viernes, 13 de agosto de 2010

Kouri tachado: El fujimorismo herido de muerte

La tacha admitida por el Jurado Electoral Especial (JEE) de Lima contra la candidatura de Alex Kouri a la alcaldía de Lima, es un durísimo golpe a las aspiraciones del fujimorismo para volver al poder el próximo año.

Es sabido por todos los interesados en llegar al sillón presidencial, que esta elección municipal y regional es una previa importante para encarar los comicios generales del 2011. También era evidente que Kouri era el candidato del fujimorismo. Sus buenas relaciones con Keiko Fujimori evidenciaban esto. Pero habían otras muestras de ese apoyo tácito.

Otra cuestión es que el "escudero" fujimorista Carlos Raffo había declarado que no apoyarían a Lourdes Flores, e incluso criticó a la postulante por Unidad Nacional (¿o el PPC?). Lo otro es que Kouri siempre ha evitado referirse críticamente al régimen de Alberto Fujimori. De más está mencionar sus reuniones con Montesinos en la salita del SIN. Por último, el fujimorismo evitó presentar candidato en Lima, como una forma de no "quemarse" con miras a la elección presidencial.

Pero para los fujimoristas era fundamental que Kouri gane en Lima. Esa victoria le permitiría tener al menos un tercio de alcaldes en la capital, con lo cual tenía una maquinaria política fuerte (además de los votos que ya son seguros). Recordemos que Lima no sólo es la ciudad más importante del Perú; tiene la tercera parte de los habitantes del Perú, y por ende de electores. Y tiene capacidad de decidir una elección presidencial, como ha ocurrido en nuestra historia reciente.

Ya el hecho de ir segundo en las encuestas, y a bastante distancia de Flores Nano, era negativo para los intereses fujimoristas de volver al poder. La campaña de Jaime Bayly (¿a qué diablos juega este bufón?) contra la lideresa de UN por su vínculo con Cataño no surtió efecto. Esta sigue primera en las encuestas, y Kouri segundo, pero a más distancia. Encima, Susana Villarán y Humberto Lay se le han acercado.

Para colmo de males, el JEE Lima aceptó las tachas contra su candidatura. Por no cumplir el requisito mínimo de tiempo de residencia en el lugar donde postula a la alcaldía; y además porque se han detectado irregularidades en su elección al interior de Cambio Radical. Todo se pone cuesta arriba para Kouri y compañía. Y también para los fujimoristas.

Es seguro que apelarán ante la máxima instancia, el Jurado Nacional de Elecciones, para que estas tachas sean anuladas, y Kouri siga en campaña. En tres días el JNE debe pronunciarse de manera definitiva. Lo más probable es que ratifiquen la sentencia, y Kouri quede afuera. Pero aún si no fuera así, de igual forma va quedar desacreditado ante los electores. Y la derrota será más segura que nunca.

miércoles, 11 de agosto de 2010

De tal Chino, tal Keiko


No debe extrañar la propuesta lanzada por la congresista Keiko Sofía Fujimori, sobre la (re)implantación de la pena de muerte. Por demagógica y populista en primer lugar. Y también porque, al final de cuentas, sigue con la línea que su padre trazara, junto a Montesinos, durante la década de los '90.

Por estos días todos nos sentimos consternados por la ola de crímenes que han ocurrido. Un dueño de una discoteca, asesinado. Una niña de tres años, cuadrapléjica; no podrá caminar de por vida. Y así otros tantos casos. Ante eso, es imposible no conmoverse y reclamar justicia. Y si se mezcla con las emociones al tope, muchos quisieran que se aplique la pena capital a estos criminales.

De esa sensibilidad de la gente es que se aprovecha Keiko Fujimori para lanzar propuestas como esta. Así como hiciera su padre durante diez años. La única forma de vencer al terrorismo fue la estrategia de muerte que empleó. La verdad es que todo esto fue un cuento chino como el mismo Alberto Fujimori (aunque es japonés).

Sendero Luminoso ya estaba derrotado. Su líder, Abimael Guzmán, completamente fuera de la realidad. Un excelente trabajo del Grupo Especial de Inteligencia (GEIN) permitió su captura y el posterior desbaratamiento de la organización subversiva. De esto dan cuenta los juicios posteriores, e incluso una novela-reportaje de Santiago Roncagliolo, La Cuarta Espada. Mientras eso ocurría, Fujimori pescaba en la selva y en paralelo prefería respaldar al Grupo Colina.

El terrorismo fue derrotado con Inteligencia, en alta la primera letra por razón semántica y ortográfica. No era necesario masacrar presos en Castro Castro, meterle bala a los asistentes a una pollada en Barrios Altos, o torturar a sospechosos en La Cantuta. Se hizo un seguimiento que demoró, pero que dio sus frutos. De la misma forma se puede derrotar a esa delincuencia avezada que vivimos en nuestros días. Y lo ideal sería que las penas sean más severas, con cadena perpetua incluida. Eso se puede hacer en democracia.

Pero para Keiko Sofía eso no importa. Es mejor matar diez inocentes si se acaba con un delincuente. La misma lógica de Colina. El mismo desprecio por la justicia, los derechos humanos, y la democracia. La misma demagogia populista y el mismo pragmatismo sin respeto por la vida que mostró su padre en la década de los '90.

Esa es la Keiko Fujimori real. Si quieren al fujimorismo de vuelta al poder, allí lo tienen. Ojalá que los que deseen eso no sean la mayoría. Y que no sean los suficientes como para que tengan una bancada mucho más grande que la que han tenido en el último período.

lunes, 9 de agosto de 2010

El "figurettismo" de Natalia Málaga

Para ganar popularidad en el Perú, hay que hacerse notar con cualquier extravagancia, cualquier actitud fuera de lo común. Allí tenemos a Tongo cuando fue candidato al Congreso y se presentó en pañales en la Plaza San Martín. También está el mismo Bayly cuando besaba hombres en sus programas de TV antiguos. La misma Susy Díaz forma parte del club, pues llegó al Congreso de la mano de un número 13 inscrito en sus nalgas.

Ni qué decir de los futbolistas, quienes en los últimos veinte años no se han destacado por sus proezas en la cancha y sus hazañas en los torneos internacionales. No contentos con dar vergüenza a nivel sudamericano (con la excepción del Cienciano 2003 -2004; y quizás la selección peruana y Cristal del '97), se han hecho más conocidos por aparecer en discos con vedettes o chocar sus lujosos automóviles.

Esa actitud es denominada en el Perú como figurettismo. Está presente tanto en la farándula, e incluso en la política. El deporte se vio invadido de esta moda, y el voley no se quedó atrás.

Luego de algunos años de ostracismo, el voley peruano está experimentando un resurgimiento. Tras estos éxitos relativos, algunas jugadoras las pegaron de "modelos". Empero, no llegaron a superar el impacto mediático del fútbol.

Sin embargo, ya existe una excepción. Se llama Natalia Málaga. En su época de voleibolista, demostró ser una de las mejores. Fue parte del equipo que se llevó un pedazo de gloria en los Juegos Olímpicos de Seúl 1988. Fue tanto su amor a la camiseta, que siguió en la selección varios años después, pese a su veteranía.

Luego se convirtió en entrenadora. Al principio fue asistente de algunos DT que pasaron por el Perú sin pena ni gloria. Finalmente, asumió las selecciones de menores. Es allí donde se ha hecho notar su presencia, no por su capacidad como seleccionadora (que sin duda debe tener), sino por el manejo autoritario y casi escandaloso que le da a ese puesto.

Gritos, insultos, lisuras, mentadas de madre. Esos son los ingredientes de un menú que, en palabras de la propia Natalia, van a estimular a las voleibolistas. Ésta cree que debe emular a Nicolai Karpol, DT ruso que gritaba inmisericordemente a sus jugadoras en Seúl '88 en pleno partido.

Lo cierto es que la violencia verbal de Karpol no fue la causante directa de que la entonces Unión Soviética derrotara al Perú por tres sets a dos. Más que nada, fueron fundamentales la técnica y la capacidad de las rusas-soviéticas para voltear el partido. Además de la estrategia empleada por Karpol. Y el exceso de confianza, que es clásico en el deportista peruano, también jugó en favor de las europeas.

Entonces, el tema no es que los ajos y cebollas motiven. Mas que autoritarismo, del cual muchos creen que sirve para lograr las cosas, lo que se nota es figurettismo. El relativo éxito del voley peruano en los últimos años se debe fundamentalmente al trabajo de las divisiones menores.

lunes, 2 de agosto de 2010

Las indecisiones de Bayly

No hay nada que hacer que Jaimito Bayly es bastante indeciso (por no decir dudoso). Luego de haber pregonado a los cuatro vientos que se bajaba de la "puta combi" de Barba Caballero, tal como denominó a su partido Cambio Radical, por haber albergado a Álex Kouri como su candidato a la alcadía de Lima, ayer entrevistó al ex mandamás chalaco y le manifestó su apoyo. Además de criticar a Lourdes Flores, su principal oponente.

Como se recuerda, Jaimito anunció que se lanzaba a la presidencia de la República por Cambio Radical, y José Barba le dio su venia. Luego dijo que se alejaba de Barba, a la vez que dijo que formaría su propio partido, "No Nos Ganan", nombre que recuerda una famosa frase del recordado animador de televisión Augusto Ferrando.

Durante todo ese tiempo, Jaimito figuró entre los cinco primeros en las encuestas. Hace pocos días llegó a 10 por ciento de aceptación en el electorado. Dijo que se quedaría en el Perú para tener un programa no sólo dominical, sino diario, con la finalidad de afianzar su supuesta candidatura.

Muchos pensaron que era su estrategia de campaña. Y que iba en serio. Al final, en entrevista concedida a Perú.21, dijo que ni loco se lanzaría a la "piscina" presidencial, y que prefería seguir escribiendo sus libros. Todas esas dubitaciones respondían, sin duda alguna, a una estrategia para publicitar su imagen (mas que su candidatura), y lanzar su programa de televisión diario. En este tipo de cosas, Bayly es un capo.

Lo que nos genera dudas es este ir y venir en lo político. Un día dice que Kouri es un mafioso, y luego lo entrevista y hasta le da su apoyo. Otro día dice que apoyará a Lourdes, y finalmente la cuestiona.

Pero lo que más preocupa es lo de su respaldo a Keiko. Y esto no parece ser una indecisión. Antes decía que Fujimori era un dictador, luego dijo que por todo lo que había "hecho" por el Perú debía ser indultado, y al final sostuvo que era mejor someter su caso a referéndum.

En el diálogo con Kouri, el fujimorista encubierto (y público, pues apareció en la misma banca con Cuculiza y la propia Keiko durante la reunión evangélica del 30 pasado), ambos se pusieron a conversar sobre las probables segundas vueltas de las presidenciales. Y en todos los casos, sea el rival Castañeda, Toledo o Humala, la ganadora debía ser Keiko.

Bayly debería confesar de una vez su debilidad por los Fujimori y sus modelos autoritarios, así como dio a entender que todo lo armado en torno a su candidatura era para promover su programa diario. Porque ya se nota que es el bufón mediático de la mafia.

PD: Lo mejor que ha escrito Bayly fueron sus columnas del Mundial en Perú.21.

viernes, 30 de julio de 2010

Lourdes y Kouri no son los únicos


Cuando falta poco más de dos meses para las elecciones municipales y regionales, parece que sólo hubieran dos candidatos rumbo a la alcaldía de Lima. Al menos eso se nos muestra en los canales de televisión, los periódicos y la radio.

Se trata de Lourdes Flores y Álex Kouri. Ambos tienen una conocida trayectoria política en el ámbito de Lima Metropolitana y el Callao; e incluso a nivel nacional. Quizá por eso han recibido más cobertura periodística, en lo que se ha denominado como la batalla “entre la decencia y la corrupción”, en palabras de Flores Nano; o la lucha “entre la ineficiencia y la eficiencia” como lo ha bautizado el ex mandamás del Callao por catorce años.

No obstante, la popular “Lulú” no debe considerarse la única abanderada de la “decencia”; y Kouri tampoco tiene que hacer lo mismo con su supuesta “eficiencia” en sus diez años como alcalde y cuatro como Presidente Regional del Callao. Los demás candidatos también pueden demostrar esos pergaminos; aunque la prensa no les de cabida.

En total son doce aspirantes, pero nos centraremos en algunos que están cerca en las encuestas, y pueden dar la sorpresa.

Tenemos, en primer lugar, a Humberto Lay. Fue candidato presidencial por Restauración Nacional en abril de 2006; y meses después se presentó a la alcaldía de Lima por ese mismo movimiento, proceso en el que quedó en un importante segundo lugar. Ahora vuelve a la pelea por el sillón de Nicolás de Ribera el Viejo, pero tendrá que remar más duro que cuando enfrentó a Castañeda Lossio la vez anterior. El apoyo de Pedro Pablo Kuczynski le puede dar algún empujón.

También está Fernando Andrade por Somos Perú. Fue alcalde de Miraflores en varios períodos. Ahora ha decidido lanzarse a Lima, como lo hiciera su extinto hermano Alberto Andrade, para muchos uno de los mejores burgomaestres que tuvo la capital en los últimos años. Ese legado podría darle algún empujón, pero la cosa está difícil. Y si los medios no lo consideran, mucho peor para él.

Luis Iberico es otro de los aspirantes. Periodista en las décadas del ’80 y ’90, se lanzó a la arena política en el 2000 como opositor a Fujimori. Fue congresista entre 2001 y 2006 por el extinto Frente Independiente Moralizador. Ahora es postulante por Alianza por el Progreso, que lidera al alcalde de Trujillo, César Acuña. Pero parece no tener respaldo en las encuestas, pese a ser un personaje conocido en las facetas del periodismo y la política.

En esta brega hay otra ex aspirante a la presidencia, Susana Villarán. Tras su frustrado intento por llegar a Palacio de Gobierno, con menos del uno por ciento, ahora intentará llegar al municipio limeño. Nadie ha notado que, de entre todos los aspirantes, es la que más ha criticado la gestión de Castañeda Lossio (puede que Lay le siga en ese “ranking”). Su discurso social puede calaren ciertos sectores; pero tiene el estigma (creado por cierta prensa y sus enemigos políticos) de ser “caviar” y “pituca”. Apenas ha sido entrevistada por Rosa María Palacios en un par de ocasiones.

Hay otros candidatos en la pelea, pero tienen menos opción. Pero también deberían tener alguna tribuna; y no sólo por pugnas internas como es el caso de Carlos Roca. Porque la lucha no es sólo entre Lourdes y Kouri. Al ciudadano limeño se le deben mostrar todas las alternativas.