraron lo de campañas pasadas, como por ejemplo que es alcohólico y drogadicto, que no reconoció a su hija; que es un liberal que apoya la legalización de drogas y asesino por apoyar el aborto (aunque aquí francamente metió la pata por decir un día una cosa y al dia siguiente que no la dijo). Tanto le está cayendo que hasta de Ollanta se han olvidado.

Pero eso parece no hacerle daño, pues ha ampliado su ventaja en los sondeos, y existe la sensación en la población que se la puede llevar de encuentro, debido a la fragilidad y errores de sus adversarios. Igual, Toledo es la piñata de turno. Si quiere ganar, que aguante hasta el final.

viernes, 7 de enero de 2011

Ninguno me convence

A estas alturas del partido, y aunque el año recién haya comenzado, ya están definidos quiénes serán los y las aspirantes a la presidencia de la República. Lo más importante es que ya conocemos sus virtudes, que por cierto son muy pocas; y por si fuera poco, sus enormes defectos y de qué pie cojean. Precisamente esas cosas son las que llenan de incertidumbre, pues a pesar de las encuestas, no hay certeza de quién podrá ser el próximo o la próxima presidenta del Perú. Y eso ha llegado a arrastrar a este humilde servidor.

De todas maneras, es fundamental conocer a los candidatos de pé a pa:

1. Luis Castañeda Lossio: Fue alcalde de Lima por ocho años, aunque realidad por menos, porque renunció un par de meses antes precisamente para ser candidato a la Presidencia. Los limeños recuerdan sus escaleras amarillas en los cerros, el Metropolitano, los Hospitales de la Solidaridad, el Parque de las Aguas y otras cojudeces más. Pero también deben acordarse de Comunicore, sus placas por aquí por allá, su utilización descarada de la Municipalidad aún cuando ya no era alcalde, su abuso mismo cuando estaba en el poder, su nula rendición de cuentas, autoritarismo y 700 mil razones más que podría explicar la señora Carmen Rosa Núñez de Acuña. No olvidar que es uno de los candidatos oficialistas.

2. Keiko Fujimori: Virtudes son difíciles de encontrar en esta señora. Ni siquiera como congresista, pues está demostrado que ha pasado dos terceras partes del tiempo fuera del Hemiciclo, y encima ha cobrado su sueldo. El tema del pago de sus estudios por parte de su padre, condenado a prisión por criminal y por ladrón como dijera Mario Vargas Llosa, nuestro laureado Nobel, es un asunto que tampoco ha quedado resuelto. De más está decir que si llega al poder ella, en realidad lo hará su padre. Votar por ella es votar por el indulto. Más allá de estas consideraciones, no tiene ningún mérito. Incluso en CADE los empresarios quedaron decepcionados con ella. También es respaldada por Palacio.

3. Mercedes Aráoz: Con lo de hoy quedó demostrado que es la perfecta títere manejada desde Palacio. Supone que sacando a Del Castillo de la lista ganará votos, pues la consigna presidencial es que suba en las encuestas. De paso termina de sepultar a su enemigo dentro del APRA. Volviendo a Aráoz, si quiere dársela de moral sin Del Castillo, debería sacar a varios que no tienen eso que ella dice tener, como Omar Quesada, por ejemplo. E incluso, si quiere ser más moral, debería renunciar a su candidatura, que está amenazada con no pasar la valla. No olvidar que carga con el sanbenito del Baguazo.

4. Pedro Pablo Kuczynski: Hay que reconocer que logró una hazaña, al juntar perro, pericote y gato en el mismo saco. Su sancochado puede ser su virtud, pero a la vez su gran debilidad. Además de esa perla, tiene otros talones de aquiles: su tez gringa y el ser percibido por la opinión pública como neoliberal y lobbista. A ver si se sacude un poco. Aunque está difícil, hasta ahora vuela bajo.

5. Manuel Rodríguez Cuadros: Su perfil diplomático lo podría ayudar. Pero a la vez lo perjudica. De otro lado, ha quedado en la percepción pública que su candidatura ha dejado muertos y heridos (llámese MNI, Tierra y Libertad, etc.) dentro de un sector de la izquierda, que por más que busca unirse, siempre se repele a sí misma. Por cierto, su discurso de izquierda no lo parece. También vuela bajo, aunque casi se podría decir que, a diferencia de PPK, recién está en la pista de aterrizaje.

6. José Ñique de la Puente: Aunque es conocido en el mundo del Derecho y la Jurisprudencia, es un NN en el ambiente político. Piensa que podrá captar votos por ser el candidato del Partido Fonavista, que logró una aplastante victoria en el Referéndum, que dicho sea de paso, no ha sido destacada por los medios de comunicación. No se sabe si es de izquierda, centro, derecha o periferiaParece tener más problemas que Rodríguez Cuadros para despegar.

7. Alejandro Toledo: Sin duda alguna fue el que logró mayor capital político en el 2010, tanto que por ahora encabeza las encuestas. Mucha gente recuerda su gobierno como bueno, e incluso dicen que fue lo menos malo de los últimos 30 años. Otros aprecian su anti-fujimorismo, el impulso que le dio a las instituciones democráticas y su respeto por los derechos humanos durante su régimen. La estabilidad de la economía en su mandato es otro punto a favor. Al mismo tiempo, muchos no lo pasan por su frivolidad, su familia envuelta en escándalos, la violencia verbal de su esposa, su aparente mano blanda con los conflictos sociales. e incluso se le acusa de liberar terroristas. También lo tildan de neoliberal y proyanqui. No osbtante, Toledo es quizás el único político, junto con Alan García, que ha desarrollado la habilidad de mudar su discurso: dice que es de centro izquierda y la gente le cree. Pero no debe olvidar que, como dijo Hildebrandt, el principal enemigo de Alejandro Toledo se llama Alejandro Toledo.

8. Ollanta Humala: A diferencia de los demás, si puede decir orgulloso que es el único candidato de izquierda. Aunque él mismo no quiera hacerlo. Eso puede ayudarle a ganar, porque todos los candidatos o han sido gobierno o han formado parte del Estado. Su plancha ha sido bien conformada: Marisol Espinoza, la de mejor desempeño de su bancada en este Parlamento y de un claro discurso de defensa de intereses nacionales; y Omar Chehade, el procurador que logró la extradición de Fujimori, aunque ya se lo quisieron bajar con otros temas. Ollanta ahora usa camiseta blanca y ya no es candidato por el Partido Nacionalista, sino por Gana Perú, alianza que incluye a su partido y otros movimientos regionales. Antes Vargas Llosa lo descalificaba, ahora se ha abstenido de hablar de él; eso podría ser considerado un progreso, aunque no necesariamente un aval. Tiene en contra el sanbenito del chavismo y que un gobierno suyo traería el caos. Por ahora anda cuarto en las encuestas, pero hay que recordar que éstas se hacen en los sectores urbanos, y no en los rurales, donde de seguro sacará muchos votos.

A ver quién de estos me convence. Por ahora ninguno. Aunque de lo que sí estoy convencido, es que no votaré por ninguno de los cuatro primeros.

lunes, 22 de noviembre de 2010

FS Y PPC: defensa de los principios y respeto por las bases


El inicio de la campaña electoral nacional está marcado por la búsqueda de alianzas políticas entre diversos movimientos, los cuales ya están conversando con miras a conformar sus listas parlamentarias y planchas presidenciales. Su preocupación, más que hacerle propuestas al país, es cómo meterse al Congreso para asegurar curules.


Algunos movimientos no necesitan alianzas, y más bien son buscados para ese objetivo. Es el caso del fujimorismo, que va con su candidata Keiko, y que no porta a ningún aliado; Solidaridad Nacional (SN) con Luis Castañeda; y Perú Posible (PP) de Alejandro Toledo, al que partidos como Acción Popular (AP) y Somos Perú (SP) han buscado para iniciar conversaciones que al parecer van a llegar a buen puerto. Otra alianza es la conformada por Alianza por el Progreso, Restauración Nacional y el Partido Humanista (¿qué haces allí, Yehude?), la cual será denominada Alianza por el Cambio, y cuyo candidato es Pedro Pablo Kuczynski. El caso del APRA es distinto: con candidata nombrada a dedo, llamada Mercedes Aráoz, y que la militancia aprista debe ratificar este domingo, si es que no ocurre un terremoto.

En todos los casos, los movimientos políticos se pueden preciar de liderar alianzas, no basados en las consistencias de sus partidos, sino en que el personaje que los lidera tiene, por el momento, un nutrido caudal de votos.

Sin embargo, hay dos partidos que han preferido ir solos, aún con el gran riesgo de quedarse fuera de juego, pues no podrían pasar la valla electoral. Se trata del Partido Popular Cristiano (PPC) y Fuerza Social (FS). Curiosamente, ambos pelearon palmo a palmo la última elección por la alcaldía de Lima, que finalmente ganó Susana Villarán, una de las lideresas de FS.


El primero en tomar la decisión fue FS. En un principio, su presidente Vladimiro Huaroc (que no tiene nada que ver con Montesinos) afirmó que habían conversaciones con PP para hacer una alianza rumbo a las elecciones del 2011. Con este convenio, el partido liderado por Toledo tendría su lado "izquierdista" con el aporte de FS. De paso, los "verdes" tendrían unas curules en el Congreso y podrían crecer rumbo al 2016, además de tener un "presidente amigo" que respaldaría la gestión de Susana en Lima.


Aparentemente no habrían problemas para esta alianza, puesto que son agrupaciones amigas, y algunos militantes de FS ocuparon puestos importantes en el gobierno de Toledo. También existían coincidencias en cuanto a la descentralización, el fortalecimiento de la democracia y los derechos humanos. Sin embargo, las bases de FS estaban en contra del acuerdo con PP, bajo el argumento de que perderían su perfil izquierdista. Los sectores más radicales señalaban que Toledo había ejercido "un gobierno neoliberal" durante su mandato. Al final, triunfó esta posición, que apostaba por el candidato propio. Una jugada bastante arriesgada la de FS.

Desde el retorno a la democracia en 2001, el PPC siempre fue aliado con SN. Tanto en 2001 y 2006 con Lourdes Flores como candidata presidencial; y en 2002 y 2006 con Castañeda como postulante a la alcaldía de Lima. Incluso en la de este año, con Lourdes como aspirante al municipio limeño. Tras una nueva debacle electoral, y con Lourdes avergonzada por una nueva derrota, los más pragmáticos dentro del partido que fundara Luis Bedoya Reyes apostaban a apoyar a Castañeda nuevamente, esta vez en las presidenciales. De paso, se mantendrían en el Congreso y no perderían la inscripción.

Pero como fue en el caso de FS, las bases del PPC apostaron por no ir con Castañeda. Las razones también eran principistas. La facción opositora al pacto con SN, es a la vez la "corriente renovadora" del partido. Si bien es cierto hay conformidad con la economía de mercado, en temas políticos y sociales están más "a la izquierda", como por ejemplo la defensa de los derechos humanos. Por el otro lado, quienes aspiraban acompañar a SN son más conservadores, y tienen apego por la Iglesia Católica. Además, tenían interés en mantener sus curules. 

Ambos partidos han tomado decisiones bastante arriesgadas, teniendo en cuenta que el Perú es un país caudillista, donde los ciudadanos prefieren caras que programas. El PPC y FS tendrán que trabajar duro para lograr lo imposible. Lo cierto es que sus apuestas han sido principistas antes que calculadoras. Y sobretodo, se ha respetado el criterio de la democracia interna, esa que tanto necesitan los partidos. Además, sus militantes, en su mayoría jóvenes, dicen no temer quedar debajo de la valla electoral; y que si pasa esto, no se avergonzarán de recoger firmas para volver a inscribirse. Eso se llama apuesta por un proyecto a largo plazo, antes que el arreglo y el faenón.

De paso, es una lección para el APRA; a ver si se sacude este domingo. Quizás en vez de elegir un candidato a vice-presidente del partido, las bases también den el golpe y terminen escogiendo a un postulante presidencial propio, y desembarcan a Meche.

miércoles, 27 de octubre de 2010

Después del triunfo: los desafíos de Susana y Fuerza Social

Luego de más de tres semanas de una vergonzosa demora en el conteo de votos, acaso inédita en cualquier parte del mundo, Lourdes Flores aceptó su derrota en las elecciones municipales por la alcaldía de Lima. Plenamente consciente de que las tendencias no se revertirían en su favor, la candidata del PPC reconoció que la lideresa de Fuerza Social, Susana Villarán, era la primera burgomaestre mujer por elección popular.

Inmediatamente después del lanzamiento de toalla de Lourdes, la cual se debió dar hace muchas lunas, Susana y su equipo de campaña celebraron su victoria electoral. Tras recibir las muestras de cariño de los ciudadanos, Susana acudió al cementerio donde se encuentra enterrado el primer único alcalde de izquierda que tuvo Lima: Alfonso Barrantes Lingán, en manera de agradecimiento y reconocimiento a su maestro. Por la noche, aseguró que "se sacará la mugre" por la capital.

Susana ha hecho bien en reconocer que la victoria ha sido ajustada. Es un buen primer paso. Pero hay varios desafíos que tanto ella, como la agrupación política que lidera, deben tener cuenta para capear los temporales que se le vienen, y no morir en el intento.

En primer lugar, el tema de la transferencia del poder. Los cachorros del ahora ex alcalde y proclamado candidato presidencial, Luis Castañeda Lossio, no harán fácil esta tarea. Es sabido que el otrora burgomaestre con sus declaraciones, así como sus trabajadores del municipio, apoyaron abiertamente a Flores Nano e incluso hicieron contracampaña en pleno proceso electoral. Al haber mostrado esa actitud, no debe extrañar que haya hostilidad al momento de hacer la transferencia; aunque también está claro que la idea es tapar los casos que complican al líder de Solidaridad Nacional, siendo el más sonado el caso Comunicore.

En segundo lugar, cuando el 1 de enero Susana asuma la alcaldía de Lima, tendrá un vecino incómodo por casi siete meses, llamado Alan García. Al igual que Castañeda, éste mostró su apoyo a Lourdes cuando su candidato Álex Kouri quedó tachado. Incluso se sospecha que habría interferido en el proceso, con un extraño cambio de reglas de juego para acaso favorecer a Lourdes. Al presidente no le cuaja el hecho de tener una vecina como Susana; hubiera preferido a Kouri, o por último a Lourdes. Y estamos seguros que no le facilitará las cosas. Ya lo ha demostrado.

Es sabido que Lima es la ciudad más importante del país, y que quien tiene la alcaldía de la ciudad capital tiene cierto poder. Por eso era importante que ganara Susana. Al no ser de la tendencia de García y de todos los grupos de poder que gobiernan (vale decir, la derecha), le hace un contrapeso importante. Y puede ser determinante para las elecciones generales del próximo año.

El otro desafío es una responsabilidad compartida con su agrupación política, Fuerza Social. De un momento a otro tiene la responsabilidad de gobernar la principal ciudad del Perú. Y de hacerlo bien. Fuerza Social es una opción de izquierda "responsable" parafraseando al veterano líder aprista Armando Villanueva, cuando fue aspirante presidencial en 1980. Y si hace un buen gobierno, puede ser la izquierda que el país necesita. Y hacer que las demás izquierdas se "aggiornen", como sucedió con los viejos del PSOE ante Felipe González en España, a mediados de la década de 1970. Si por el contrario, fracasa en la gestión municipal, puede ser otra oportunidad perdida para la izquierda democrática del país, como la del APRA entre 1985 y 1990.

Pese a su victoria, Susana cometió algunos errores en su campaña. Desde no declarar que era co-propietaria de catorce tiendas, pasando por su conducta de avestruz en el debate (¿por qué no dijiste la palabra "Cataño" aunque sea una vez, Susy?), hasta el irse de viaje en el momento que se estaba cocinando un presunto fraude, son contradicciones que demuestran algo de ingenuidad, la cual confundió con decencia y política sana. 

La política es como el fútbol: hay que jugar bien, pero de vez en cuando hay que mostrar reflejos. Además de una buena gestión, Susana Villarán y Fuerza Social tienen una responsabilidad que no debe ser asumida como un cheque en blanco. Va ser fundamental para construir la izquierda democrática que necesita el Perú.

lunes, 18 de octubre de 2010

El martirio de Jaime Bayly

El Francotirador ha salido del aire. La decisión la tomó el todopoderoso dueño del Canal 2, el empresario israelí Baruch Ivcher. El mismo que era un entusiasta defensor del régimen de Fujimori, hasta que un negocio le salió mal y entonces comenzó a denunciar la dictadura. Quién sabe si el negocio le hubiera resultado; quizás otra sería la historia. Y también, el mismo que entregó la cabeza de César Hildebrandt por 20 millones de soles de indemnización.

El motivo de la salida del multifacético Jaime Bayly (periodista, escritor, conductor de TV, hombre, y a la vez hombre que le gustan los hombres), fue su atrevimiento con el poder. Su campaña de dos meses en contra de la candidatura de Lourdes Flores a la alcaldía de Lima, la cual ella misma consideraba una porquería y a la vez un instrumento fálico que debería ser introducido en las vías anales de todos los limeños; y su apoyo a Susana Villarán, la misma que fue vituperada, vilipendiada, y satanizada por todos los medios de la derecha, los mismos que no le ven ningún defecto a este régimen, fueron acciones que exarcerbaron los ánimos de los que gobiernan, así como a sus socios de turno.

Mientras que Jaime Bayly se dedicó, durante los últimos tres años, a hacer de El Francotirador un verdadero chongo, Baruch lo mantuvo inamovible. Temas como el de su candidatura presidencial, su acercamiento a Pepe Barba, su nueva novia llamada Silvia y su nuevo libro, sus broncas con Beto Ortiz, fueron los que ocuparon las portadas de los diarios y la atención de buena parte de la opinión pública. Incluso la complacencia fue mayor cuando dijo que apoyaría a Keiko Fujimori. No sabemos si lo dijo de chiste o en serio. Como todo lo mencionado anteriormente. Es que eso da rating, pues. Tras varios años con programa dominical, se le concedió a su programa de TV el espacio de lunes a viernes a las 11 pm, además del horario de los domingos a las 10 pm, mucho después de la misa.

A partir de allí Bayly comenzó a operar un cambio extraño. En los programas de días de semana se dedicó a hablar de política, debido a la coyuntura de las elecciones municipales en Lima. No se sabe si por una natural orientación política, o por resentimiento porque no quiso ir a su programa, comenzó a explicar, durante todos sus programas, por qué Lourdes Flores no debía ser alcaldesa de Lima. Denunció sus vínculos con Cataño y sus relaciones con Salazar Monroe. A la vez defendió a Susana Villarán de los ataques que recibió durante la campaña electoral, y la consideró como parte de la “izquierda moderna que el Perú necesita”

Hasta allí, se le había tolerado lo suficiente. Pero sin duda, lo que debe haber exaltado los ánimos del poder fue la difusión de los “potoaudios”, en los que Lourdes Flores se expresa con desprecio por el puesto al que postulaba. A mi entender, eso fue el punto determinante para que la lideresa del PPC pierda la elección.

Tras la incertidumbre electoral, Bayly no se contentó con seguir destrozando a Flores Nano. Se dedicó a decir que había voluntad de voltear los resultados, favorables a Villarán, y demostró que a quien se le dio la potestad para designar los jueces que decidirían sobre las actas impugandas era nada menos que César Vega, muy cercano al APRA y a Alan García, quien ante la caída en desgracia de Álex Kouri, apoyó con todo a Flores.

Estos pronunciamientos evidentes de García y el mismo alcalde Castañeda Lossio a favor de Flores Nano en plena campaña electoral, fueron demostrados por Bayly en su programa. Allí fue donde aparecían cintillos que rezaban “el canal no se solidariza con estas posiciones” o algo así, lo que provocó la ira de Bayly, quien anunció que se iba el 26 de diciembre.

Según algunas fuentes periodísticas, la gota que habría derramado el vaso fue que Bayly tendría en exclusiva una entrevista con Richard Gálvez León, el joven que fue agredido por Alan García, hecho del que no se sabe si fue sólo verbalmente, aunque sí físicamente por el séquito del Presidente. Esto habría asustado a Baruch, quien no quería tener problemas con el poder. Y de inmediato canceló al hombre que le daba más rating en su canal.

En esta columna se le ha criticado mucho por sus ambigüedades. Pero ahora tenemos que salir en su defensa. Debemos reconocer que, de ser un bufón mediático pasó, sin querer queriendo, pasó a ser casi un mártir del periodismo. Quizás no con los pergaminos de Hildebrandt, pero ya forma parte de la galería. No sabemos si de verdad se quería pelear con el poder. Pero de lo que estamos seguros es que Jaime Bayly no estará desaparecido. Quizás, como le sucedió a Vargas Llosa en el ‘90, esto haya sido lo mejor que le haya pasado. Hasta podría llegar a ser nuestro segundo Nobel. Quién sabe.

jueves, 29 de julio de 2010

Todos con Keiko

Parece ser que la intención de los dueños de los medios de información en estos tiempos es regresar a los “gloriosos” años ‘90, en los que gozaban de las prebendas del poder fujimorista y embrutecían a mas no poder a los lectores ávidos de enterarse qué futbolista era ampayado con alguna vedette, o quien le sacaba la vuelta a quién.

Quizás ya no se utilicen las mismas formas, como lo fueron los diarios denominados “chicha”, los cuales hoy no tienen el apogeo de aquella década infame; o los talk show donde se mostraba las peores miserias de los pobres, tanto de riqueza como de espíritu. Ahora se usan los denominados “reality” de baile, en los que artistas, ex futbolistas, modelos, vedettes, etc. muestran sus mejores habilidades en la pistas, cada uno junto a un “soñador”. Y se hace noticia de todo lo que les ocurra, de sus dimes y diretes, incluso en periódicos que dicen ser serios.

También existen programas de televisión donde se puede observar a un “famoso” que muestre su compasión por los pobres, y los acompaña toda la semana para ayudarlos y de paso “expiar” sus culpas. Todo eso parece ser más importante que lo que acontece en nuestra alicaída política nacional, que pese a su mediocridad, debe importarnos porque de ello depende nuestro destino y el de nuestros hijos.

No conformes con querer desviarnos de la realidad, también pretenden distorsionarla. A raíz de la liberación (condicional, ojo) de la ex integrante del MRTA, la norteamericana Lori Berenson, muchos medios sobredimensionaron esta información, e incluso dieron cuento de un supuesto rebrote del terrorismo, quizás con la finalidad de infundir temor en la población. Esto les dio tribuna a sectores fujimoristas y de ultraderecha para promocionarse y promover un retorno a los '90, ahora con versión Keiko.

Además, esto fue utilizado por el régimen aprista para desviar la atención y enfilar sus baterías contra el ex presidente Alejandro Toledo, a quien se le atribuye un probable relajamiento en la lucha contra la subversión. Como se sabe, pese a no liderar las encuestas, Toledo tiene un importante respaldo y la idea sería bajárselo de una vez.

Así como a Toledo, la idea también es desprestigiar desde el arranque al actual alcalde de Lima y anticipado candidato a la presidencia, Luis Castañeda Lossio. Quien escribe no simpatiza con el líder de Solidaridad Nacional, e incluso ha criticado su accionar como burgomaestre de la capital. Pero nos parece un ensañamiento brutal de los medios con este, buscándole en algunas cosas el quinto pie al gato (el Metropolitano), e investigando serias irregularidades como la de Comunicore con un énfasis tan marcado que no utilizarían para investigar, por ejemplo, de dónde provienen los fondos con que Keiko Fujimori estudió en los Estados Unidos.

Es que todos quieren a Keiko. Desde el presidente Alan García, para que le cuide las espaldas cinco años, hasta los medios de información, cuyos dueños al parecer quieren la vuelta de la autocracia para que cuiden bien sus negocios, que cuentan con el aval legal que les dio el fujimorismo. Para que ya no bloqueen carreteras ni se hagan marchas de protesta. Se necesita una dictadura.

La idea es bajarse a Toledo debido a su anti-fujimorismo (ahora parece más socialdemócrata pese a que su gobierno defendió los intereses de los grupos de poder) ; y a Castañeda, porque no sería tan autoritario como Keiko. ¿Y Humala? A él por ahora no lo tocan, la idea es dejarlo "pasar de fase" para después hacerle cargamontón en la segunda vuelta. Porque parece que con el líder nacionalista en esta instancia de la elección, será más fácil para la hija del ex dictador la victoria que con la presencia de los dos anteriormente mencionados. La estrategia está clara, y por ahora está dando resultados.

martes, 29 de mayo de 2007

Castañeda Lossio: sin dar la cara otra vez

Tras el exitoso desalojo de los comerciantes que habían invadido el terreno del Mercado Mayorista de Santa Anita, el alcalde Castañeda Lossio sacó la cabeza de las profundidades en donde la escondió. Salió a hablar de lo que se haría con el terreno ahora desocupado, entre otras perlas más.

Sin embargo, durante todo el tiempo que duró esta “telenovela”, tal como calificara el presidente Alan García a esta historia, Castañeda guardó silencio. Prefirió no hacer declaraciones, quizás más pensando en no quemarse políticamente. Le dejó la papa caliente al ministro Alva Castro, quien tenía todas las de perder. Sin embargo, éste último se ha llevado los “jamones” de esta acción de la Policía.

¿Qué hubiera pasado si el operativo era un fracaso, con muertes de por medio? El costo político iba a ser asumido por LAC, con segura interpelación y hasta posible censura de parte del Congreso, cuya oposición quiere sacudirse de las denuncias de corrupción de sus parlamentarios, y de su incapacidad para lograr "cortar" cabezas en el Ejecutivo, como pasó con Jorge Del Castillo y Hernán Garrido-Lecca, quienes siguen sonrientes en sus puestos de ministros. A Castañeda no le iba a pasar absolutamente nada.

Por eso, Castañeda prefirió ponerse a buen recaudo como siempre. Y no es que esté mal, al menos para él: le ha servido. En la campaña electoral municipal del año pasado, prefirió hacerse el “muertito”, ante el desgañitamiento inútil de sus adversarios, y fue fácilmente reelegido alcalde. Aunque no con el porcentaje que mostraban las encuestas, y con cuestionamientos serios sobre su gestión, en cuanto a seguridad ciudadana y su participación en los concejos municipales, en los cuales no tiene costumbre de participar.

También le ha servido para la aprobación que tiene entre la población. Su poca exhibición ante los medios de comunicación (contraparte de Alan García) ha logrado que se distancie de episodios que pueden marcarlo políticamente. Sólo aparece cuando hay inauguraciones o eventos públicos importantes. En problemas no se mete.

Esto le está dando réditos políticos, pero no todo es duradero. Llegará un momento en que se necesitará de un liderazgo en el cual el alcalde tenga que ser más protagónico, y ahí no podrá esconder la cabeza cual avestruz. Su antecesor, Alberto Andrade, encaró decididamente el desalojo de los vendedores ambulantes del centro de Lima (con éxito), y se enfrentó al problema del transporte urbano, cosa que no ha hecho el actual burgomaestre.

No se trata de que se convierta en un Alan García, quien tiene una obsesión por el figurettismo ante las cámaras fotográficas y de TV. Se trata de que asuma su rol de manera directa, y que no nombre voceros como ha hecho hasta ahora. Que encabece una lucha más decidida contra la inseguridad ciudadana y la mafia del transporte público, que mantiene en condiciones infrahumanas a los pasajeros en toda la capital.

PD: Señor Castañeda, no sea insensible ante los desalojados de Santa Anita. Es cierto que el terreno no era de su propiedad, y que debían salir de allí, pero fueron engañados. Debería usted encargarse de formular ideas, junto con el gobierno central, para apoyar a esta gente que se queda sin sustento para sus familias. Tampoco saque el cuerpo aquí.

jueves, 12 de abril de 2007

¿Y dónde está Unidad Nacional?



Ha pasado casi un año de la derrota electoral de la alianza Unidad Nacional en su segundo intento por alcanzar la presidencia de la República, de la mano de Lourdes Flores Nano, quien pretendía convertirse en la primera presidenta mujer del Perú. Tras haber figurado en un supuesto primer lugar en las encuestas de intención de voto durante la campaña pasada (“las encuestadoras mienten, y saben que mienten”), quedó nuevamente en tercer lugar, desplazada nuevamente de la segunda vuelta por ese astuto animal político llamado Alan García (no es insulto, es una expresión aristotélica).

Desde esa caída, muy sentida en los sectores más conservadores, Unidad Nacional ya no aparece en la palestra política. Es cierto que tiene 17 representantes en el Congreso, pero su acción política es muy limitada. Y muy dividida, sobre todo. No se nota que se pongan de acuerdo en un solo tema, como la disciplinada Célula Parlamentaria Aprista, o sin ir muy lejos, la bancada del Partido Nacionalista.

Pero dividida no en el sentido de que haya roces o disputas internas. Más bien que nunca votan en bloque. Esta falta de coherencia explica que no sean vistos por la población con una posición clara sobre ciertos temas.

Lo demostraron durante el gobierno de Alejandro Toledo. Nunca se supo realmente si era oposición. Exceptuando a Hildebrando Tapia, congresista por Junín que se caracterizara por sus constantes críticas a Toledo, el resto de la bancada nunca cuestionó al régimen de la chalana; incluso apoyaron varias medidas, de tipo económico en su gran mayoría.

Con estos antecedentes llegaron a la contienda electoral. En cierta manera, pesaron a la hora de la definición, puesto que Unidad Nacional no fue percibida como una fuerte oposición al impopular Alejandro Toledo. Además de ello, su discurso neoliberal y su falta de compromiso con los cambios sociales en el país influyeron en la derrota final de Lourdes. Sin olvidar los errores de la eterna candidata.

Alianza Parlamentaria se define como un bloque de oposición al gobierno: Acción Popular es contrario al APRA por naturaleza, y Perú Posible quiere vengarse de la oposición que le hizo Alan García cuando la chalana estuvo en el poder. Ni qué hablar de los nacionalistas, aunque UPP también se muestra ambiguo por momentos. El fujimorismo parece oficialista. Pero Unidad Nacional, nada que ver.

Lourdes Alcorta apoya la pena de muerte. Raúl Castro se muestra contrario (¡y ambos son del PPC!). Guido Lombardi toma la iniciativa para promover que se cumplan algunas recomendaciones de la Comisión de la Verdad y Reconciliación; no toda su bancada lo apoya. Promueven oposición al régimen aprista (solo de boca), pero a la hora de expresar su confianza a Jorge Del Castillo, lo apoyan.

Ahora último, no se ponen de acuerdo para promover una interpelación al mismo Del Castillo por el nombramiento irregular de Alberto Pandolfi como jefe del Preven. Finalmente, han preferido no apoyar la interpelación y sólo escuchar al primer ministro.

Si aún existe Unidad Nacional, es por que el alcalde de Lima, Luis Castañeda Lossio, le sigue brindando su apoyo, con su agrupación Solidaridad Nacional. De lo contrario, no podría sobrevivir.

¿A qué juega Unidad Nacional? ¿Cuál es el papel que juega en la política peruana? ¿Es oposición, es pro oficialista? ¿Qué es? Si no define su rol, que no lloren en el 2011 si es que por tercera vez no logran alcanzar el poder.