Mostrando las entradas con la etiqueta rctv. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta rctv. Mostrar todas las entradas

sábado, 23 de junio de 2007

Chávez, vete y no peques más

Luego de los conocidos acontecimientos ocurridos en Venezuela por el caso RCTV, se produjeron muchas reacciones ante la posibilidad del comienzo de una inminente amenaza a la libertad de prensa en aquel país, y por ende, en todo el continente latinoamericano.

En Lima, la Sociedad Nacional de Radio y Televisión convocó a una manifestación ante la embajada venezolana en la capital peruana, con el objetivo de repudiar la decisión del presidente Hugo Chávez sobre RCTV. A esta manifestación, se sumaron muchos periodistas conocidos de la radio y televisión, y también de medios escritos, reclamando por el tema de la libertad de prensa.

Lo curioso es que la mayoría de manifestantes provenían de algunos medios que, para la opinión pública peruana, pese a que han pasado varios años desde la caída del ex presidente Alberto Fujimori, tienen una mala recordación debido a que se sometieron sin ton ni son a las directrices del otrora gobernante que espera su extradición en Chile, y del siniestro ex asesor presidencial, Vladimiro Montesinos, hoy en prisión.

Cómo no recordar que Frecuencia Latina se vendió con los hermanos Winter, quienes maniobraron para que el canal les fuera entregado como suyo, en detrimento de su propietario, el ciudadano israelí Baruch Ivcher (quien tampoco es un santo), quien ahora en la democracia retomó sus funciones. Todo para beneficiarse económicamente y llenar de prestigio al régimen por medio de sus noticieros. Cómo no recordar los “vladivideos” de papá e hijo Crousillat (extraditados de Argentina y con sentencia de cárcel), donde se les observó recibiendo millones de dólares de parte de Montesinos para que cambien la línea editorial de América Televisión a favor del régimen fujimontesinista. Y lo mismo con Ernesto Schutz Landázuri, propietario de Panamericana Televisión, quien también recibió su porción de la torta. Y así casi TODOS los canales de Televisión, además de algunos diarios.

Además, estuvieron presentes varios periodistas, que se parcializaron de manera evidente en la última campaña electoral con Lourdes Flores, quien era claramente representante de los grupos de poder económico. Estos mismos periodistas, que cada vez que existe un conflicto entre una transnacional y los intereses nacionales, juegan a favor de los primeros.

Todo esto me hace recordar ese pasaje bíblico, en el que los fariseos llevan a una mujer que cometió adulterio, para que se aplique la ley: que muera apedreada. Sin embargo, Jesús les hace ver que no tenían ninguna autoridad moral para pedir esto, con su célebre frase “el que esté libre de pecado, tire la primera piedra”. Los fariseos también habrían incurrido en ello, ¡cuántas veces!, y tenían la cara de pedir castigo.

Estos manifestantes me hacen recordar a los fariseos, pues reclaman libertad de prensa, pero se vendieron a un régimen corrupto y autoritario como el de Fujimori, y siempre salen a apoyar al poder económico, en detrimento de las necesidades de las grandes mayorías empobrecidas del Perú.

Lo hecho por el gobierno de Chávez con RCTV me sigue pareciendo negativo: no he cambiado de opinión. Pero quienes reclaman ante esto, deben recordar su pasado y su presente de censura y entreguismo. Para pedir libertad de prensa y expresión, hay que tener el peso moral para hacerlo.

lunes, 28 de mayo de 2007

Chávez mata a RCTV: ¿El principio de su fin?


El domingo se consumó el zarpazo más malévolo y embustero que pueda haber aplicado el confirmado dictador venezolano Hugo Chávez. La no renovación de la licencia a Radio Caracas Televisión, de más de cinco décadas transmitiendo en aquel país hermano, ya es un hecho desde la medianoche de hoy.

Existen muchas razones para no ratificar licencias de transmisión, como no cumplir ciertos requisitos, por ejemplo. Cuestiones técnicas. La razón que esgrimió Chávez es que el canal RCTV “atenta contra la revolución bolivariana” que él dice encabezar. Acusa al canal de haber conspirado contra él en el fallido golpe del 2002. Esas son razones subjetivas de quien decide todo en Venezuela, y no deja ni un atisbo de autonomía a los poderes del Estado, que deben decidir de manera independiente.

Ni siquiera la censura de organizaciones importantes como la OEA, la Sociedad Interamericana de Prensa, y hasta la misma Unión Europea, le han hecho dudar. Chávez se ha zurrado en la comunidad internacional, y no le importa porque quiere gobernar sin piedras en el zapato.

El autócrata venezolano dice que está construyendo “el socialismo del siglo XXI”, pero así como la democracia se construye con justicia social, también se construye con libertades políticas y civiles, respetando los derechos humanos y la libertad de expresión. Chávez comete el mismo error de archienemigo Bush (a quien le provee de petróleo, irónicamente): quien no está con él, está contra él.

La verdad es que Chávez no está construyendo ningún socialismo. Está aprovechando la bonanza económica que le da el petróleo para hacer demagogia y populismo; y para comportarse como un imperialista más, tratando de meterse en asuntos de otros países, al mismo estilo de los Estados Unidos, a quien tanto critica. En Venezuela hay más pobres que antes. Los subsidios y las becas son temporales: no se ve ningún progreso. Ay del momento en que vengan las vacas flacas. Para colmo de males, ahora censura a sus opositores.

El pueblo venezolano vive engañado, y lo respalda a más no poder. Sin embargo, aquí los responsables (evidentemente) son los partidos históricos como Acción Democrática y COPEI, agrupaciones políticas que en cuatro décadas de alternarse en el gobierno, no solucionaron los problemas del país. Por ello, la población se volcó hacia una alternativa radical como Chávez.

Pero no sólo son algunos de nuestros hermanos caribeños los desorientados, sino aquellos izquierdistas cavernarios y atrasados que avalan (y alaban) todas las acciones de este personaje, y que no se dan cuenta que muchos de ellos sufrieron en los años ’70 la misma persecución que ahora ejecuta su gobierno contra sus opositores, por lo menos en materia de libertad de expresión.

Pero cuidado, la historia se repite. Así pasaba en República Dominicana con Trujillo. Todo el pueblo lo amaba, pues sostenían que les había traído prosperidad, pero nunca supieron quién era en realidad: un asesino y torturador de sus opositores, que mantuvo el terror en parte de esa isla por tres décadas. Así pasaba con Hitler en Alemania. Todos decían que había salvado a Alemania del caos, y que su Imperio duraría mil años. Felizmente, sólo duró 12 años, y su nombre es motivo de vergüenza para cualquier alemán, luego de conocerse la barbarie que cometió contra los judíos.

En nuestra realidad, así pasaba con Fujimori. Todos decían que había logrado derrotar la hiperinflación y el terrorismo, y que la modernidad había llegado al Perú. Lo único que logró fue la destrucción de las instituciones, el embrutecimiento de nuestros hijos con los diarios chicha, la compra de las conciencias de los medios de comunicación, y la persecución a sus opositores. Además de la corrupción y las violaciones a los derechos humanos.

Así pasa con Chávez. La desaprobación de 80 % de la población a la medida de no prolongarle la licencia a RCTV es una muestra; aunque a él aún no lo desaprueban. Cuidado, señor Chávez: cuando uno está más seguro y cree que tiene más poder, es cuando la caída está más cerca. Aunque ya no podrá hacerlo con Trujillo y Hitler, pregúntele a Fujimori.