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domingo, 21 de febrero de 2010

El profeta Jonás y Chemo del Solar

Cuenta la historia bíblica que Jonás fue enviado por Yavé a predicar a los pecadores de Nínive para que se conviertan de sus delitos y pecados, de lo contrario, un gran desastre sobrevendría a esta ciudad. Jonás, como buen judío que se creía más que los pueblos “paganos”, decidió no hacerle caso a Dios y huir en un barco a Tarsis.

En el trayecto, sin embargo, el barco comenzó tener riesgo de hundirse debido a una gran tempestad. Los tripulantes y pasajeros se encontraban desesperados por tal situación, y encontraron al tal Jonás durmiendo. Inmediatamente le increparon su actitud, y Jonás propuso como solución que lo echen al mar. Finalmente, la tripulación decidió echar al profeta desobediente al mar. Y la tempestad se calmó.

Este episodio mítico me hace pensar que acaso con la salida de Chemo del Solar de la selección, las cosas comenzaron a cambiar en el fútbol peruano.

Porque este arranque de los equipos peruanos en la Copa Libertadores de América, que es el más espectacular que haya visto en mi vida (6 triunfos en 7 partidos), no lo imaginaba ni el más optimista de los seguidores de nuestro fútbol.

Primero fue el Juan Aurich, que aparecía como el menos pintado ante el Estudiantes Tecos de México. Pero derrotó a los aztecas tanto de local como de visita. Y aunque fue vapuleado por el verdadero Estudiantes de La Plata, no se le quita mérito por lo hecho en la fase previa. Y conste que le quedan cinco partidos por jugar.

Los compadres, Universitario y Alianza, ganaron de arranque sus partidos de visita en Bolivia (plaza difícil considerando la altura). Luego, la "U" derrotó en Lima al Lanús argentino, que si bien es cierto era inferior al cuadro crema, no dejaba de ser un rival difícil.

Pero lo mejor fue la noche del jueves, cuando Alianza Lima aplastó al campeón de América, Estudiantes (sí, el mismo que goleó al Aurich). Parecía la misma historia de siempre cuando el cuadro platense se adelantó a los 8 segundos. Pero los "íntimos" reaccionaron bien, y con el juego endiablado de Aguirre (acaso el mejor partido de su vida), golearon 4-1 a los "pincharratas", que reconocieron dignamente su derrota.

¿Acaso la salida de Chemo del Solar ocasionó este desborde de nuestro fútbol? Porque antes de estos resultados éramos lo peor en fútbol. Y ahora resulta que Aguirre es Messi, y Fernández es "Zlatan". Y Piero Alva es el delantero que necesitamos.

No hay que exagerar. Estos resultados no son accidentes. Son muestras de que el futbolista peruano tiene un gran potencial. Que necesita mejores condiciones para desarrollar su juego, y harta disciplina para conseguir grandes resultados. Que cuando se lo proponen, victorias históricas como esta son posibles. Y estar convencido de que el trabajo en equipo es lo mejor para nuestro fútbol.

Por último, hay que recordar que antes de que Chemo del Solar asumiera la dirección técnica de la selección, en la Copa América del 2007 Perú batió a Uruguay por 3 a 0. Ese resultado no fue de casualidad: Perú se impuso con claridad, con orden táctico y disciplina. No somos los peores por quedar últimos en las Eliminatorias, ni los mejores porque Alianza batió a Estudiantes. Simplemente, necesitamos ordenar la casa en nuestro fútbol.

jueves, 10 de setiembre de 2009

Carta abierta a Manuel Burga

Estimado Manuel:

Disculpa que te escriba con esta confianza de tutearte. Mucha gente aficionada al fútbol nunca te la tuvo por cierto. Tanto así, que más del 90 por ciento de la afición quiere que te vayas de una vez por todas de la presidencia de la Federación Peruana de Fútbol. Te consideran el culpable directo del hundimiento del deporte rey en nuestro país.

Pero la gente debe saber que tú no eres el único responsable. Es cierto que has cometido errores, mas no es exclusivamente tuya la capacidad de equivocarte. También te acompañan en esto varios dirigentes de los clubes de Primera División, y los representantes de las federaciones departamentales, que tienen más tiempo atornillados en sus sillones de poder que los que tú pretendes en la FPF.

Estos “dirigentuchos”, además de tomar decisiones de lo más insólitas, les gusta andar con gollerías, y te mantienen en el puesto. No sólo peca el que da, sino el que recibe. Por eso no te responsabilizo a ti exclusivamente.

Y quienes dirigen a los clubes no se quedan atrás. Además de tener en cero a sus divisiones menores, en vez de impulsar a jugadores jóvenes, netos de sus regiones, prefieren traer un jugador extranjero (mejor si es argentino o uruguayo) de tercera, cuarta, quinta y hasta sexta categoría. O que nadie conoce en su país de origen. Y se los traen con faenón incluido, seguramente. Por eso las enormes deudas, sino pregúntale a los señores Souza Ferreira y Franco, ex dirigentes de Alianza Lima, que está hasta el cuello con la Sunat.

Tampoco es exclusiva culpa tuya que, en los últimos años, hayan surgido jugadores de tan bajo nivel. Eso es responsabilidad de divisiones menores, un tema que no se trabaja en muchos clubes. Se prefiere, además de traer parrilleros y gente que se dedica a otros oficios, hacer jugar al hijo o al sobrino de tal o cual dirigente. Así nunca avanzaremos.

Ayer la selección cayó tres a uno en Venezuela, contra el equipo local. Seguimos en el fondo de la tabla de las eliminatorias sudamericanas, y parece que así terminaremos. Una raya más a la cebra, dirán algunos. Pero igual, es un rotundo fracaso terminar últimos. Por eso es que mucha gente quiere que ya no sigas. Porque ya tocamos fondo. Hace rato. Y eso que casi estábamos allí antes que asumieras en la “Fepefútbol”.

Y encima, has anunciado que vas a la reelección. No pues. Como si tu gestión hubiera sido una lluvia de éxitos. Salvo lo de los “jotitas”, lo demás han sido puras eliminaciones y últimos lugares. En los demás países se burlan de nosotros.

Pero igual, lo más seguro es que te reelijan. Porque así es nuestra querida realidad dirigencial futbolera. Empero, algún día tendrá que acabarse.

Ya que vas a seguir al frente del fútbol peruano, me atrevo a darte algunos consejitos:

1. Terminado este “proceso” (¿Cuándo lo fue?), despide a Chemo del Solar. Que se dedique a dirigir clubes durante una década, y con esa experiencia recién podrá volver a dirigir una selección. Fue un error haberlo llamado, estaba demasiado verde.

2. Contrata de una buena vez al Chino Rivera, que está suelto en plaza. Y hazlo hasta el 2014, con opción a renovación. Ha demostrado ser un buen técnico. Ha sido bicampeón con un equipo chico que quiere ser grande. Dale toda la libertad para trabajar. No le impongas ningún jugador. Y prográmale todos los partidos amistosos que te pida.

3. Acaba con esa tontera de las Comisiones Mundialistas. Nunca fueron. Asume directamente la responsabilidad, aunque a algunos no nos guste.

4. Compromete tu palabra desde ahora, a que no irás a ninguna reelección más. Y quítale poder a los dirigentes de las departamentales. Que sean los clubes los que manden.

Atentamente,

Víctor Liza Jaramillo

martes, 17 de junio de 2008

La muerte del fútbol peruano

No tengo idea de cuándo fue exactamente, pero desde hace rato olía a podrido. Pese a que muchos lo daban por desahuciado, ese cadáver blanco con una banda roja cruzándole el pecho, seguía queriendo dar muestras de que estaba vivo, y provocar esperanzas a esa gente que lo seguía alentando, tan igual como esa multitud mencionada en la Maza de César Vallejo, que logró con sus ruegos y su esperanza resucitar a ese hombre, quien, como diría el vate trujillano, echóse a andar.

Pero este cadáver nunca pudo andar, porque ya estaba muerto. El fútbol peruano quizá habría fallecido allá por 1982, cuando logró su última clasificación a una Copa del Mundo. Lo que pasó después fueron solo espejismos o alucinaciones como las que vive quien está conectado de un respirador artificial.

Y no sólo eso. En su empeño por demostrar que seguía vivo, torneo tras torneo, eliminatoria tras eliminatoria, se fue quedando manco, cojo, y hasta ciego.

El cadáver salió a la cancha del Centenario, donde alguna vez se impusiera con buen juego y hasta con arte, para dar pena y vergüenza ante propios y extraños. Uno tras fueron llegando los goles uruguayos en la valla incaica hasta llegar a seis, para demostrar que quien se creía muy entero, estaba completamente partido. No hace falta siquiera comentar las incidencias del partido.

Esto no ha pasado porque fulano o mengano no hayan estado en la cancha, a pedido del público futbolero. Ni con ellos se gana. Tampoco es el entrenador. Su error no ha sido el planteamiento en la cancha; sino el haber aceptado el cargo, rodeado de estos dirigentes, y estar muy, pero muy verde para asumirlo. Tampoco es botar a los dirigentes (algo en lo que estoy absolutamente de acuerdo). Porque los que entren, se pudrirán en la misma m... en la que estuvieron (y crearon) los anteriores.

El tema es volver a fundar al fútbol peruano. No hay que resucitar esto, pues este seis a cero que nos ha propinado Uruguay me deja la misma sensación que cuando se descubrió el video Kouri – Montesinos: que todo está putrefacto.

Por ello, los principales clubes deben rebelarse y salirse de la Federación, y fundar una nueva. Sobretodo, aquellos con clara oposición al delfinoburguismo que está enquistado en el poder del deporte rey en el país ya casi dos décadas. ¿Acaso resistirán torneos sin Universitario, Alianza, Cristal, Boys, o la San Martín?

La pelota está en la cancha de la oposición. Ellos deben dar ese paso para que el fútbol en nuestro país progrese. Y con medidas radicales: los clubes deben ser sociedades anónimas, y no contratar extranjeros por diez años, porque los que vienen aquí no aportan, y no dejan desarrollar a los jóvenes valores, que no tienen oportunidades. Son sólo algunas sugerencias, porque de hecho hay que tomar otras decisiones.

El tema de la FIFA lo vemos después. Primero hay que limpiar la casa para llegar a un mundial. Y no al de Sudáfrica precisamente. Pensemos en el futuro, forjemos una nueva sangre en el balompié nacional.

Olvidémonos del mundial. Con un muerto no se puede llegar, porque este cadáver, no es que siga muriendo, como dice Vallejo en su Maza, si no que ya murió, y no resucitará.

sábado, 24 de noviembre de 2007

Fútbol peruano: engreimiento, apatía y arreglos bajo la mesa

La selección peruana volvió a hacer otro papelón. Cuando todos nos mostrábamos, si no satisfechos, por lo menos conformes con el rendimiento que la blanquirroja mostró en Brasil, recibimos una paliza del que hasta ese momento, era el peor equipo de la Eliminatoria (llámese Ecuador). Un resultado que deja claramente marcado el camino que Perú seguirá en los dos años que dura esta competición, de no hacer los correctivos necesarios.

Pasar de la gloria al infierno, en el caso del equipo de fútbol de Perú, tiene sus explicaciones. La primera es el engreimiento de los futbolistas peruanos. Algunas “joyitas”, como Pizarro y Farfán, para resaltar los casos más patéticos, aseguraron que no subirían al avión hacia Quito, porque los dirigentes no habían pagado los premios por empatar (¿?) con Brasil. Una conducta realmente indignante y vergonzosa, sobretodo porque son jugadores que no rinden con la selección, dejan mucho que desear y encima piden privilegios.

Lo peor es que los premios los fijaron los dirigentes. ¿Desde cuándo se premia por “empatar”? Y de local todavía. Este es un criterio completamente desatinado; aunque qué se puede esperar de Burga, Juvenal y compañía. El premio debe darse por clasificar al mundial, no por conseguir un mediocre punto. Porque para llegar al Mundial, se debe ganar hasta al más poderoso, llámese Brasil en este caso.

Lo otro es la forma en que se perdió. Un equipo sin alma, completamente entregado, jugadores sin actitud.

Se puede perder un partido. Es un resultado posible en el fútbol. Lo que molesta es cómo se pierde. Y la forma en que perdió Perú fue horrorosa. Comparemos con Uruguay: perdió ante Brasil como visitante por 1-2, pero vaya a ver todo lo que los charrúas dejaron en la cancha. Al llegar al aeropuerto de Montevideo, ¿quién les iba a reclamar algo, si lo dieron todo?

Otra diferencia clave es que como está jugando, Uruguay tiene con qué pelear la clasificación. Perú no tiene argumentos para pensar si quiera en hacerlo.

Además de las gollerías que exigen y su poca entrega para disputar los partidos, ha trascendido que algunos de los futbolistas de la selección peruana pusieron condiciones para no jugar en Quito, por el tema de la altura. Una conducta realmente infantil. ¿Acaso Messi, por Argentina, o Ronaldihno por Brasil, pusieron condiciones para no jugar en la altura de Bogotá? Incluso Messi se mandó un golazo que mereció un mejor resultado para su selección.

Aquí el problema no solo son los dirigentes, quienes solo piensan en el poder y no tienen nada en el cerebro. También son los futbolistas, sin amor a la camiseta, llenos de engreimiento. A ellos también hay que sacarlos. Esta generación ya murió.

No digo nada de Chemo Del Solar. Como técnico, hace lo que puede. Porque este sistema, esta telaraña es armada por dirigentes, futbolistas y empresarios del fútbol, con sus intereses mezquinos. El único error de Chemo Del Solar es haber aceptado ser técnico de la selección en este contexto. Lo demás queda de lado.

sábado, 13 de octubre de 2007

Mejor es comenzar así (cero a cero de local)

Perú ha empatado como local con Paraguay, a cero goles, en su debut por el torneo clasificatorio para la Copa del Mundo de Sudáfrica en 2010. La idea era que la selección peruana de fútbol empiece ganando, y en casa. Sin embargo, esto no resultó así, e incluso el elenco guaraní pudo haberse llevado los tres puntos, de no haber errado en hasta cinco claras ocasiones de gol.

Paraguay pudo ganar en Lima, no solo por sus virtudes (en realidad, no mostró mucho), sino por errores que evidenció el seleccionado blanquirrojo, tanto en defensa como en el medio campo.

Los errores pasan, en primer lugar, por el bajo rendimiento de los jugadores de la selección; y luego, por decisiones tardías, en nuestro concepto, del técnico de la selección, José Del Solar. Para comenzar, la defensa central estuvo muy floja. Rodríguez y Acasiete no fueron las de otras tardes, sobre todo el segundo, que mostró una evolución en su juego en la última Copa América. Galliquio, el marcador derecho, también estuvo flojo en la marca, salvo algunas proyecciones en las que llevó cierta preocupación a la volante paraguaya. Por lo demás, tuvo responsabilidad en por lo menos tres ocasiones de gol que se le presentaron a los guaraníes. Vílchez sí demostró el mismo nivel mediocre de siempre.

La volante nunca anduvo conectada. Quinteros permaneció escondido casi todo el partido, y De la Haza jugó muy desordenado. Solano realizó servicios muy malos, lejos de su nivel habitual. Vargas merece un capítulo aparte: comenzó con todo, quizás entonado por los elogios exagerados de la prensa tras su desempeño ante Bolivia, pero se fue diluyendo, sobre todo en el segundo tiempo. Sin embargo, es un jugador del que se puede esperar más.

Como consecuencia de esta desconexión, ni Pizarro ni Farfán anduvieron, en especial el primero, que volvió a dejar en claro que viene a cuidarse las piernas cada vez que se pone la blanca y roja. Un Maestri con sus 34 años a cuestas jugó con más ganas, aunque no pudo hacer mucho en los casi 20 minutos que estuvo en la cancha.

Chemo se demoró en los cambios, quizás no con los jugadores que envió a la cancha. En diez minutos, ni Maradona o Pelé pudieron hacer magia. El entrenador de la selección debe darse cuenta de que pasados 45 minutos, si el equipo no anda, lo mejor es salir con variantes desde que se inicia el segundo tiempo.

Felizmente, empatamos. No sólo lo digo porque Paraguay pudo ganar en los últimos minutos, sino que es mejor que Perú no ganara. Porque al día siguiente, los diarios ya estarían diciendo que “estamos con un pie en Sudáfrica 2010”. En las dos anteriores campañas, la selección empezaba derrotando a Paraguay con marcadores claros, y al final las campañas fueron un desastre. Este resultado (debut con empate a cero de local) ayuda a poner los pies sobre la tierra, y a esperar que una probable (ojo, probable, como también improbable) clasificación se vaya construyendo sobre bases claras, luego de que el técnico observe los errores cometidos y haga las enmiendas respectivas; y no sobre euforias colectivas y esperanzas infundadas, que luego se destruyen cuando la selección no puede armar un buen equipo para todo el torneo clasificatorio, como ha pasado las últimas veces: la selección sólo jugaba bien el partido inicial contra Paraguay.

Estoy seguro que el Chemo Del Solar, con la humildad e inteligencia que lo caracterizan, ya está analizando a su equipo, de cara al encuentro que Perú disputará el miércoles, visitando a Chile.