miércoles, 9 de julio de 2008

Gracias amigos de la Universidad de Lima

En mi blog no acostumbro escribir sobre cuestiones personales. Es más, creo que hacerlo puede lindar con el egocentrismo o la vanagloria. En principio, este espacio está dedicado a intentar analizar y emitir opinión acerca de nuestra realidad nacional, sin descuidar la de América Latina y del mundo.

Pero en esta vez haré una excepción, porque se trata de expresar un gesto de gratitud.

Hace un par de semanas, recibí un correo de unos estudiantes de Ciencias de la Comunicación (colegas míos) de la Universidad de Lima, en la que me invitaban para ser espectador de unos cortos realizados en nuestro país. La invitación me sorprendió, puesto que en primer lugar, no soy un personaje conocido (un NN absoluto). Tampoco soy un experto en materia de cine (aunque sí me gusta ir a ver películas, en especial las que son menos comerciales). Debo agregar que la sorpresa fue agradable para mí, y gustoso acepté la invitación.

Llegado el día, también me di cuenta que entre los invitados, estaba la saludable coincidencia de que todos éramos bloggers. En ese momento llegó a mi mente otra interrogante, referida a lo que mencioné antes. Los temas de Metiendo la pata van desde la política, deportes (y hasta farándula), pero nunca toqué el cine. Igual, se sintió bien por el hecho de que este espacio sea considerado.

Luego de presentarnos y saludarnos, nos dirigimos a La ventana indiscreta, donde observamos tres cortometrajes, de los cuales dos eran peruanos. El primero era El Chalán, ambientado en el norte peruano, en el que el personaje montado en caballo de paso defendía una hacienda de unos bandidos, con detalles de película de Cowboys y su música peruana de fondo. Fue el que me gustó más, coincidiendo con mis compañeros invitados, Hans y Andrés.

En cuanto al segundo, The Light Bulb, coincidimos que era malísimo. Trataba de un anciano que se iba a mudar junto con su hija y su nieta, no sin antes lograr el objetivo de cambiar el foco de la cocina, lo que logra con el apoyo de ésta última. El tercero también era lorcho, El Hijo. Escenificado en la amazonía peruana a principios del siglo XX, cuenta la historia de un hombre que vive traumatizado después de haber enviudado. Envía a su hijo de cacería, y quedan en que regresaría luego del almuerzo, pero no regresa nunca. Atormentado por la idea de su muerte, el padre va en su búsqueda, y en sus delirios mentales primero lo cree muerto. Más adelante, alucina que lo ha encontrado, y camina creyendo que van abrazados a casa, sin notar que su hijo yacía bañado en sangre metros atrás.

Me pidieron opinión sobre uno de los cortos, y escogí El Chalán, explicando que me gustó por su ambiente norteño, la música marinera y su aire a las Cowboyadas de Clint Eastwood. Agregué que en el Perú se pueden hacer muchas cosas en el cine, pero que falta apoyo del Estado y las empresas privadas. Luego, mis compañeros también opinaron sobre los demás cortos.

No creo que merezca ser invitado para dar opinión sobre un cortometraje, sin ser experto, y sin aún haber logrado algunos de los objetivos que me he trazado en la vida. Soy uno más de los tantos millones de limeños y chalacos que se sube a un micro o una combi, y pasa absolutamente desapercibido. Desde este espacio, este humilde servidor, que no le ha ganado a nadie, agradece profundamente a los estudiantes de Ciencias de la Comunicación de la Universidad de Lima, por este detalle que han tenido. Para mí será un placer apoyarles en todo que lo que requieran. Gracias totales.

martes, 17 de junio de 2008

La muerte del fútbol peruano

No tengo idea de cuándo fue exactamente, pero desde hace rato olía a podrido. Pese a que muchos lo daban por desahuciado, ese cadáver blanco con una banda roja cruzándole el pecho, seguía queriendo dar muestras de que estaba vivo, y provocar esperanzas a esa gente que lo seguía alentando, tan igual como esa multitud mencionada en la Maza de César Vallejo, que logró con sus ruegos y su esperanza resucitar a ese hombre, quien, como diría el vate trujillano, echóse a andar.

Pero este cadáver nunca pudo andar, porque ya estaba muerto. El fútbol peruano quizá habría fallecido allá por 1982, cuando logró su última clasificación a una Copa del Mundo. Lo que pasó después fueron solo espejismos o alucinaciones como las que vive quien está conectado de un respirador artificial.

Y no sólo eso. En su empeño por demostrar que seguía vivo, torneo tras torneo, eliminatoria tras eliminatoria, se fue quedando manco, cojo, y hasta ciego.

El cadáver salió a la cancha del Centenario, donde alguna vez se impusiera con buen juego y hasta con arte, para dar pena y vergüenza ante propios y extraños. Uno tras fueron llegando los goles uruguayos en la valla incaica hasta llegar a seis, para demostrar que quien se creía muy entero, estaba completamente partido. No hace falta siquiera comentar las incidencias del partido.

Esto no ha pasado porque fulano o mengano no hayan estado en la cancha, a pedido del público futbolero. Ni con ellos se gana. Tampoco es el entrenador. Su error no ha sido el planteamiento en la cancha; sino el haber aceptado el cargo, rodeado de estos dirigentes, y estar muy, pero muy verde para asumirlo. Tampoco es botar a los dirigentes (algo en lo que estoy absolutamente de acuerdo). Porque los que entren, se pudrirán en la misma m... en la que estuvieron (y crearon) los anteriores.

El tema es volver a fundar al fútbol peruano. No hay que resucitar esto, pues este seis a cero que nos ha propinado Uruguay me deja la misma sensación que cuando se descubrió el video Kouri – Montesinos: que todo está putrefacto.

Por ello, los principales clubes deben rebelarse y salirse de la Federación, y fundar una nueva. Sobretodo, aquellos con clara oposición al delfinoburguismo que está enquistado en el poder del deporte rey en el país ya casi dos décadas. ¿Acaso resistirán torneos sin Universitario, Alianza, Cristal, Boys, o la San Martín?

La pelota está en la cancha de la oposición. Ellos deben dar ese paso para que el fútbol en nuestro país progrese. Y con medidas radicales: los clubes deben ser sociedades anónimas, y no contratar extranjeros por diez años, porque los que vienen aquí no aportan, y no dejan desarrollar a los jóvenes valores, que no tienen oportunidades. Son sólo algunas sugerencias, porque de hecho hay que tomar otras decisiones.

El tema de la FIFA lo vemos después. Primero hay que limpiar la casa para llegar a un mundial. Y no al de Sudáfrica precisamente. Pensemos en el futuro, forjemos una nueva sangre en el balompié nacional.

Olvidémonos del mundial. Con un muerto no se puede llegar, porque este cadáver, no es que siga muriendo, como dice Vallejo en su Maza, si no que ya murió, y no resucitará.

sábado, 7 de junio de 2008

Cuidado con la privatización de la educación

Otra vez está en la agenda política la amenaza que viene rondando a la educación pública desde hace varios años: su privatización.

Por cuestiones de coyuntura (y un poco de flojera también, lo admito), me permito publicar, en esta oportunidad, un artículo que escribí hace casi año y medio sobre el asunto:

"La congresista Martha Hildebrandt ha propuesto que aquellos estudiantes de universidades públicas, provenientes de colegios particulares, puedan pagar sus estudios como se hace en las universidades privadas, a diferencia de los demás. Sostiene que con esta medida, centros de estudios como San Marcos, la Agraria de La Molina y la de Ingeniería, tendrán más presupuesto para realizar investigaciones, y mejorar la calidad educativa."

"El proyecto de ley, presentado por la reconocida lingüista, también indica que podrán ser exonerados de este pago aquellos que puedan demostrar que ya no cuentan con la misma situación económica de la época en que eran estudiantes escolares."

"Pese a esta indicación, esta propuesta aún tiene algunas incongruencias. Al hacer que todos los estudiantes de los colegios particulares estén obligados a pagar sus estudios, se les niega la gratuidad de la enseñanza garantizada en la Constitución. Hay que tener en cuenta que no todos los colegios particulares están en la misma situación. No es lo mismo el Alfredo Rebaza Acosta, de San Martín de Porres, que el Colegio Markham de San Isidro. Pese a que ambos centros educativos son privados, y que en ambos se paga, es notorio que el Markham es muchísimo más costoso que el Rebaza Acosta."

"Por esta razón, incluir a todos los estudiantes de colegios particulares para que paguen sus estudios universitarios “en el mismo saco”, no sería justo. Los del Markham, mayormente acuden a universidades como las de Lima, o del Pacífico, cuya escala más baja de pagos no baja de los mil doscientos soles mensuales. En cambio, los de otros colegios particulares de distritos de clase media o populosos, en algunos casos llegan a la Universidad Católica, y la mayoría va a las universidades públicas como San Marcos o Villarreal."

"Se calcula que aproximadamente el 30 por ciento de los estudiantes de los centros universitarios públicos son provenientes de colegios privados. Pero habría que ver de qué escuelas provenían, y cuánto pagaban."

"La solución no es hacer pagar más a los que provienen de colegios particulares. La solución es que el Estado rompa con la tradición e incremente su presupuesto en el sector educación, el cual está descuidado hace muchísimos años. No solo debe concentrar sus esfuerzos en evaluar a los docentes de los centros educativos públicos, lo cual es un primer paso. Debe preocuparse en invertir en las universidades estatales, para que se realicen verdaderos trabajos de investigación, y salgan excelentes profesionales, mejores de los que salen ahora al mercado laboral. Otros países priorizan en su presupuesto la educación, y el Perú no debe ser la excepción."

(De mi antiguo blog: http://metiendo-la-pata.blogspot.com/2007/01/la-educacin-primero-manteniendo-la.html)

A esto agrego que hay un principio fundamental establecido en la Constitución que tanto alaba la doctora Hildebrandt y el coro fujimorista: la educación gratuita. Quien se la ganó en una universidad nacional, nadie se la debe quitar. Es también un tema de justicia.

Otra cuestión que omití es que muchos de los padres que colocan a sus hijos en colegios privados hacen esfuerzos enormes para que estudien allí, ante la crisis de los colegios del Estado. Y no necesariamente tienen una buena situación económica que digamos

Y también se demuestra que los proyectos de ley pueden invernar en el Congreso, incluso más tiempo que los osos. Desde Enero de 2007, ¡cuánto tiempo ha pasado!

viernes, 23 de mayo de 2008

Ecos de las Cumbres (que no fueron nada borrascosas)

Pasados unos días de la realización de las Cumbres, hay algunas cosas que han quedado en el tintero, y que han dejado huella aún después de su finalización. No sólo en cuanto a lo acontecido en la V Cumbre de Naciones de América Latina, el Caribe y la Unión Europea (ALC-UE), sino también sobre las incidencias de la denominada Cumbre de los Pueblos:

1. La Cumbre de ALC-UE se realizó de manera impecable. La organización de este foro en nuestro suelo demostró que nuestro país, poco a poco, es capaz de organizar estos encuentros mundiales, tal como ya lo ha hecho con dos deportivos, como fue el caso de la Copa América 2004, y el Mundial Sub-17 de 2005.

2. Sin embargo, otra reflexión está en que pese haber sido capaces de organizar muy bien esta Cumbre, aún no estamos para otras cosas. Tenemos que caminar poco a poco. La propuesta del presidente Alan García de que nuestro país pueda cobijar la sede de los Juegos Olímpicos del 2016 es muy apresurada, máxime cuando nuestra capital no está a la altura de varias ciudades latinoamericanas de importancia, como Río de Janeiro o Buenos Aires. Parece que la exitosa realización de la Cumbre le subió los humos al primer mandatario del país.

3. Ojo, presidente: falta demostrar lo mismo en la Cumbre APEC, que se desarrollará en septiembre. Esperemos que para esa fecha no nos cierren las calles con tanta reja y las pistas en construcción, que ha causado tanto malestar entre la ciudadanía limeña y chalaca.

4. Alan García demostró que tiene mucha habilidad política para el frente internacional. Se mostró como un líder seguro de sus ideas, a la vez que manejó muy bien el conflicto Chávez-Correa-Uribe, evitando que hayan roces como en noviembre del año pasado, con el famoso “¿Por qué no te callas?” del rey de España al presidente venezolano. Ojalá también tuviera esa misma habilidad en el frente interno, donde solo el 30 % de los peruanos lo aprueba.

5. Otro hecho positivo fue que el Gobierno le permitió a sus opositores realizar su “Anti-Cumbre”, la cual se desarrolló en el local de la Universidad Nacional de Ingeniería. Pese a los rumores de represión y violencia, como ha sucedido en otros lugares donde se han celebrado estas cumbres, aquí no pasó nada, como diría Humberto Martínez Morosini. Esperemos que ese nivel de tolerancia se mantenga en la interna nuestra.

6. Más allá del partidito de fútbol donde el presidente boliviano Evo Morales demostró que tranquilamente puede incursionar en el profesionalismo, la Cumbre de los Pueblos no tuvo muchas novedades: ratificó su oposición a los tratados comerciales “con quien sea”, denunció el neoliberalismo, así como a 20 transnacionales europeas por contaminar el medio ambiente y no respetar los derechos laborales en América Latina.

7. Lo que es cierto es que se demostró que la izquierda en el Perú está muy lejos de tener la fuerza que tiene en otros países, cuyos representantes demostraron tener más ascendencia que los nuestros. La televisión fue muy generosa en no enfocar los rincones de la Plaza Dos de Mayo, lugar en el que celebró el mitin de cierre: solo la mitad fue ocupada, según el comentario de un amigo comunista que concurrió a esta actividad.

8. Por ello, la izquierda peruana no puede seguir siendo abanderada por gente como Javier Diez Canseco o Mario Huamán, quienes ya tuvieron su oportunidad y la desperdiciaron. Este sector político necesita un liderazgo nuevo, con un discurso nuevo, acorde al Siglo XXI.

viernes, 16 de mayo de 2008

Jaimito ama a su mami, Tula va a ser mami

El conductor peruano de televisión más famoso en Iberoamérica entrevistó a su progenitora en su programa dominical, con ocasión de celebrarse el día de la Madre. La intención de Jaime Bayly era hacer un homenaje a su mamá por ser un día tan especial. Y no vio una mejor forma de hacerlo, que entrevistándola durante todo su programa de los domingos por la noche.

La conversación entre Jaimito y su mamá, doña Doris Letts Colmenares, transcurrió desde la infancia del ahora escritor, en la cual lo cambiaron al Colegio Markham; sus vacaciones en la casa de campo que tenían en Chaclacayo, las herencias de sus abuelos y sus tíos, dueños de haciendas o ingenieros de minas, a veces cayendo en detalles que, para la mayoría de los televidentes, son cosas irreales, puesto que muchos de estos viven en otras condiciones económicas, muy inferiores a las que, privilegiadamente, tuvo (y tiene) la familia Bayly Letts.

Irreales porque el peruano de a pie está pensando en ver cómo recursearse para afrontar el día, para sobrevivir, para darle de comer a sus hijos, para estudiar, etc. Y con gran esfuerzo lo logra. Y el mejor ejemplo de una madre no creo que sea la crianza en medio de la opulencia y la riqueza. Esto sin dejar de reconocer el esfuerzo que hizo doña Doris para criar a sus diez hijos, en especial a Jaimito. La intención estuvo buena; incluso creo que si la entrevista hubiera durado una media hora bastaba. Pero extender la conversa por las dos horas que duró el programa fue exagerado.

Me permito algunas sugerencias Jaime, que yo sé que aceptarás porque eres de los buenos: la próxima puedes entrevistar a una señora común, que sea una madre trabajadora, y que haya salido adelante con su familia y sus hijos. Eso hubiera sido un golazo.

Y otra cosa más, mi estimado Jaimito. Siendo el domingo el Día de la Madre, hubiera sido bacán que trates el ingreso al club de las madres de Tula Rodríguez, la que imita en todo a Gisela Valcárcel. Porque también fue vedette primero, después llegó a ser conductora de televisión (aunque sin el éxito que la rubia tuviera en el mediodía). También la remeda en la forma de hablar que la hace antipatiquísima; y hasta en la histeria que mostró ante la prensa cuando fueron a abordarla por el caso.

Tula anunció en su programa “Escuadrón” que sería mamá. Esto un día después de que se confirmara que salía con el aún esposo de Gisela, el gerente Javier Carmona (hasta al esposo le quitaste).

Y lo anunció como si hacer padre a alguien que todavía está casado, en proceso de divorcio, fuera algo grandioso, espectacular, digno de ser imitado; sin darse cuenta que cayó en el juego de un gran pendejo que cambia de mujer como de camiseta. Y como si ser la “otra” fuera lo más bacán.

Por si acaso, el bebe que está en camino no tiene nada que ver, porque los niños nunca tienen la culpa de lo que hacen sus padres. El asunto está en que no hubo respeto para el proceso de duelo en un divorcio. El cual tú, Jaimito, con todas tus excentricidades, respetaste cuando te separaste de tu mujer.

¿Por qué temas faranduleros en esta columna? Porque la idea es darnos cuenta de lo que la televisión peruana nos muestra: historias sacadas del contexto y malos ejemplos de maltrato hacia la mujer.