lunes, 26 de abril de 2010

¿Por qué creer en "Don Bieto"?

La difusión de un audio en una conferencia de prensa organizada por la Cooordinadora Nacional de Derechos Humanos (CNDDHH), en el que aparece nada menos que Alberto Quimper, uno de los protagonistas del escándalo "Petrogate", es una muestra más de la fanfarronería de este señor. Parece ser que la mentira y la presunción suelen ser las armas de "Don Bieto" para hacer de las suyas.

Pongámonos en el contexto de los hechos. En julio del 2002 ocurrió un incendio en la discoteca "Utopía", ubicada en el Jockey Plaza, que causó la lamentable muerte de 25 jóvenes. Uno de los dueños de la discoteca, Alan Azizolahoff, pasó a ser defendido de Quimper.

La justicia determinó una condena leve a favor de los propietarios, de tan solo cuatro años de prisión. Ante ello, los familiares de los fallecidos en esta discoteca no se quedaron conformes. Y en este contexto, buscaron que el fallo sea más severo. En esa búsqueda, presentaron el pasado jueves 23, con el aval de la CNDDHH, un audio que data del año 2006, en el que Quimper, abogado de Azizolahoff, da a entender que la situación está controlada. Incluso dijo que el actual congresista aprista Javier Valle Riestra, intervendría en el Poder Judicial para que el caso sea resuelto en favor de los dueños de "Utopía".

Inmediatamente, el experimentado parlamentario y reconocido jurista rechazó esa imputación. Además, calificó a Quimper como "mitómano y laberintoso", y aseguró que no existe ninguna prueba de lo señalado por "Don Bieto".

De Valle Riestra podemos discrepar en algunas cosas (como su accidentado paso como premier de Fujimori, por ejemplo), pero no cabe duda de que es un respetable abogado y político que nunca se sirvió del poder para negocios particulares. En pleno segundo gobierno de García, se pronunció principistamente en contra de la pena de muerte a los violadores y congresistas, promovida por el primer mandatario. Aún siendo de la bancada oficialista. Además, está pendiente un pedido suyo para que se le permita renunciar a su puesto de congresista, pues ha señalado que está "decepcionado" del actual Poder Legislativo.

Definitivamente, el hecho tiene suma importancia. Pero la adquiere aún más puesto que "Don Bieto" está involucrado en el caso de los "Petroaudios. Y demuestra que Quimper gustaba de nombrar a personajes de la política nacional para dar seguridad a sus clientes de que las cosas estaban bajo control.

Entonces, ¿no habrá fanfarroneado también cuando mencionaba a Jorge Del Castillo en los famosos "Petroaudios", que ahora son sacados por conveniencia de no sabemos quién? ¿Por qué tenemos que creerle a Quimper? Pero, más que eso, ¿por qué tenemos que creer a cierta prensa, que a su vez quiere que creamos en las declaraciones de personajes funestos como Quimper, y la misma señora Gianotti?

¿Cuáles son las intenciones de esta prensa para desviar este caso que hasta ahora no encuentra solución? ¿O es que acaso está dirigida desde Palacio para que no se le involucre? ¿No es casualidad, acaso, que también haya caído el otro secretario general del APRA, Omar Quezada, por el tema de COFOPRI? ¿No será una venganza de García para reafirmar su liderazgo en el APRA (Y de paso recolocar a su delfín Mulder, que volvió a hablar después de su derrota en el último congreso partidario)?

La mayoría de la gente no les prestará atención a estas preguntas porque, tan distraídos con todo lo que ofrece la gran prensa y la televisión, repiten a coro todo lo que se les muestra. Pero otros nos rebelamos ante esta campaña distractora, que acaso pretende que no sepamos quién está detrás realmente de toda esta telaraña de corrupción. Y que nos olvidemos de Bagua, Chala, Tía María y todos los conflictos sociales que están latentes.

Por eso, ¿por qué tenemos que creerle a "Don Bieto"?

jueves, 22 de abril de 2010

¡Del Castillo al paredón!

El clamor de la gran prensa limeña, dirigida por los grupos de poder; y de la opinión pública, que a su vez es dirigida por ambos sectores, es que Jorge Del Castillo sea linchado y crucificado por las denuncias de supuesto tráfico de influencias en favor de algunos empresarios petroleros, en el marco del caso "Petroaudios", que estallara en octubre del 2008.

Está de más comentar que Del Castillo es acusado de recibir un departamento a cambio de que promoviera algunas normas que beneficien a una empresa petrolera , en momentos en que se desempeñaba como Presidente del Consejo de Ministros, . Y también se han destapado algunos audios donde se le menciona, indicando que el ex premier favorecería los intereses de Discover Petroleum.

Son acusaciones muy serias a las que el líder aprista tendrá que responder. Desde el saque, ha anunciado que se acercará a la fiscalía y a los organismos correspondientes para aclarar estas denuncias.

Hay sectores que están celebrando esta situación. Y no necesariamente porque sean abanderados de la lucha contra la corrupción.

En primer lugar, están los fujimoristas y los empresarios pro-dictadura, que añoran volver a los '90 cuando tenían todo el poder, al estilo del ideario de Lenin. Y que exigen que vuelva la mano dura. Ambos no le perdonan a Del Castillo varias cosas.

Del Castillo se enfrentó de manera frontal al régimen autoritario de Alberto Fujimori. Denunció sus ansias de perpetuarse en el poder. Recordemos que se colocó una máscara anti-gas en protesta por la tercera asunción de mando del Chino, y junto a su bancada se retiraron del hemiciclo. Otro hecho, mencionado por el prestigioso periodista César Hildebrandt, es que Del Castillo entregó a éste, entonces director del desaparecido diario Liberación, las pruebas del enriquecimiento ilícito del ex asesor presidencial Vladimiro Montesinos (quien gobernaba a sus anchas con Fujimori) en el Banco Wiesse, gracias a la audacia de su cuñada, trabajadora de este ente financiero.

Recuerdo un episodio que ví con mis propios ojos. Y que nadie me contó. Corría el año 2000, y salía de la universidad para tomar mi carro, cuando en plena avenida Tacna ví un grupito de diez o quince personas arengando "No hay presidente, hay un delincuente". A medida que se acercaban, aprecié que cargaban carteles y banderas con el símbolo del APRA (la estrella).Y a la cabeza, estaba Jorge Del Castillo. Esto ocurrió cuando se descubrieron otras cuentas de Montesinos, ya no en el Wiesse, sino en bancos suizos, por más de 48 millones de dólares.

Pero lo que menos le perdonan es que, en pleno gobierno apro-fujimorista, y siendo primer ministro, Del Castillo se ratificara en sus acusaciones contra Alberto Fujimori, cuando le tocó declarar en el juicio que condenó al ex presidente a 25 años de prisión por delitos de lesa humanidad. Eso despertó las iras del fujimorismo, que seguramente juró vengar este hecho.

Otro público que odia a Del Castillo, sin duda alguna, son los anti-apristas. Un odio más visceral que racional. A muchos les cayó antipático que, además de enfrentarse a Fujimori, Del Castillo pusiera la cara por el APRA en los años '90, acaso la época más dura que haya vivido el viejo partido de Haya de la Torre en los últimos años. En esos momentos muchos "apristas" no la pusieron, y prefirieron esconderse; y recién reaparecieron cuando Alan García retornó al poder en el 2006.
También hay apristas que lo odian. Y entre ellos el mismo Alan García, quien decidió colocarlo como Premier, mitad en recompensa por haberlo defendido durante diez años, y mitad para quemarlo. Porque para García, sólo él puede ser primero, segundo y tercero en el APRA. Y cualquiera que le opaque es peligroso.
Culpable o no, Del Castillo está casi quemado para sus pretensiones presidenciales del 2011. La opinión pública ya lo señaló.

Alan García no quiere que un aprista sea el que gobierne, porque sólo él puede ser el único presidente aprista de la historia. Además de eso, García necesita que haya una persona que cuide sus intereses cuando salga del poder. Allí está Keiko Fujimori o Luis Castañeda, para quienes los medios de comunicación trabajan incansablemente, difundiéndolos como los dos mejores de las encuestas presidenciales.
Si Del Castillo es culpable, que sea condenado y pague como corresponde. Será su tumba política. Pero si no es así, tendrá derecho a su reivindicación personal.

Lo que sería ideal es que esa misma prensa que pide a coro su linchamiento, también tenga la misma rigurosidad para investigar si es que el presidente García también tiene vinculaciones con el caso Petroaudios. Es fácil meterse con los músicos, y no con el líder de la banda.

jueves, 25 de marzo de 2010

Romero vive, 30 años después

Hoy se cumplen tres décadas del asesinato del monseñor salvadoreño Óscar Arnulfo Romero.

Si hacemos un recuento histórico, el monseñor Romero es el personaje más importante de la historia de El Salvador. Cuando uno recuerda a este país de América Central, lo primero que se viene a la mente es Romero.

Y esto es porque Romero trascendió las fronteras de su país, con su discurso de plena defensa de los derechos humanos y sus denuncias ante el abuso del poder y el inminente conflicto interno que se avecinaba. Y además porque asumió la defensa de las víctimas que eran asesinadas a diario, así como de las personas que quedaban afectadas al perder a sus familiares y seres queridos. También defendió los derechos de los trabajadores y los campesinos.

Este discurso, pronunciado desde las muchas homilías y misas que le tocó oficiar, fue incómodo para el poder. Siempre los poderosos tratarán de mantener sus privilegios, y mantener como está la situación, sin importar lo que ocurra con los pobres, y aún a costa de la vida de muchos y muchas inocentes.

Quizás era más fácil quedarse callado. Cumplir simplemente con su función sacerdotal y allí quedaba la cosa. Pero Romero decidió seguir el ejemplo de Jesús, y predicar el evangelio del amor y de la vida aún sin importar las consecuencias que podría acarrearle. Allí está su famosa frase: "Si denuncio y condeno la injusticia es porque es mi obligación como pastor de un pueblo oprimido y humillado. El Evangelio me impulsa a hacerlo y en su nombre estoy dispuesto a ir a los tribunales, a la cárcel y a la muerte".

Por eso fue que lo mataron, pensando que con eso se acabaría todo, por ser peligroso para sus intereses. Pero quedaron sus ideas, sus denuncias y sus sueños de justicia y libertad, como mensaje para los salvadoreños y todos los latinoamericanos. Tal como lo dice el poema del recientemente fallecido vate peruano Alejandro Romualdo, denominado Canto Coral a Túpac Amaru, "querrán matarlo, pero no podrán matarlo". Su cuerpo fue asesinado, pero su voz profética quedó.

Esa voz profética, estoy seguro, no sólo estaba en la línea de la defensa de sus compatriotas. También era la voz de mucha gente en América Latina que clamaba justicia por esos años (y hoy la sigue clamando), en medio de feroces dictaduras, como la que se iniciara cuatro años antes de su martirio, en la Argentina, y que hoy también recordamos.

Por eso es que Romero sigue vivo. Porque su muerte y su legado quedaron como ejemplo para hoy, época en la que necesitamos afirmar la vida, la justicia social y la libertad, en un continente que aún es muy desigual y muy injusto.

Publicado en ALC Noticias:
http://www.alcnoticias.org/interior.php?codigo=16459&format=columna

domingo, 14 de marzo de 2010

El caso Crousillat: pésimo y vergonzoso precedente

La semana que acaba de pasar ha sido marcada por los dimes, diretes y enredos en torno al polémico indulto al ex empresario de televisión José Enrique Crousillat, concedido por el presidente Alan García en diciembre pasado.

Todo comenzó el domingo pasado, con la declaración del recientemente electo secretario general del APRA, Jorge del Castillo, quien manifestó su desacuerdo con el indulto. Al día siguiente, Omar Quezada, quien comparte este puesto con Del Castillo, se mostró en la misma línea.

Acto seguido, vino la reacción del presidente, quien dijo que había sido "burlado". Luego, llegó el circo del ministro de Justicia, Aurelio Pastor, quien ha defendido la decisión de indultar a Crousillat hasta el último, e incluso insinuó que el gobierno investigaría las negociaciones que se hicieron en el 2001 para obtener la licitación de América Televisión, Canal 4.

Inmediatamente "saltó" el presidente del Directorio del 4, Luis Miró Quesada Valega, señalando que eso constituía un atentado contra la libertad de expresión. Acto seguido, tuvo que aparecer el presidente del Consejo de Ministros, Javier Velásquez, y el propio Alan García, para decir que el gobierno no se metería en este asunto, y que era materia que correspondía atender al Poder Judicial.

Mientras se daban todos estos dimes y diretes, lo concreto era que Crousillat ya estaba escondido. Un juez ordenó que se investigue las irregularidades en torno al indulto, como las aparecidas en los informes médicos del INPE respecto de la salud de Crousillat. E inmediatamente ordenó su captura. Pero el hombre que recibió ladrillos de dinero de Montesinos ahora está no habido.

Y para rematar, como acto final, el gobierno dejó sin efecto el indulto.

Todo esto transcurrió en una semana que acaso, en opinión del que suscribe, es la más vergonzosa que ha vivido este régimen. Incluso más que cuando ocurrieron hechos como los "petroaudios" y el "baguazo".

Porque estas idas y venidas reflejan algo más que sentirse "burlado", además de una tremenda descoordinación. Reflejan, sin duda alguna, que el gobierno buscaba algo más, y que esta rectificación tardía es una vergüenza para el país. Es un pésimo precedente, tanto en materia jurídica como la política.

Y García no sólo quedará marcado por El Frontón, la hiperinflación, los petroaudios y el baguazo. Esta será su marca más vergonzosa, cuando se escriba sobre su historia política.

viernes, 12 de marzo de 2010

La Teta sin Óscar y Crousillat sin el 4

Hubiera sido muy bueno que la película peruana "La Teta Asustada" gane el Óscar a Mejor Película Extranjera. Sin embargo, ya ha marcado un hito de la historia del cine peruano, puesto que además de los premios que ha ganado en diversos festivales del mundo, el hecho de ser la primera película nacional nominada a los premios de la Academia ya es algo digno de resaltar.

A la vez es mejor que no la haya ganado. Porque hubiera sido el titular de todos los diarios, el pantallazo de todos los canales y el sonido de todas la radios, siempre atentas cual felino de la selva para dar un zarpazo y explotar todo lo que se pueda el tema, con tal de distraernos de la atención pública.

No es que no se quiera que haya ganado. Hubiera sido espectacular e histórico.

Pero ya habría sido utilizada como otra cortina de humo, para alejarnos de temas como los que se han destapado esta semana. Por ejemplo, el tema Crousillat y las irregularidades que precedieron a su cuestionado indulto humanitario.

Todo comenzó con la finalización del XXIII Congreso Nacional del Partido Aprista Peruano. García contaba con su candidato, Mauricio Mulder. Y había colocado todas las condiciones para que gane. Sin embargo, el partido más organizado del país le respondió al presidente, y optó por no permitirle a su protegido que continúe en el puesto de Secretario General. Por el contrario, los delegados apristas eligieron a Jorge del Castillo, quizás en mérito a que puso el pecho por el partido en sus momentos más difíciles de los últimos tiempos, durante la dictadura de Fujimori. Y porque fue el único durante el segundo régimen aprista que marcó sus distancias con el pacto infame. Y eso lo reconocen los verdaderos apristas.

La noche del domingo en la que Del Castillo se impuso, conformando una secretaría general colegiada con Omar Quezada, el ex premier manifestó que estaba en desacuerdo con el indulto al empresario José Enrique Crousillat, el mismo que recibió millones de dólares de Montesinos para apoyar al régimen de Fujimori, al que Del Castillo combatió. Al día siguiente, el mismo Quezada se mostró en la misma línea de su compañero.

Por la tarde del lunes, García tuvo que salir a decir que se había sentido "burlado" por Crousillat. Y durante la semana, el gobierno ha tenido que reconocer que han habido irregularidades en este indulto, gracias a que se ha descubierto que habían informes médicos muy cuestionados sobre la salud del empresario. Incluso puede generar crisis en el gabinete, puesto que miembros de la oposición en el Congreso han pedido la renuncia del ministro de Justicia, Aurelio Pastor.

Repito, excelente sería que "La Teta" se haya llevado el Óscar. Pero a la vez, es mejor que no haya sido así. Pporque de haber ocurrido, ya me imagino la escenita de García con Claudia Llosa y Magaly Solier en Palacio felicitándolas por su logro histórico, haciendo pompa durante toda la semana y enfriando los temas referidos a la corrupción, como la del señor Crousillat.

Y es mejor que el señor Crousillat haya pensado que estaba en la década de los '90, donde podía cojudear a medio mundo con la basura en que transformó Canal 4, vivir bajo el amparo de una dictadura, y pasear por donde se le dé la gana, olvidando que estamos en el siglo XXI, donde la tecnología todo lo puede y todo lo descubre. Como por ejemplo, sus saliditas a cafés cuando se supone que debería estar en cama, por su "delicado" estado de salud.

Y cree también que será fácil recuperar Canal 4, cuando se sabe que ya no es posible porque ahora estamos en democracia, y pese a las presiones judiciales, repito, la tecnología y el periodismo independiente lo descubren todo.

Para otra vez será, Claudia y Magaly, quienes representan lo impensable que puede lograr la mujer peruana desde la humildad y la honestidad. No puedo decir lo mismo de Crousillat, que representa lo más inmundo del empresariado. Y en cuanto a Alan, parece que terminará tan o igual de desprestigiado que en su régimen anterior.